España, El Declive

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En las primeras décadas del siglo XX, la Restauración entró en su crisis definitiva. En 1923, el general Primo de Rivera promovió una dictadura. La crisis de la dictadura condujo al derrocamiento de la monarquía y en 1931 se proclamó la República. Los gobiernos republicanos emprendieron un programa de reformas que encontró la oposición de los grupos sociales más conservadores. El conflicto entre los partidarios de las reformas y sus opositores estalló en 1936, originando una Guerra Civil que duró tres años y que finalizó con el establecimiento de una dictadura militar.. El declive del turno dinástico (1898-1917) 1.1. El reformismo conservador La mayoría de edad de Alfonso XIII (1902) se inició con una crisis provocada por el desastre del 98 que llevó a los partidos dinásticos a iniciar reformas para regenerar la vida política española. Mientras los partidos del turno dinástico iban perdiendo influencia, la oposición se fortalecía: El republicanismo aumentó su ascendiente electoral. Los grupos nacionalistas catalanes alcanzaron un amplio triunfo en 1907. El socialismo y su central sindical consolidaron su presencia. Los anarquistas siguieron fraccionados. 1.2. La Semana Trágica En 1909, se produjo un deterioro de la vida política debido al levantamiento popular en Barcelona, conocido como la Semana Trágica. La revuelta se inició por la oposición al reclutamiento de soldados para la Guerra de Marruecos. El levantamiento fue sofocado por el ejército, y la represión fue durísima. Estos hechos provocaron la repulsa de la opinión pública y la dimisión de Maura. Ante esta situación, el rey encargó la formación de un nuevo gobierno a los liberales.1.3. El reformismo liberal A partir de 1910, los liberales iniciaron una experiencia reformista. José Canalejas intentó un reforzamiento del poder civil del Estado frente a la influencia de la Iglesia católica. También inició una cierta descentralización del Estado, que se plasmó en la Mancomunidad de Cataluña. El asesinato de Canalejas por los anarquistas (1912) abrió un período de inestabilidad que llevó de nuevo a los conservadores al poder, a partir de 1913. 1.4. La crisis de 1917 Ante los crecientes problemas sociales, los conservadores de Eduardo Dato gobernaron de forma autoritaria, clausurando las Cortes y gobernando por decreto-ley. El descontento social estalló en 1917 y se originó un amplio movimiento de protesta. Las fuerzas políticas de oposición exigieron la dimisión del gobierno y la convocatoria de Cortes constituyentes. Grupos de militares se enfrentaron a la política de gobierno y los sindicatos convocaron una huelga general revolucionaria. Esta situación de crisis era un reflejo del deterioro de la vida política y social. 2. Crisis de la Restauración y dictadura (1917-1931) 2.1. El declive de la Monarquía (1917-1923) Gobiernos de concentración. Con la crisis de 1917, se formaron sucesivos gobiernos de concentración (liberales, conservadores y nacionalistas catalanes) que no estabilizaron el sistema. Conflictividad social. Los sindicatos y los grupos políticos de izquierda impulsaron movilizaciones obreras. Entre los trabajadores industriales la lucha obrera fue más intensa. La derrota de Annual. En 1921, en Annual, el ejército español sufrió una gran derrota. Se pidieron responsabilidades de la derrota. Sectores del ejército propiciaron un golpe de Estado. 2.2. La dictadura de Primo de Rivera (1923-1931) En 1923, el general Primo de Rivera, con el consentimiento de Alfonso XIII, protagonizó un golpe de Estado que dio paso a una dictadura militar inspirada en el fascismo italiano. El nuevo régimen instituyó una dictadura militar, suspendió la Constitución, disolvió el Parlamento y prohibió los partidos políticos y los sindicatos. La dictadura se mantuvo hasta 1930, cuando el dictador dimitió, falto de apoyos, y Alfonso XIII nombró jefe de gobierno al general Berenguer. 3. De la Monarquía a la República 3.1. La proclamación de la República Las elecciones municipales se convocaron en 1931 y se presentaron como un plebiscito entre monarquía y república. La coalición republicano-socialista triunfó en las grandes capitales y en las regiones industriales. El resultado evidenciaba un rechazo a la Monarquía y un deseo de cambio político. Miles de ciudadanos salieron a las calles para demandar la proclamación de la República. Ante la nueva situación, el rey Alfonso XIII abandonó el país hacia el exilio. El 14 de abril de 1931 se proclamó la República. 3.2. El gobierno provisional Inmediatamente se formó un gobierno provisional, integrado por republicanos, socialistas y catalanistas de izquierda, que inició las primeras reformas: Amnistía para los presos políticos y libertad de partidos y sindicatos. Leyes sociales para mejorar la situación de los jornaleros. Establecimiento de una Generalidad provisional de Cataluña. 3.3. La Constitución de 1931 La Constitución reconocía el sufragio universal masculino y femenino y proclamaba la aconfesionalidad del Estado. Presentaba una declaración de derechos individuales y establecía amplias libertades públicas y privadas. El poder legislativo residía en las Cortes, el poder ejecutivo, en el Consejo de Ministros y en el Presidente de la República. El Estado se configuraba de forma integral, pero se aceptaba la posibilidad de constituir gobiernos autónomos en algunas regiones. Una vez aprobada la Constitución, Niceto Alcalá Zamora fue elegido presidente de la República. 4. El Bienio Reformista (1931-1933) 4.1. Las reformas republicanas La reforma militar. Azaña inició la reforma del ejército, elaborando una ley de retiros que posibilitó la jubilación de la mitad de los oficiales. Se sometió el ejército al poder civil. La reforma religiosa y educativa. La Constitución separó la Iglesia del Estado. El gobierno trató de promover una educación laica. La reforma territorial. La Constitución abrió el camino a la descentralización del Estado, ofreciendo la posibilidad de elaborar estatutos de autonomía y crear gobiernos autónomos. La reforma agraria. Se abordó el problema del latifundismo. 



4.2. La oposición a las reformas El reformismo republicano se encontró con la oposición de los grandes propietarios agrarios, la jerarquía de la Iglesia católica, una parte del ejército y sectores de las clases altas y medias. En 1932, un golpe de Estado dirigido por el general Sanjurjo, fue frenado por el gobierno. Las fuerzas de derecha se reagruparon en la Confederación Española de Derechas Autónomas.Surgió un grupo de carácter fascista, la Falange Española. Los monárquicos y los carlistas se unieron a la oposición. Desde el obrerismo, la UGT se radicalizó y grupos anarquistas apostaron por la insurrección armada. Hubieron levantamientos. 5. El Bienio Conservador y el Frente Popular (1933-1936) 5.1. Los gobiernos de derechas El gobierno entró en crisis. Azaña presentó su dimisión y el presidente de la República, Alcalá Zamora, disolvió las Cortes y convocó nuevas elecciones para noviembre de 1933. Las elecciones fueron ganadas por los partidos de derecha y de centro, y Alejandro Lerroux, del Partido Radical, fue elegido presidente con el apoyo parlamentario de la CEDA. El nuevo gobierno inició un proceso de desmantelamiento de la obra reformista del bienio anterior. Esta situación provocó la radicalización de los partidos de la izquierda. 5.2. Las revueltas de 1934 En 1934 tuvo lugar una remodelación del gobierno, que dio entrada a tres ministros de la CEDA. Esto encendió el estallido de revueltas en todo el país. En Asturias, la revolución tuvo un carácter más social. En Cataluña, fue el propio presidente Lluís Companys el que encabezó la insurrección, proclamando el Estado catalán dentro de la República Española. La rebelión fue sofocada. 5.3. El Frente Popular (1936) Las desavenencias entre los partidos de la coalición gubernamental y los escándalos de corrupción en el gobierno llevaron a la convocatoria de nuevas elecciones en 1936. Las fuerzas de centro-izquierda se agruparon en el Frente Popular. La derecha acudió dividida entre el Bloque Nacional, la CEDA y Falange Española. Su programa pretendía modificar la Constitución en un sentido conservador. Ganó las elecciones el Frente Popular. Manuel Azaña fue nombrado presidente de la República. 5.4. La preparación del golpe de Estado La división entre derechas e izquierdas se dejó sentir en la calle. Los sectores más radicales de la izquierda propugnaban la revolución social. Los extremistas de derechas defendían la necesidad de un golpe de Estado que pusiese fin a la República y al proceso de reformas. Las tensiones entre los bloques opuestos desencadenó un clima de violencia social. Este clima de violencia fue el pretexto a partir del cual las fuerzas conservadoras decidieron interrumpir por las armas el proceso reformista republicano. 6. El estallido de la Guerra Civil (1936-1939) 6.1. Del golpe de Estado a la Guerra Civil En julio de 1936 un sector importante del ejército (dirigido por el general Franco), al que se unieron tradicionalistas y falangistas, protagonizaron un golpe de Estado. Se apoderaron de los órganos de gobierno de algunas ciudades y constituyeron una junta de altos cargos militares para acabar con el gobierno del Frente Popular. El 19 de julio, José Giral, nuevo jefe de gobierno, entregó armas a las milicias de los sindicados y de los partidos del Frente Popular, para frenar el golpe. España quedó dividida en dos zonas, lo que supuso el desencadenamiento de una Guerra Civil. 6.2. La internacionalización del conflicto La situación política europea en 1936 era muy tensa, desde el surgimiento del fascismo italiano y el nazismo alemán. Así, la Guerra Civil española alcanzó gran repercusión internacional.La guerra en España se vio como una confrontación entre las fuerzas democráticas y los regímenes fascistas. Los militares sublevados contaron con la ayuda alemana e italiana. Para no agravar la tensión europea, Francia y Gran Bretaña impulsaron una política de no injerencia en la guerra española. La no intervención perjudicó a la República, que se encontró sin la ayuda de las democracias europeas. 7. Las dos zonas enfrentadas 7.1. La zona republicana: guerra y revolución La revolución social. Se formaron Comités y se desató con gran fuerza el anticlericalismo. Todo símbolo aristocrático, burgués o religioso fue perseguido como enemigo. En septiembre de 1936 se formó un gobierno de coalición con republicanos, comunistas, socialistas y anarquistas y se creó un Ejército Popular. El enfrentamiento de 1937. Se produjo una división dentro de las fuerzas  republicanas y se produjo un enfrentamiento armado en Barcelona. Como resultado, Juan Negrín formó un nuevo gobierno, sin presencia anarquista y con influencia comunista. 7.2. La zona sublevada: una dictadura militar El nuevo Estado. Se inspiraba en el fascismo y defendía un modelo social basado en el conservadurismo y en la preeminencia del catolicismo. Uno de los primeros objetivos de las autoridades nacionales era acabar con las reformas republicanas. Una represión sistemática. En las zonas dominadas por los franquistas se institucionalizó la persecución sistemática de las organizaciones del Frente Popular y sus representantes. La represión afectó a todos aquellos que habían apoyado a la República y también a aquellos que no manifestaban su adhesión al nuevo régimen. 8. La evolución bélica 8.1. El desarrollo del conflicto El avance hacia Madrid. La estrategia de los sublevados era avanzar desde el Sur hacia Madrid y tomar la capital. Los sucesivos intentos fracasaron y cambiaron de frente. La Batalla del Norte. Entre abril y octubre de 1937, se libró la Batalla del Norte. Se produjo el bombardeo de Guernica y ocuparon Bilbao y otras zonas del norte de España. La Batalla del Ebro. En 1938, las tropas sublevadas avanzaron sobre Aragón y llegaron al Mediterráneo por la zona de Castellón. Cataluña quedó aislada. Para impedir el avance de los sublevados, el gobierno de la República concentró sus fuerzas en la Batalla del Ebro.  8.2. El fin de la guerra y el exilio En febrero de 1939 sólo Madrid y la zona centro quedaban en manos republicanas. Un golpe de Estado en Madrid creó una junta que intentó negociar sin éxito con Franco. El 1 de abril de 1939, un parte de guerra dio el conflicto por finalizado. Con la derrota republicana se inició el exilio ante el temor a la represión franquista. Se calcula que más de medio millón de españoles cruzaron la frontera francesa.  Se inició un largo exilio. Miles de republicanos españoles, exiliados en Francia,  participaron en la resistencia contra los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Algunos fueron confinados en campos de concentración.