Contexto

Clasificado en Filosofía y ética

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 CONTEXTO HISTÓRICO, FILOSÓFICO Y CULTURAL DE MARX (1820-1883).La obra de Karl Marx se desarrolla en el contexto histórico del siglo XIX. En el aspecto económico es el siglo de la consolidación y fructificación de la revolución industrial (el descubrimiento de la máquina de vapor desencadenó el desarrollo del ferrocarril, de la siderurgia y de la navegación a vapor, de la producción industrial a gran escala). Marx considerará que el avance de estas fuerzas productivas es el motor de cambio de las relaciones de producción cuando éstas entran en contradicción con aquéllas. En lo social destaca el enfrentamiento de la burguesía (promotora de la revolución industrial) con el proletariado que sufre los efectos explotadores y alienadores de la industrialización de la producción (jornada laboral excesiva, trabajo infrahumano de mujeres y niños, despido libre sin jubilación, salario miserable, sin seguro ni cobertura por enfermedad o accidente laboral, condiciones de vida miserables, hacinamiento en casas diminutas y barrios depauperados, ignorancia y analfabetismo absoluto). Marx criticará las condiciones sociales de miseria, de explotación, de enajenación y de alienación en las que vive el proletariado considerando que la lucha de clases (lucha política) contra la burguesía deberá conducir a la apropiación de los medios de producción por parte del proletariado mediante una revolución violenta que termine con las condiciones de explotación en que viven los trabajadores. Políticamente es el siglo de las revoluciones: la revolución liberal de 1820, la Revolución de 1848 en Francia y la Comuna de París de 1871 en la que el proletariado se rebeló contra la burguesía que terminó por aplastarlo. Marx considerará que la revolución social violenta conducirá a la dictadura del proletariado. Culturalmente el siglo XIX está dominado por el Romanticismo (movimiento antiilustrado que exalta el sentimiento, la imaginación, la intuición, el sentimiento religioso, la tradición popular, lo nacional, exalta el individualismo y la concepción organicista de la naturaleza (opuesto al determinismo mecanicismo de la causalidad mecánica de Newton) según la cual la naturaleza es un ser vivo que crece, se desarrolla y muere). Este romanticismo terminará encarnándose en Hegel bajo la forma de idealismo absoluto y de teología racionalizada, concepción ésta que será criticada por Marx por ser una concepción idealista. También destaca el realismo y naturalismo literario.Filosóficamente el siglo XIX influye en Marx en un triple sentido hasta el punto de afirmar que las tres fuentes integrantes del marxismo son la economía política inglesa, el socialismo utópico y el idealismo alemán o idealismo absoluto de Hegel. La economía política inglesa de Adam Smith y David Ricardo, rechazando las ideas de los fisiócratas ( para los que consideraban que la fuente de la riqueza estaba en la propiedad del suelo no en el trabajo), consideraban que el trabajo era la fuente de la propiedad, sin embargo no consideraron, piensa Marx, que también el trabajo asalariado en el capitalismo es fuente de alienación y de desigualdad social porque los medios de producción social están fundados en relaciones sociales de explotación por el origen de la propiedad privada de los medios de producción. El idealismo absoluto de Hegel proponía un sistema filosófico (la historia es el desarrollo del Espíritu o de la idea, la afirmación de que todo lo real es racional, de que la realidad es Idea alienada en el Estado) y un método (la dialéctica) seguido por la izquierda hegeliana (Feuerbach y Marx). Marx, a diferencia de Hegel, consideró que la realidad tenía un carácter material, que la historia era el desarrollo de los sistemas materiales de producción, de los modos de producción, que lo ideal es el reflejo de las condiciones materiales en que los hombres viven, que la historia es el producto de la lucha o contradicción de clases que debe conducir a la desaparición de las clases y del Estado, aunque le daba la razón a Hegel cuando éste afirmaba que la realidad tenía un carácter dialéctico o contradictorio que debía resolverse en un momento definitivo o síntesis (el comunismo). De Feuerbach, Marx hereda la crítica al idealismo absoluto de Hegel por ser una teología racionalizada, por ser cristianismo bajo un aspecto conceptual (no alegórico o metafórico) y por su afirmación materialista, pero no estaba de acuerdo con él porque concebía al hombre como pasivo, no como un ser activo que crea su propia naturaleza por medio del trabajo frente a la naturaleza y que debe transformar la sociedad para desalienarse.