Las reformas borbónicas

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Las reformas borbónicas: la redefinición del vínculo colonial:

Mediante las reformas borbónicas se intento una redefinición del vínculo colonial, sus objetivos eran dar más flexibilidad al comercio y fomentar la economía para aumentar los ingresos de la Corona, y reorganizar la administración del vasto territorio americano para evitar la corrupción y el contrabando. Esta política tenia, también, el propósito de combatir la intromisión de otras potencias europeas en las posesiones españolas.

Las reformas económicas

Los Borbones establecieron algunos cambios. El sistema de galeones fue reemplazado por los navíos de registro, barcos autorizados a comerciar con América luego de ser inspeccionados y registrados en la Casa de Contratación. En 1764 se instaló el sistema de navíos de correo que llegaban 4 veces al año directamente desde España hasta algunos puertos para agilizar la comunicación. La reforma más importante fue el Reglamento de Libre Comercio de 1778, que permitió el intercambio entre 14 puertos españoles y 19 americanos. Sin embargo, esta medida no suprimía el monopolio, ya que continuaba la prohibición de comerciar con otros países.

Esta liberalización parcial del comercio trajo importantes consecuencias para las colonias, la prosperidad de regiones, el crecimiento de un nuevo sector de comerciantes y el abaratamiento de los bienes importados. Los Borbones alentaron las exportaciones americanas de ciertos productos escasos en la metrópoli, como los cueros del Río de la Plata o el cacao de Venezuela. Pero desalentaron cualquier cultivo o artesanía que pudiera competir con la producción española, por ejemplo, la seda en México y los vinos en Cuyo.

La Corona española se beneficio y aumento sus ingresos gracias al nuevo sistema comercial y a una mayor presión impositiva sobre las colonias. Esta política genero conflictos, que fueron antecedentes del proceso de ruptura del vínculo colonial.

Las reformas administrativas:

Para lograr una mayor centralización y remediar la ineficacia y la corrupción Felipe V creo, a principios del siglo XVIII, un organismo de administración colonial: el Despacho Universal de Indias.

 En 1739 creo el Virreinato de Nueva Granada, cuya jurisdicción comprendía las actuales republicas de Colombia, Panamá, Ecuador y Venezuela.

 En 1776 fue creado el Virreinato del Rió de la Plata, con capital en Buenos Aires. Chile se convirtió en capitanía general en 1778 y cuba, en 1795.

 En 1782 Carlos III estableció las intendencias. Eran subdivisiones de los virreinatos que tenían como objetivo agilizar la administración y facilitar la política impositiva, al unificar las atribuciones de varias autoridades en la persona de los intendentes, funcionarios que eran nombrados por el rey. Sus principales funciones eran organizar la recaudación de los tributos e impuestos; impulsar la agricultura, la ganadería, la industria, la minería y el comercio; mejorar las calles, plazas, edificios públicos e iglesias; controlar precios y mercaderías.

Este sistema no tuvo las consecuencias favorables que suponía la Corona.

La creación del Virreinato del Rió de la Plata:

En 1776, Carlos II creo el Virreinato del Río de la Plata, que abarcaba las actuales republicas de Argentina, Bolivia, Paraguay, Uruguay, parte de Brasil y de Chile.

En 1785, el Virreinato del Río de la Plata se subdividió de acuerdo al sistema de intendencias. Su territorio quedo organizado en 8 intendencias: Buenos Aires, Asunción del Paraguay, Córdoba del Tucumán, Salta del Tucumán, Charcas, Potosí, Cochabamba y La Paz. También se organizaron 4 gobiernos político-militares en las fronteras con el Brasil: Montevideo, Misiones, Moxos y Chiquitos. Para organizar la justicia, en 1785 se creo la Audiencia de Buenos Aires.

La apertura del puerto de Buenos Aires:

La entrada en vigencia del Reglamento para el Comercio Libre en 1778 permitió la apertura del puerto de Buenos Aires y la instalación de una Aduana, lo que favoreció notablemente a esta ciudad. El crecimiento de la ciudad-puerto justifico la creación de un Consulado en 1794. Este organismo funcionaba como tribunal judicial para asuntos mercantiles y como junta de protección y fomento del comercio, la agricultura y la industria. Manuel Belgrano, fue nombrado como primer secretario. En el seno de este organismo chocarían los intereses de los comerciantes partidarios de continuar con el vínculo comercial exclusivo con España, es decir, los monopolistas, y quienes pretendían el intercambio con otras naciones, llamados librecambistas.

La sociedad porteña cambia sus hábitos:

La creación del Virreinato del Río de la Plata y la apertura del puerto produjeron notables cambio en la sociedad porteña. Al constituirse en capital del virreinato, Buenos Aires adquirió la categoría política de las grandes ciudades americanas. La riqueza generada por la intensa actividad comercial del puerto permitió la consolidación de una elite integrada por funcionarios, comerciantes, jefes militares y dignatarios de la Iglesia.

También formaba parte de la elite porteña el llamado grupo de los intelectuales criollos, muchos de ellos abogados formados en Europa o en la Universidad de Charcas, cuya intervención seria decisiva en el proceso de ruptura con España.