Las revoluciones

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Las revoluciones por la independencia: una america dividida

Revoluciones en América

Autor: Felipe Pigna.

Bastante antes que en Francia estallaron revoluciones en América. En América del Norte, en 1776 los colonos se rebelarán contra el dominio inglés, y en América del Sur los indígenas intentarán poner fin a los abusos de los conquistadores españoles.

¿Cómo era el panorama de las trece colonias en el último cuarto del S XVIII?

Las trece colonias no ofrecían un panorama homogéneo desde el punto de vista económico y social. Las colonias del sur eran esencialmente exportadoras de materias primas (algodón y tabaco). Se manejaban fundamentalmente con mano de obra esclava de origen africano, que trabajaba en condiciones extenuantes en inmensas plantaciones.

En cambio, en las colonias del Norte, las cosas eran diferentes. Las propiedades agrícolas eran mucho más pequeñas, se criaba algún ganado, había granjas y plantadores de cereales. En las ciudades, había artesanos y comerciantes, desconociéndose el uso de la mano de obra esclava.

¿Cómo afectaba la política comercial inglesa a los colonos?

La política comercial inglesa dañaba sus aspiraciones de crecimiento económico, pues cobraba cada vez más impuestos y, sobre todo, reglamentaba las condiciones de la producción en beneficio de Inglaterra y no de las colonias.

El descontento de los colonos se canalizó a través de protestas e incidentes ya que éstos sostenían que, si pagaban impuestos, debían estar representados en el Parlamento.

¿Quiénes apoyaron a los revolucionarios?

En 1775 se inició la guerra, que duró hasta el año 1783, en que Inglaterra reconoció la independencia de sus colonias americanas. Esta guerra simpatizó enormemente a los liberales europeos, muchos de los cuales se trasladaron a América para pelear junto a los revolucionarios, que también contaron con el apoyo de la corona francesa (debido a su enemistad con Inglaterra y no -obviamente- por afinidad ideológica con los revolucionarios).

¿Qué establecía la Independencia de los EEUU?

A poco de iniciada la guerra, los norteamericanos proclamaron la independencia (4 de julio de 1776). EL documento de este acto sirvió de modelo a todos los revolucionarios de su tiempo. La declaración de la independencia fue redactada por Thomas Jefferson, y recogía los puntos esenciales del pensamiento político y social del siglo XVIII: el derecho a la vida, a la libertad, a la propiedad y a la búsqueda de la felicidad, justificando los movimientos revolucionarios cuando una sociedad no cumplía con esos requisitos para todos.

¿Quién fue Tupac Amaru?

José Gabriel Condorcanqui, quien tomará el nombre de Túpac Amaru, en homenaje al último inca que en 1571 se rebeló contra los españoles, fue un cacique peruano que encabezó en 1780 la rebelión indígena más importante. Túpac llegó a formar un ejército rebelde de 150.000 indígenas distribuidos desde el Norte argentino hasta el Ecuador.

¿Qué se proponían los rebeldes?

Terminar con los abusos de los españoles que obligaban a los indios a trabajar en las minas, obrajes y plantaciones y a pagar tributos. Esta situación se había visto agravada desde que las reformas borbónicas con su afán centralizador y recaudador, significaron un aumento de la opresión de los indígenas.

La rebelión obtiene sus primeros triunfos y Túpac comienza a aplicar un programa revolucionario: devolución de las tierras usurpadas, a sus legítimos dueños, anulación de la esclavitud y los servicios personales.

¿Cómo reaccionaron los españoles?

Asustados por la magnitud y el alcance de la rebelión de Túpac Amaru y su ejército libertador, la Iglesia, el estado, los criollos y los europeos cierran filas para enfrentar el peligro.

"Si triunfaran los indios

nos hicieran trabajar

del modo que ellos trabajan

y cuanto ahora los rebajan

nos hicieran rebajar.

Nadie pudiera esperar

Casa, hacienda ni esplendores,

Ninguno alcanzará honores

Y todos fueran plebeyos:

Fuéramos los indios de ellos

Y ellos fueran los señores."

Tras heroicos combates en los que mueren unos 100.000 indígenas, el primer grito de libertad americano es acallado y su líder detenido. Ante la pregunta por los responsables Tupac le responde al Visitador español: "Nosotros dos somos los únicos conspiradores; Vuestra merced por haber agobiado al país con exacciones insoportables y yo por haber querido libertar al pueblo de semejante tiranía." (...) "Aquí estoy para que me castiguen solo, al fin de que otros queden con vida y yo solo en el castigo."

El 18 de mayo de 1781, tras asesinar a casi toda su familia, las autoridades españolas someten a Túpac Amaru al suplicio del descuartizamiento. Cuatro caballos tiraron de sus extremidades pero no pudieron con su fuerza. Indignados ordenaron que suspender la "ceremonia" y que un verdugo completara la feroz tarea a hachazos.

Las partes de su cuerpo fueron colocadas en picas en las ciudades en las que había triunfado el intento revolucionario.

Túpac Amaru pensó que era factible una alianza con los criollos. Pero los propietarios nacidos en América no se diferenciaban demasiado de sus colegas europeos. Estaban inmersos en la estructura social vigente que basaba su riqueza en la explotación del trabajo indígena en las minas, haciendas y obrajes.

La independencia propuesta por Túpac no era sólo un cambio político, implicaba modificar el esquema social vigente.

La independencia planteada por la burguesía criolla décadas más tarde tendrá contenidos claramente diferentes.



La revolución en el rio de la plata

Invasiones Inglesas

Invasiones inglesas al Río de la Plata

Parte de Guerras Napoleónicas


Lugar aproximado del conflicto

Fecha

18061807

Lugar

Buenos AiresGeneral San Martín (Buenos Aires)MontevideoColonia del Sacramento,MaldonadoEnsenada de BarragánQuilmes (Buenos Aires).

Resultado

Victoria española

Cambios territoriales

El Imperio españolretiene la posesión delVirreinato del Río de La Plataen gran medida gracias a la acción de grupos de milicias voluntarias urbanas.

Beligerantes

Comandantes

Fuerzas en combate

~2.500 Primera Invasión ~2.000 en Montevideo ~7.000 Segunda Invasión

1.668 Primera Invasión ~6.000 en Montevideo ~8.000 Segunda Invasión

Bajas

660 muertos, 1.361 heridos

705 muertos, 1.205 heridos

LasInvasiones inglesasfueron una serie de expedicionesbritánicasque atacaron a lascolonias españolasdelRío de la Plataa principios delsiglo XIX.

Estos eventos significaron la incorporación de la región a lasGuerras napoleónicas, conflicto que enfrentaba a las dos potencias dominantes de la época, elReino UnidoyFrancia. La guerra entre el Reino Unido y elPrimer Imperio francésotorgaba a los vastos territorios hispanos enAméricaun papel estratégico y económico de gran importancia para el Reino Unido, que se hallaba por entonces en plenaRevolución industrial.

Se distinguen dos invasiones:

La resistencia del pueblo y su participación activa enla Reconquistaprimero y al año siguiente enla Defensa, aumentó el poder y la popularidad de los líderescriollose incrementó la influencia y el fervor de los gruposindependentistas. Paralelamente, quedó en evidencia la incapacidad de lametrópoliespañola de defender asus coloniasen el contexto de los conflictos internacionales de la época. Estos motivos convierten a las Invasiones inglesas en uno de los catalizadores de la causa emancipadora en laArgentinay gran parte deHispanoamérica.

La cultura argentina ubica a laReconquistay laDefensade Buenos Aires ante las Invasiones inglesas en un lugar relevante como antecedente inmediato de laRevolución de mayode1810que dio inicio al proceso deIndependencia de la Argentina. Durante su curso, por primera vez prevaleció la voluntad delpueblopor sobre el mando delRey de España, cuando mediante elcabildo abiertodel10 de febrerode 1807, los vecinos de Buenos Aires depusieron alvirreydesignado por el rey, para elegir al francésSantiago de Liniersen su lugar. Asimismo, la creación en esa ocasión delRegimiento de Patricios, comomiliciaspopulares voluntarias, y la elección por parte de los propios milicianos delpotosinoCornelio Saavedra-futuro presidente de laPrimera Juntapatria- como jefe del cuerpo, sentó la bases de un ejército patriota capaz de alzarse contra las tropasrealistas. La participación popular en la lucha armada es tradicionalmente representada con la imagen de los habitantes de Buenos Aires arrojando aceite hirviendo sobre los invasores desde los techos de las casas.

Estos hechos se desarrollaron en un contexto histórico más amplio, de disputas territoriales en la región, entre elReino Unido, elImperio español,Portugal,Franciay más tarde losEstados Unidos, en un período que se extiende desde la fundación deColonia del Sacramentoen1680, hasta el reconocimiento por parte del Reino Unido de laindependencia de Buenos Airescon la firma de un tratado de paz y comercio en1824, luego de la declaración de laDoctrina Monroe. Estos tratados no evitarían laInvasión inglesa a las Malvinasen1833.

[editar]Antecedentes

La expansión española sobre los territorio de lacuenca del Platafue un proceso lento, alentada más por la necesidad de impedir que los portugueses pudieran alcanzar las riquezas delAlto Perúpor vía fluvial desde elAtlántico Surque por las posibilidades de explotación económica de una región sin minas. No sería hasta la fundación deColonia del Sacramento, en1680, que el Río de la Plata cobraría real importancia estratégica para la economía y la política internacional.

ElTratado de Utrecht, del11 de abrilde1713, puso fin a laGuerra de Sucesión Española, que se había desatado en1702tras la muerte deCarlos II. La serie de acuerdos firmados entre las potencias europeas había otorgado a Inglaterra la concesión del envío de un barco anual a lasIndias Occidentalesespañolas (navío de permiso) y elasiento de negros, monopolio de treinta años para el tráfico de esclavos negros con estos territorios. La reinaAnatransfirió estas concesiones a laCompañía del Mar del Sur(eninglés,The South Sea Company) por 7.500.000 libras para financiar la deuda que había dejado la guerra. Laespeculacióneconómica que se generó alrededor del comercio con las colonias españolas en Sudamérica hizo que los títulos de la empresa se multiplicaran por nueve en el primer semestre de1720. Estaburbuja económicaconocida como laBurbuja del Mar del Surfue una de las crisis bursátiles más devastadoras de la historia delcapitalismo.

Esta institución estableció uno de sus mercados más importantes en la barranca delRetiro, en Buenos Aires. Los buques que transportaban esclavos hacia el Plata permitían el intercambio ilegal de manufacturas por los productos primarios de la región:cuero,tasajoysebo.

La primera expedición militar británica que llegó a la región lo hizo en el marco de laGuerra de los Siete Años. En enero de1762España se involucró definitivamente en este conflicto entrando en guerra con Inglaterra y Portugal. En octubre del mismo año,Pedro de Cevallosvolvió a ocupar Colonia del Sacramento. Poco después, una flota anglo-portuguesa compuesta por diez barcos y más de mil hombres fue enviada con la orden de tomar Buenos Aires, pero fue vencida al intentar retomar Colonia.

[editar]El Virreinato del Río de la Plata

Artículo principal:Virreinato del Río de la Plata

La fundación delVirreinato del Río de la Plata, en1776, fue una medida de carácter estratégico militar con fuertes implicaciones económicas.Carlos IIIse vio presionado por el avanceportuguéssobre elRío de la Plata, las sucesivas expediciones británicas y francesas sobre las costas de laPatagoniay la necesidad de blanquear las operaciones ilegales en el puerto deBuenos Aires, alentadas por el monopolio comercial que elVirreinato del Perúotorgaba aLima.

Mientras en toda América y Europa se esparcían las influyentes ideas relacionadas con laIndependencia de los Estados Unidos, laRevolución francesay las políticas liberales del gobierno del Reino Unido, España continuaba con su política colonial conservadora. Dado que España prácticamente carecía defactorías, era incapaz de absorber los productos procedentes de sus colonias, desfavoreciendo así al desarrollo económico de los virreinatos americanos. El principal interés estaba colocado sobre la extracción de metales preciosos, con los cuales la metrópoli financiaba sus guerras y alianzas. En cambio, Inglaterra transitaba el camino hacia laindustrializacióny, por tanto, crecía allí la demanda deproductos primarios. Dadas las numerosas restricciones aduaneras que se imponían en los puertos sudamericanos y la inexistencia de actividad minera en la región del Plata, el contrabando se convirtió rápidamente en la base del comercio de una región cuya actividad económica principal era la ganadería.

La supresión del monopolio del tráfico de Indias en1778que había privilegiado hasta entonces a laCasa de Contratación de IndiasdeSevillay posteriormenteCádiz, por un lado intentó destruir por completo la plaza comercial portuguesa de Colonia del Sacramento, tras el resultado incierto de la ocupación española en el mismo año de su fundación. Por otro lado, si bien esta medida no logró contener el contrabando, sería un antecedente para el crecimiento económico de la capital virreinal: sólo entre1800y 1807, los ingresos delCabildose multiplicaron por catorce.

En1797, por orden de Carlos IV, el virreyAntonio Olaguer y Feliúautorizó el comercio con países neutrales, debido a las dificultades en el comercio con España a causa de las hostilidades crecientes enEuropay al importante dominio inglés de los mares. Esto ubicó al Río de la Plata en las rutas delcomercio internacional, atrayendo numerosas naves estadounidenses e impulsando el aumento de la presencia británica en la economíaporteña. De manera intermitente, el comercio con Gran Bretaña pasaba de la legalidad a la clandestinidad, de acuerdo a las relaciones cambiantes entre la península y aquella nación. Las autoridades virreinales, en ocasiones, fomentaron este tipo de actividad en lugar de prevenirla mediante funcionarios corruptos. Este comercio contribuyó al surgimiento de laélitede comerciantes porteños que pronto enviaron a sus hijos a estudiar a Europa, desde donde pronto traerían ideas revolucionarias.

[editar]Las Guerras Napoleónicas

Artículo principal:Guerras Napoleónicas

Batalla de Trafalgar, J. M. W. Turner (1806)

La llegada al poder deNapoleónen1799y su proclamación como Emperador en1804alteró las relaciones internacionales y renovó la alianza española conFrancia. La presión de Napoleón sobreCarlos IVvio como fruto la restitución deManuel de Godoyen el poder, quien declaró en1802la guerra al reino dePortugal, principal aliado delReino Unidoen el continente.

Labatalla de Trafalgar, en1805, puso de manifiesto el fin de tres siglos de supremacía naval de laArmada Invencible, lugar que pasaría a ocupar la flota británica. Asimismo, este resultado minó la capacidad de España para defender y mantener suimperio.

Lasguerras napoleónicastambién repercutieron en el Plata. Desde los inicios de laConquista de América, Inglaterra se había interesado en las riquezas de la región.

LaPaz de Basilea, en1795, puso fin a la guerra entre España y laRevolución francesa. En1796, por eltratado de San Ildefonso, España se alió con Francia, que estaba en guerra con Inglaterra, abriendo así la brecha que justificaría la actuación militar deGran Bretaña, que buscaba obtener mayor influencia sobre las colonias españolas.

[editar]El bloqueo continental napoleónico

Artículo principal:Bloqueo Continental

A comienzos delsiglo XIX, elReino Unidose encontraba en plenarevolución industrial, lo que la convertía en la economía más productiva de todaEuropa, posicionándose con fuerza como exportadora de productos manufacturados. Poco menos de la mitad de estos productos tenían como destino el mercado europeo continental. Tras el rotundo fracaso militar que significó paraFranciayEspañalaBatalla de Trafalgarel21 de octubrede1805,Napoleón Bonaparteoptó por la estrategia de la guerra económica.

En noviembre de1806, poco después de que Francia conquistara o se aliara con cada una de las potencias del continente, desde la Península Ibérica hasta Rusia, Napoleón promulgó elDecreto de Berlín, prohibiendo a sus aliados y a los países conquistados cualquier tipo de relación comercial con Gran Bretaña. Esta medida volvió a alentar las necesidades del Reino Unido de consolidar y asegurar sus intereses en elNuevo Mundo.

[editar]Política británica relacionada con Sudamérica

William Pitt, primer ministro del Reino Unido

En1711, el gobernador de lasBermudas,John Pullen, envía una carta al ministroRobert Harley, conde deOxford, diciéndole que“el Río de la Plata es el mejor lugar del mundo para formar una colonia inglesa”.1A partir de entonces, una serie de planes de ocupar Buenos Aires y otras ciudades sudamericanas fueron propuestos, pero se vieron frustrados por diversas circunstancias.

El fin de laGuerra de la Independencia de los Estados Unidos, en1783, tuvo un gran impacto en Gran Bretaña. En ese mismo año,William Pittel Jovenasumió comoPrimer Ministrodel Reino Unido. Bajo su administración, que coincidió con los inicios de laRevolución industrial, Pitt apuntó a la consolidación del comercio exterior y en lugar de buscar nuevas colonias procuró abrir nuevos mercados. Esta política se veía severamente perjudicada por las trabas que imponía España y las alianzas cambiantes entre las potencias europeas. Por lo tanto, la independencia de las colonias españolas en América pasó a ser un tema central de la administración Pitt.

En1789la guerra entre Gran Bretaña y España parecía inminente tras el incidente delEstrecho de Nutka. El revolucionariovenezolanoFrancisco de Mirandaaprovechó la ocasión para presentarse ante Pitt con su propuesta para liberar la América Hispana. Miranda soñaba con emancipar los territorios del Nuevo Mundo bajo dominio portugués y español y convertirlos en un gran imperio independiente gobernado por un descendiente de laCasa de los Incas. El plan presentado en Londres solicitaba la asistencia del Reino Unido y los Estados Unidos para ocupar militarmente las principales ciudades sudamericanas, asegurando que el pueblo recibiría a los británicos cordialmente y que se apresurarían a organizar gobiernos soberanos. A cambio, de esta ayuda, el Reino Unido obtendría los beneficios del intercambio comercial sin restricciones y elusufructodelIstmo de Panamá, con el fin de construir un canal para el paso de navíos. Pitt aceptó la propuesta y comenzó a organizar la expedición.

Francisco de Miranda

LaConvención de Nutkaen1790, puso fin a las hostilidades, con lo cual la misión fue cancelada. Según los términos de este tratado, el Reino Unido reconocía la soberanía hispana en los archipiélagos del Atlántico Sur próximos al continente americano a cambio de asentarse en laIsla de Quadra y Vancouver. Así, los colonos británicos que se habían establecido hacía unos años en lasIslas Malvinasabandonaron elarchipiélago.

En 1796 el gabinete de Pitt elaboró un nuevo plan de intervención en Sudamérica en respuesta a la decisión de España de aliarse a Francia. Pero la pérdida deRusiay deAustriacomo aliados puso a Gran Bretaña en una situación más comprometida frente a los inminentes ataques de las flotas navales francesa, española yholandesa, por lo que el proyecto tuvo que ser abandonado.

El5 de octubrede1804, cuatro buques británicos interceptaron en las proximidades de Cádiz a una flota española de cuatro fragatas cargadas con oro y plata delAlto Perú. El botín, valuado en unos dos millones delibrasfue enviado a Londres. En este contexto, Pitt dio a conocer el plan de Miranda alcomodoroSirHome Popham, quien se convertiría en un entusiasta delasunto de Sudamérica. El14 de octubre, Popham y Miranda presentaron a Pitt unmemorándumque contenía detalles específicos para liberar Sudamérica y del cual Popham se valdría en1806para solicitar tropas para atacar Buenos Aires.

Ante la indecisión de Pitt para autorizar un ataque al Río de la Plata, a mediados de 1805 Popham se alistó en una expedición que tenía como objetivo la captura delCabo de Buena Esperanza, en el extremo sur deÁfrica. Pitt le ordenó abandonar el plan de conquista de América del Sur por el momento.

[editar]Primera Invasión a Buenos Aires

[editar]Preparativos para la defensa

La Plaza de Mayofue tomada por las tropas británicas en 1806

Hacia fines de1805la idea de una posible invasión inglesa ya recorría Buenos Aires. Esta capital sudamericana, con sus 45.000 habitantes, era uno de los puertos más prósperos del Nuevo Mundo (Nueva York, la ciudad más grande por entonces en laAmérica anglosajona, contaba con unos 85.000 habitantes). ElvirreyRafael de Sobremontehabía solicitado refuerzos militares a España en varias oportunidades. Los cuerpos militares del virreinato habían sufrido muchas bajas en los últimos tiempos, en particular, durante la sublevación indígena liderada porTúpac Amaru. Sin embargo la única respuesta que obtuvo fueron unos cuantos cañones y la sugerencia de armar al pueblo para la defensa. Pero el virrey entendía que darle armas a los criollos, muchos de ellos influenciados por ideas revolucionarias, era una estrategia peligrosa para los intereses de la corona.

El jueves2 de enerode1806arribó al puerto de laEnsenada de BarragánelBergantín mercante Espíritu Santo, el cual es interrogado por el Alférez Navarro por orden del Capitán de PuertoSantiago de Liniers, de origenfrancés, al servicio de la corona española. El Capitán del MercanteFrancisco Paula de Fernándezinforma haber avistado una flota británica enTodos Los Santos,Brasil, el pasado diciembre de 1805.2Esta flota es parte de la expedición deSir David Bairdque se dirigía a la colonia holandesa deCabo de Buena Esperanza.

Sobremonte recibió esta noticia de que una flota británica se había aprovisionado en el puerto deBahía,Brasil, y siguiendo las medidas estipuladas por la corona, organizó las escasas tropas virreinales para la defensa del estratégico puerto de Montevideo, el cual poseía suficientecaladopara permitir la entrada de buques de guerra, lo que lo convertía en la plaza militar más importante sobre el Río de la Plata.

Liniers recibió la orden de armar una flota para resguardar las costas y asegurar la libre navegación entre Montevideo y Buenos Aires y fue designado comandante del puerto deEnsenada de Barragán, a unos 70 km al sur de Buenos Aires. Liniers había sido enviado al virreinato en1788como Capitán de Puerto. Era hermano del Marqués de Liniers, poderoso comerciante francés en Buenos Aires, y ambos pertenecían al grupo de porteños que simpatizaban con Francia.3El gobernador de la Plaza deMontevideoconvocó a los habitantes y a las milicias para organizar la defensa ante la posible invasión. A dicha convocación acudióAzopardosegundo comandante de laFragata Corsaria Dromedario. Se le asignó laLancha Obuse‘’Invencible Nº4’’, para realizar misiones de vigilancia costera. La tripulación se compuso por parte de la perteneciente a laDromedario.4

[editar]Organización del ejército invasor

En enero de1806se producía lasegunda conquista del Cabo de Buena Esperanzapor un ejército británico al mando del teniente generalDavid Baird. La captura para la Corona Británica de la colonia holandesa delCabo de Buena Esperanzahabía sido lograda con la misma flota que había causado alarma en el Río de la Plata. Por esos días Napoleón triunfaba en las batallas deJenayAuerstaedt, lo que consolidaría a Francia como la potencia hegemónica en Europa.

Popham mantenía contacto con comerciantes establecidos en Buenos Aires, entre ellosWilliam White, a quien debía una importante suma de dinero. El28 de marzollegó al Cabo desde Buenos Aires el barco negreroElizabethque habría traído una carta de White en la que este indicaba que se encontraba en la ciudad un tesoro de más de un millón de pesos provenientes dePotosílisto para ser enviado a España, con el cual Popham podría saldar su deuda. El comodoro intentó persuadir a Baird para que le brindara su apoyo para tomar el Río de la Plata, valiéndose de varios argumentos y asegurando que recibirían el apoyo de la población local, pero el general no accedió.

Baird se encontraba en una posición incómoda, lo que explicaría por qué le otorgó a Popham elRegimiento 71escocés, uno de los cuerpos más sólidos del ejército del Reino Unido, al mando del teniente coronelDenis Pack, para una misión que no había sido aprobada oficialmente. Por un lado, los gobernadores de colonias remotas tenían el poder de decidir acciones militares de urgencia. Por otro lado, la ley británica establecía porcentajes de los botines de guerra que eran entregados a los participantes, en particular, los militares de alto rango podían recibir importantes sumas. Además, si la expedición partía sin la ayuda de Baird y fracasaba, Popham podría acusar a Baird ante un tribunal de guerra.

El14 de abril, la flota británica cruzó el Atlántico, en dirección al Río de la Plata. Baird nombró general alcoronelWilliam Carr Beresfordpara que liderase el ataque a Buenos Aires. La escuadra llegó aSanta Elenael29 de abril, y Popham logró que el gobernador de la isla le prestara 280 soldados para su misión, y envió una carta a Londres, dando a conocer los motivos por los cuales se dirigía a Sudamérica y basó sus argumentos en el memorándum de 1804. Lo que Popham desconocía era que Pitt había muerto recientemente y que en su lugar había asumido William Wyndham Grenville, del partido opositorWhig.

En mayo, Popham envió a la fragataHMS Ledapor delante de la escuadra para sondear el río. El 19 de mayo el capitán envió a un oficial y tres marineros con un bote a las costas cerca de Santa Teresa, para que tomasen notas de las costas y la zona, pero son capturados por una partida de milicianos, que los trasladan a Buenos Aires, donde después de tomarles declaración, el virrey no tomó ninguna medida adicional,5quizás porque no obtuvo nada del oficial, o este muy probablemente desconociera los detalles del plan (por su rango). Los prisioneros fueron confinados en Las Conchas.

[editar]Conquista británica de Buenos Aires

Manuel Belgrano

La flota fue avistada frente a Montevideo el8 de junio. El24 de junioBeresford amagó un desembarco en Ensenada, realizando maniobras frente a Punta Lara y abriendo fuego contra las fortificaciones.

El25 de juniouna fuerza de unos 1.600 hombres al mando de Beresford, entre ellos elRegimiento 71 de Highlanders, desembarcó en las costas deQuilmessin ser molestados. Recién al día siguiente se dispuso enBuenos Airesmarchar hacia ellos, bajo el mando del nuevo Subinspector del Ejército, coronelPedro de Arze. Cuando se estuvo frente al enemigo, se rompió fuego, aunque la carga posterior de las tropas invasoras forzó a una retirada general de los defensores.

Sobremonte intentó una estrategia de defensa, armando a la población y apostando a sus hombres en la ribera norte delRiachuelo, confiando en poder atacar a los británicos de flanco. Pero el reparto de armas fue un caos, y las tropas no pudieron detener el rápido avance inglés; de modo que el virrey quedó fuera de la ciudad, sin posibilidad de intentar nada.

[editar]La Rendición

El27 de juniolas autoridades virreinales aceptaron la intimación de Beresford y entregaron Buenos Aires a los británicos. En la tarde de ese mismo día, las tropas británicas desfilaron por la plaza mayor (la actualPlaza de Mayo) y enarbolaron labandera del Reino Unido, que permanecería allí por 46 días.

Manuel Belgrano, secretario del Consulado de Buenos Aires (y de todo el virreinato) yCapitán Honorario de Milicias Urbanas, manifestó la necesidad de reubicar el Consulado en el lugar en donde el virrey estuviese y se dirigió ante Beresford a presentar la solicitud. Mientras tanto, los demás miembros del Consulado juraron el reconocimiento a la dominación británica. Belgrano prefirió retirarse"casi fugado", según sus propias palabras, a la banda oriental del Río de la Plata, a vivir en la capilla de Mercedes, dejando en claro su postura al pronunciar su célebre frase:"Queremos al antiguo amo o a ninguno".

El virrey abandonó la capital en la mañana del 27 de junio y se retiró aCórdobajunto con algunos centenares de milicianos que no tardaron en desertar: contrariamente a una persistente leyenda, no llevaba consigo los caudales, ya que los mismos habían sido evacuados dos días antes de acuerdo a un plan trazado el año anterior. Beresford demandó la entrega de los caudales del Estado y advirtió a los comerciantes porteños que en caso contrario retendría las embarcaciones de cabotaje capturadas e impondría contribuciones. El Cabildo no vaciló en enviar una comisión a Sobremonte rogándole entregara el tesoro a un destacamento inglés enviado en persecución del mismo. Éste tesoro fue trasladado a Londres y paseado como trofeo de guerra, antes de ser depositado en un banco.

El14 de julio, Sobremonte declaró a Córdoba la capital provisoria del virreinato. Asimismo, instó a que se desobedecieran todas las órdenes provenientes de Buenos Aires mientras durara la ocupación. Se dedicó a organizar un ejército con el que reconquistar la capital, pero la tarea tropezó con toda clase de dificultades, y sólo dos meses más tarde estuvo listo.

Los porteños estaban, en general, descontentos con la metrópoli, y por tanto, en un primer momento los británicos fueron recibidos con entusiasmo. Sin embargo, los grupos partidarios de la independencia reconocieron la amenaza latente en la ayuda británica. La ocupación era la excusa perfecta para establecer el dominio que el Reino Unido anhelaba sobre la región. Una de las primeras medidas que tomó Beresford fue decretar la libertad de comercio y de reducción de aranceles. Al darse cuenta de que los ocupantes no tenían otros planes, sino convertir al Plata en una colonia británica, se sumaron a los grupos que preparaban una rebelión.

[editar]La Reconquista de Buenos Aires

Reconstrucción del Cabildo(1940), que domina la Plaza de Mayocomo lo hiciera en el tiempo de las invasiones el edificio original, que contaba con seis arcos laterales adicionales

Ante la inmovilidad de las autoridades virreinales, los vecinos de la ciudad, criollos y españoles por igual, comenzaron a armarse para defenderse por sus propias manos. Se organizaron varios grupos clandestinos que planeaban atacar el fuerte, residencia temporal de Beresford, con explosivos caseros. Estos movimientos tuvieron el apoyo de los monopolistas (entre ellosMartín de Álzaga), que se veían severamente perjudicados con el libre comercio decretado por el representante deJorge III de Inglaterra(y que fuera aprobado por este soberano cuando los británicos ya no gobernaban sobre el Río de la Plata).

El1 de agostouna guerrilla amparada por el rico comerciante españolMartín de Álzagaen losCaseríos de Perdriel, fuera del casco urbano (la actual Chacra Pueyrredón, en elpartidodeGeneral San Martín),6dirigida por el criollo de ascendencia francesaJuan Martín de Pueyrredón, fue derrotada por una fuerza inglesa de 550 hombres. Pero la mayor parte de las tropas quedaron intactas para reconquistar la ciudad.

Plano del movimiento de las fuerzas liberadoras. (Reconquista)

Antes de que los rebeldes porteños pudieran llevar a cabo su plan, nuevas tropas arribaron a Buenos Aires: estaban comandadas por Liniers, que había abandonado su posición en Ensenada y cruzado el Plata para organizar las tropas para la reconquista. Desde Montevideo, y con la ayuda dePascual Ruiz Huidobro, gobernador de esa ciudad, el francés organizó un ejército que partió el 23 de julio para Colonia y el 3 de agosto fue embarcado en una flota de 23 naves hacia Buenos Aires para la reconquista.

Véase también:Unidades militares del Virreinato del Río de la Plata#Primera Invasión Inglesa

Cruzó el Río de la Plata aprovechando unasudestada, tempestad que dejó inmóviles a los buques británicos y en medio de la niebla. Avanzando desde elTigre(Puerto de las Conchas), se sumaron a este ejército miles de hombres entusiasmados.

Retrato de Santiago de Liniers

El12 de agosto, Liniers avanzó sobre la ciudad desatando una batalla campal en distintas calles de Buenos Aires, hasta acorralar a los británicos en el Fuerte de la ciudad. También salieron a la calle centenares de voluntarios organizados y entrenados por Álzaga.

Beresford firmó la capitulación el20 de agosto, en la que se acordaba el intercambio de prisioneros entre ambos bandos. Temiendo un segundo ataque, el Cabildo presionó para que los prisioneros británicos fueran enviados al interior, anulando así los términos de la rendición.

Retomada la ciudad, laReal Audiencia de Buenos Airesasumió el gobierno civil y decidió entregarle laCapitanía Generala Liniers. Asimismo, la corona española le agregó el título "La muy fiel y reconquistadora" a la ciudad de Montevideo y en el escudo de dicha ciudad se agregaron banderas británicas caídas, indicando la derrota de los británicos frente a Montevideo.

Popham fue juzgado por una corte marcial británica por haber abandonado su misión en Cabo de Buena Esperanza, pero su castigo se limitó a ser "severamente amonestado". La ciudad deLondresle otorgaría luego una espada de honor por sus esfuerzos porabrir nuevos mercados; la sentencia nunca llegó a afectarlo.

[editar]Las milicias urbanas

Artículo principal:Milicias creadas en Buenos Aires durante las Invasiones Inglesas

Juan Martín de Pueyrredón, líder del primer escuadrón de Húsares, quien sería designado Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata

Tras la capitulación de Beresford y ante la posibilidad de una nueva invasión, Liniers emitió el 6 de septiembre de 1806 un documento instando al pueblo a organizarse en cuerpos separados según su origen. Este documento contenía una proclama acerca de la creación de diversos cuerpos urbanos y una segunda orden de convocatoria fue emitida el 9 de septiembre. La mayor parte de los hombres adultos se enlistó como miliciano de alguno de los diferentes cuerpos y regimientos que se organizaron. El Comandante General de Armas logró agrupar una fuerza popular a la que se le sumaban las tropas veteranas, de menor tamaño, formando un ejército de infantería, caballería y artilleros:

(...) Vengan, pues, los invencibles cántabros, los intrépidos catalanes, los valientes asturianos y gallegos, los temibles castellanos, andaluces y aragoneses; en una palabra, todos los que llamándose españoles se han hecho dignos de tan glorioso nombre. Vengan, y unidos al esforzado, fiel e inmortal americano, y a los demás habitadores de este suelo, desafiaremos a esas aguerridas huestes enemigas que, no contentas con causar la desolación de las ciudades y los campos del mundo antiguo, amenazan envidiosas invadir las tranquilas y apacibles costas de nuestra feliz América.

[editar]Infantería

[editar]Caballería

  • Primer Escuadrón de Húsares, cuyo nombre oficial era "Húsares del Rey", pero más comúnmente conocido como "Húsares de Pueyrredón", en honor a su afamado comandante Juan Martín de Pueyrredón, que participaría luego en la Guerra de Independencia Argentinabajo del nombre Húsares de la Patria.
  • Segundo Escuadrón de Húsares, conocidos popularmente como "Húsares Infernales" o "Húsares de Vivas", en honor a su primer jefe Lucas Vivas.
  • Tercer Escuadrón de Húsares o "Húsares de Núñez", por su comandante Pedro Ramón Núñez, también llamados "Húsares Infernales", al igual que al segundo escuadrón.
  • Cuarto Escuadrón de Húsares o "Carbineros de Herrera", por haber sido su primer jefe Diego de Herrera. Su denominación más comúnmente difundida, (pese a haber sido organizados originalmente como Cuarto Escuadrón), es la de "Cazadores de la Reina".
  • Quinto Escuadrón de Caballería Ligera, denominado "Carabineros de Carlos IV", cuerpo de caballería al mando de Lucas Fernández.
  • Sexto Escuadrón de Caballería Ligera, o más comúnmente denominados "Migueletes de Castex", organizados por el abogado de la Real Audiencia Alejo Castex.
  • Escuadrón de Quinteros y Labradores.
  • Regimiento de Caballería de Blandenguesde la Frontera, cuerpos de caballería para la defensa de las fronteras interiores asediadas por los indígenas.

[editar]Artillería

  • Cuerpo de Voluntarios Patriotas de la Unión.
  • Compañía de Artillería de Indios, Pardos y Morenos, formada por indios y ex esclavos.

La creación de estas fuerzas paralelas al ejército regular imperial causó desconfianza en las autoridades españolas dado que la militarización trajo como consecuencia la politización y permitió que los líderes milicianos obtuvieran poder y popularidad dentro de la sociedad rioplatense.

[editar]Bloqueo británico a los puertos del Plata

Tras la capitulación de la Plaza deBuenos Aires, la flota británica continuó en el Río de la Plata a la espera de los refuerzos que había solicitado a Inglaterra.

El comodoro Popham mantenía bloqueado los puertos de Buenos Aires, Montevideo yMaldonado, y por tal motivo, Liniers emitió unapatentedecorsoa favor deJuan Bautista Azopardo, quien alistó la goletaMosca de Buenos Aires. Esta patente le permitía ejercer el corso en el área del Río de la Plata a la vez que tenía encomendada la vigilancia de la escuadra enemiga y la notificación de cualquier desembarco.

En una de las salidas de laMosca, el bergantínHMS Protectory una goleta británica no identificada a la fecha, entablaron combate con la nave corsaria. Dada la inferioridad de fuego, Azopardo decidió fijar rumbo a la costa sur del río con dirección a Quilmes, donde quedó varado intentando salvar el navío. Los británicos aprovecharon la oportunidad para asaltar al corsario desembarcando cuatro embarcaciones livianas que izaronBandera Negra. La primera barca fue capturada con un oficial y cinco marineros, mientras que las tres restantes regresaron a los buques, que estaban fondeados fuera del alcance de los cañones de la Mosca.

Azopardo organizó en tierra una posición defensiva ante un posible contragolpe británico. Cuando volvió la crecida, volvieron a balizas. Los prisioneros fueron remitidos a Buenos Aires y las bajas totales del navío corsario computaron tres marinos.8

[editar]Invasión a la Banda Oriental

Artículo principal:Segunda invasión inglesa al Río de la Plata

En julio de 1806, el almiranteSir Charles Stirling, que había participado de laBatalla del Cabo Finisterre, fue designado comandante del navíoHMS Sampsoncon la orden de transportar las tropas delgeneralSamuel Auchmutya Buenos Aires para brindar soporte a Popham. Recién el22 de septiembre, el gobierno británico resolvió por primera vez la conquista de Montevideo y de Buenos Aires. Pocos días después, arribó aLondresel botín obtenido durante la primera invasión, que fue paseado en carretas por la ciudad y festejado por sus habitantes.

Mientras tanto, Popham merodeaba las costas del Plata en espera de refuerzos. Finalmente en el mes de octubre, llegaron al comando del teniente coronelBackhomelos 1.400 hombres del regimiento 47 de infantería, provenientes del Cabo de Buena Esperanza. Tras un leve bombardeo a Montevideo, Popham decidió atacar Maldonado. Esta población contaba con escasas fortificaciones y tan sólo unos 250 hombres, destinados al resguardo de lo que por entonces era la frontera entre los dominios españoles y portugueses. El29 de octubre, los británicos desembarcaron en Maldonado y en laisla Gorritiy al cabo de 3 días tomaron control de ambos enclaves. Los soldados españoles que resistieron este ataque fueron apresados y reclutados a laIsla de Lobos. Mientras tanto, los soldados británicos saquearon Maldonado y apresaron a sus habitantes. El coronel Vasall fue nombrado gobernador, quien liberó a la población cautiva y devolvió al pueblo algunos de los objetos robados durante el saqueo inicial. Las tropas británicas tuvieron que enfrentar en varias oportunidades a las fuerzas enviadas desde la capital de la banda oriental.

La población deSan Carlos, cercana a Maldonado, recibió el reconocimiento del Rey Fernando VII por su acción de resistencia a los embates británicos, y la nombró "la muy fiel y Reconquistadora villa de San Carlos", título que luce como blasón en su escudo de armas.9

Artículo principal:Sitio de Montevideo (1807)

El5 de enerode1807, Auchmuty llegó al Río de la Plata con una expedición oficial de 4.300 hombres. Por entonces, Sobremonte había llegado a Montevideo con una fuerza de caballería de 2.500 cordobeses. Sin embargo, el Cabildo de esta ciudad impidió la entrada del virrey y puso en manos de Ruiz Huidobro la defensa. El14 de enerose apostó frente a Montevideo una escuadra británica de 100 velas repletas de manufacturas británicas y que ahora contaba con casi 6.000 hombres al mando del vicealmirante Stirling (que venía a reemplazar a Popham). El16 de enero, Auchmuty desembarcó a 10 kilómetros de Montevideo, muy cerca del sitio en el que se apostaba la fuerza de Sobremonte, quien luego de pedir fuerzas a la plaza abandonó la batalla.

Muralla de Colonia del Sacramento (Uruguay)

Ruiz Huidobro contaba con una guarnición de tan sólo 3.000 hombres que salieron a resistir el ataque de manera desorganizada mientras el gobernador solicitaba el auxilio de Buenos Aires. El2 de febrerolos británicos lograron abrir unabrechaa través del portón de San Juan, una de las dos puertas de acceso a la ciudad. A partir de entonces, la población participó activamente en la defensa de la plaza, y se produjeron numerosas bajas. Finalmente el3 de febrero, la operación conjunta deinfanteríay demarinabritánica logró ocupar la ciudad. Liniers había decidido cruzar el río con unos 3.000 milicianos cuando ya era tarde, por lo que debió volver a Buenos Aires.

Auchmuty ordenó la creación del periódicoThe Southern StaroLa Estrella del Sudpara que se distribuyera en Montevideo y también en Buenos Aires, no sólo con el fin de transmitir noticias sino también de servir de medio de comunicación de artículos propagandísticos en favor de la ocupación.

Temiendo que las fuerzas españolas llegaran a Montevideo vía Colonia del Sacramento, Auchmuty encargó al coronelDenis Packla toma de aquel pueblo fortificado, de unos 2.800 habitantes. Pack ocupó esta plaza, prácticamente sin oposición en el mes de marzo. Al tomar conocimiento de estos hechos, Liniers envió al recién llegado de España coronelFrancisco Javier de Elíoa recuperar Colonia. Elío tomó por sorpresa a las fuerzas de Pack el22 de abril, pero el ataque fue rechazado y la flota de Elío se retiró y sentó campamento cerca de la desembocadura del arroyo San Pedro. Pack pidió refuerzos a Montevideo y atacó el campamento de Elío el7 de junio. Los españoles sufrieron unas 120 bajas y la mayoría de los hombres se dispersaron. Elío se vio forzado a regresar a Buenos Aires.

Durante los meses de ocupación, a pesar de los esfuerzos del Consulado, las mercaderías británicas comenzaron a contrabandearse libremente desde Montevideo. Las mercaderías llegaban a Buenos Aires vía Quilmes y Ensenada, aSanta Fepor elRío Paranáy de allí hacia todo el virreinato. También por tierra y por mar los productos británicos llegaban alBrasil. La Audiencia intentó persuadir a los contrabandistas imponiendo duras penas, que nunca fueron llevadas a la práctica. Los mismos comerciantes montevideanos pidieron al virrey que la ciudad no fuera sitiada para favorecer el intercambio comercial.

[editar]Segunda Invasión a Buenos Aires

[editar]Destitución de Sobremonte y fuga de Beresford

El5 de febrerollegó a Buenos Aires la noticia de la caída de Montevideo. Al conocerse la actuación del virrey, se avivaron las protestas públicas y las pintadas en contra del representante de la Corona. El10 de febrerose convocó acabildo abiertoque, reunido comoJunta de Guerra, presionó a la Real Audiencia y decretó en un hecho sin precedentes, la destitución del Virrey Sobremonte, su detención, y la designación de Liniers en su lugar. Las autoridades españolas entendieron que lo ocurrido en Buenos Aires podía servir de ejemplo para los vasallos del resto de los virreinatos americanos. Para evitar que trascendiera el hecho de que por voluntad del pueblo se había destituido a un virrey, la Audiencia enmarcó los hechos dentro del ámbito jurídico colonial, comunicando que Sobremonte había renunciado al cargo por cuestiones de salud.

Asimismo, la Junta ordenó el envío de Beresford (preso enLuján) aCatamarcaya que éste mantenía contacto con grupos criollos promotores de la ideas independentistas. Sin embargo, los oficiales que trasladaban a Beresford fueron interceptados en las cercanías deArrecifespor un grupo de criollos, entre ellosSaturnino Rodríguez PeñayManuel Aniceto Padilla, que lograron que el jefe inglés les fuera entregado. Los criollos mantuvieron oculto al general inglés hasta que fue clandestinamente embarcado en el puerto de Buenos Aires el navíoHMS Charwellenviado desde Montevideo con mensajes para las autoridades. El objetivo de esta misión era negociar la rendición de Buenos Aires para evitar una batalla sangrienta. Sin haber llegado a un acuerdo, Beresford rechazó la oferta de comandar la expedición a la capital virreinal y se embarcó hacia Londres. Este general ocuparía laisla Madeiraese mismo año y se convertiría en su gobernador. Más adelante tendría un papel prominente en laGuerra de la Independencia Española.

[editar]El avance inglés

John Whitelocke, retrato publicado en 1808

En los primeros días del mes de marzo, elHMS Thisbepartió deInglaterrahacia Montevideo con elteniente generalJohn Whitelocke, nombrado comandante de las fuerzas británicas en elRío de la Plata, con la orden del gobierno británico de capturar Buenos Aires.

Whitelocke llegó a Montevideo el10 de mayoy tomó el comando general. Poco tiempo después, la flota al mando del generalRobert Craufurdllegó desde El Cabo con 5.000 hombres. El17 de junioel formidable ejército de Whitelocke, compuesto de unos 10.000 hombres,10partió rumbo a Colonia. El28 de juniolos británicos desembarcaron en Ensenada; en su avance derrotaron a una fuerza local muy inferior en número. Tras cruzar el Riachuelo aguas arriba de la posición elegida por Liniers — a orillas del Riachuelo, dando espaldas al mismo — sitiaron la capital el4 de julio.

Mientras tanto, había llegado al virreinato la resolución de la corte española declarando a Ruiz Huidobro virrey interino. Sin embargo, el gobernador había sido embarcado hacia Londres luego de la caída de Montevideo. Por lo tanto, Liniers, siendo el militar de mayor rango presente fue nombrado en reemplazo de Huidobro por la Audiencia.

El ejército británico avanzó con dificultades los 50 kilómetros que separaban el lugar escogido para el desembarco y la capital. El ejército del flamante virrey interceptó el primer avance del enemigo cerca de Miserere, pero la brigada de la vanguardia comandada por Craufurd logró dividir y hacer retroceder a los hombres de Liniers en unbreve combate. Al caer la noche, el combate cesó y muchos milicianos se retiraron a sus casas.

Parecía que todo estaba perdido, pero Whitelocke decidió esperar; suspendió el avance de Craufurd hacia la ciudad y exigió rendición inmediata. Les dio a los porteños tres días, que los criollos utilizaron para organizarse militarmente.

[editar]Asalto y defensa de Buenos Aires

El alcalde de Buenos Aires, Martín de Álzaga ordenó montar barricadas, pozos y trincheras en las diferentes calles de la ciudad por las que el enemigo podría ingresar. Reunió todo tipo de armamento, y continuó los trabajos en las calles bajo la luz de miles de velas.

En la mañana del5 de julio, la totalidad del ejército británico volvió a reunirse en Miserere. Confiado de la supremacía de su ejército, Whitelocke dio la orden de ingresar a la ciudad en 12 columnas, que se dirigirían separadamente hacia el fuerte yRetiropor distintas calles. En un alarde innecesario, llevaban orden deno disparar sus armas hasta llegar a laPlaza de la Victoria.[cita requerida]

Sin embargo, los invasores se enfrentaban a una Buenos Aires muy diferente al que se había rendido ante Beresford. Según cuenta el general inglés G. E. Miles, los vecinos en la Calle San Pedro arrojaron piedras y aceite hirviendo sobre las cabezas de los famosos "casacas rojas" del Regimiento de infantería de número 88.11Liniers y Álzaga habían logrado reunir un ejército de 9.000 milicianos, apostados en distintos puntos de la ciudad. El avance de las columnas se vio severamente entorpecido por las defensas montadas, el fuego permanente desde el interior de las casas y desinteligencias y malos entendidos entre los comandantes británicos. Whitelocke vio como sus hombres eran embestidos en cada esquina. Mediante la lucha callejera, los vecinos en el centro de Buenos Aires superaron la disciplina de las famosas "casacas rojas". No obstante, tras una encarnizada lucha los ingleses se apoderaron de la Residencia y el Retiro, donde fue herido mortalmente el teniente de navíoCándido de Lasala.12pero perdieron también entre muertos y heridos unos 1.070 hombres.13

Cuando la mayoría de las columnas habían caído, Liniers exigió la rendición. Craufurd, atrincherado en la iglesia de Santo Domingo, rechazó la oferta y la lucha se extendió hasta pasadas las tres de la tarde. Whitelocke recibió las condiciones de la capitulación hacia las seis de la tarde ese mismo día.

El7 de julio, el general inglés comunicó la aceptación de la capitulación propuesta por Liniers y a la cual - por exigencia de Álzaga - se le había añadido un plazo de dos meses para abandonar Montevideo. Las tropas británicas se retiraron de Buenos Aires; abandonarían la banda oriental recién el9 de septiembre.

Las bajas inglesas, según David Marley, siempre correctamente informado en cifras inglesas por haber consultado muy bien sus archivos, fueron 311 muertos, 679 heridos y 1.808 capturados o desaparecidos.14

De regreso al Reino Unido, unacorte marcialencontró a Whitelocke culpable de todos los cargos excepto uno y fue removido de su función, al declarárseleincapaz de servir a la Corona inglesa. Uno de los factores determinantes para esta decisión, fue el hecho que el general hubiera aceptado la devolución de Montevideo dentro de los términos de la rendición.

Los cuerpos de los caídos de ambos bandos durante las invasiones inglesas a Buenos Aires aún no han sido hallados.15

[editar]Testimonios británicos del combate

Los siguientes son testimonios de los combates sostenidos en las calles de Buenos Aires, realizados por jefes británicos que intervinieron en la lucha.

Avancé con los rifleros hasta el costado oeste del edificio del Colegio de los Jesuitas,16sin sufrir pérdidas considerables, cuando, al adelantar el cañón liviano para abrir una brecha en la entrada principal del edificio, el enemigo apareció de repente en gran número en algunas ventanas, en la azotea de aquel edificio y desde las barracas del lado opuesto de la calle y desde el extremo de la misma. En un momento, la totalidad de la compañía de vanguardia de mi columna, y algunos artilleros y caballos fueron muertos o heridos...

Teniente coronel Henry Cadogan.17

Antes de que me hubiese escasamente aproximado a la Iglesia de San Francisco, ya había perdido bajo el fuego de un enemigo invisible, y ciertamente inatacable para nosotros, los oficiales y la casi totalidad de los hombres que componían la fracción de vanguardia, formada por voluntarios de distintas compañías, los oficiales y casi la mitad de la compañía siguiente, y así en proporción en las otras compañías que componían mi columna...

Teniente coronel Dennis Pack17

No bien alcanzamos la entrada de la iglesia de San Miguel, el enemigo comenzó un terrible fuego desde las casas opuestas. Habiendo perdido unos treinta hombres en esta entrada, y comprendiendo que era imposible forzar las puertas de la iglesia con las herramientas que me habían entregado, juzgué prudente desistir y penetrar más en la ciudad esperando encontrar una posición más ventajosa. Al abandonar la entrada de la iglesia fuimos castigados con un fuego continuado. Después penetré en la ciudad hasta que juzgué que me hallaba cerca de la fortaleza. Viendo que había perdido tanta gente en la calle, que los cuatro oficiales de granaderos estaban heridos, que el mayor, el ayudante y el cirujano auxiliar habían sido muertos, y que había perdido, entre muertos y heridos, de ochenta a cien soldados de mi débil columna, doblé a la izquierda y busqué refugio ocupando tres casas...

Teniente coronel Alexander Duff17

[editar]Edición de "The Times" sobre las invasiones

Los partes oficiales de la capitulación de Whitelocke en Buenos Aires, dando cuenta del fracaso de la segunda Invasión, llegaron a Gran Bretaña el 11 de septiembre de 1807, y fueron dados a publicidad por el diarioThe Times, de Londres en el artículoEvacuación de Sudamérica. Se reproducen aquí algunos párrafos principales:

"El ataque sobre Buenos Aires ha fracasado y hace ya tiempo que no queda un solo soldado británico en la parte española de Sudamérica. Los detalles de este desastre, quizás el más grande que ha sufrido este país desde la guerra revolucionaria, fueron publicados ayer en un número extraordinario...”. "El ataque de acuerdo al plan preestablecido, se llevó a cabo el 5 de julio, y los resultados fueron los previsibles. Las columnas se encontraron con una resistencia decidida. En cada calle, desde cada casa, la oposición fue tan resuelta y gallarda como se han dado pocos casos en la historia. La consecuencia fue que el plan de operaciones se frustró”

”El comandante en jefe parece haber estado en la más perfecta ignorancia tanto acerca de la naturaleza del país que debía atravesar, como sobre el monto y el carácter de la resistencia que debía esperar. Con el propósito, suponemos, de evitar un encuentro molesto desembarca a treinta millas del lugar donde debía operar, prosigue su marcha a través de un recorrido lleno de pantanos, cortado por riachuelos y finalmente, con un ejército jadeante y exhausto se asienta frente a una plaza fortificada enteramente, en la cual según el tenor de su despacho, «llovían sobre él metrallas desde todas las esquinas y desde los techos de todas las casas, mosquetazos, granadas de mano, ladrillazos y piedras»”

”Este ha sido un asunto desgraciado de principio a fin. Los intereses de la nación, así como su prestigio militar, han sido seriamente afectados. El plan original era malo, y mala la ejecución. No hubo nada de honorable o digno de él; nada a la altura de los recursos o el prestigio de la nación. Fue una empresa sucia y sórdida...”

”¿Cómo podría esperarse que estuvieran con nosotros las manos o los corazones del pueblo, si los primeros que ocuparon la ciudad se mostraron menos ansiosos de conciliarse con los habitantes que de colocar fuera de peligro el botín obtenido? Había un vicio radical en el plan original, que ninguna empresa posterior pudo remediar. Si los desautorizados promotores del primer desembarco hubieran dispuesto de una fuerza igual a la que ha sido ahora expulsada de Buenos Aires, el país podría estar en este momento en nuestras manos”.

The Times, 14 de setiembre de 1807, pág 3.18

[editar]Consecuencias

ElImperio españolretuvo la posesión delVirreinato del Río de la Platagracias a la acción de grupos de milicias voluntarias urbanas. La voluntad del pueblo jugó un papel sin precedentes en la destitución de un virrey y el nombramiento de su sucesor. La resistencia del pueblo y su participación activa en la defensa y la reconquista, junto con la puesta en evidencia de la incapacidad de lametrópolide defender sus colonias, convierten a estos eventos en catalizadores del camino hacia la independencia de los territorios sudamericanos bajo dominio español.

Es importante entender la posición de Sobremonte, quien sería recordado por los porteños como un funcionario inepto y cobarde. El virrey estaba al tanto de la existencia de grupos independentistas en Buenos Aires. También era consciente de la vulnerabilidad del Río de la Plata, ya que en numerosas ocasiones había solicitado refuerzos a España. Por otro lado, entendía que armar al pueblo para la defensa implicaba la entrega de poder a los criollos.19La huida a Córdoba con el tesoro, puede considerarse una estrategia apropiada, dado que era eso mismo lo que Popham había ido a buscar. Sin embargo, debido a la presión de los representantes del Cabildo, en su mayoría comerciantes acaudalados, Sobremonte se vio forzado a entregar los fondos públicos a Beresford.20De regreso a España, el marqués compareció ante un consejo de guerra celebrado en Cádiz en 1813 que lo absolvió de todos los cargos. Además, recibió el pago de sus sueldos atrasados, fue ascendido a mariscal de campo y nombrado consejero de Indias.21Beresford regresó a Inglaterra y fue recibido con toda la pompa. Desembarcó con una carreta colmada de tesoros y la trasladó directo al Banco de Inglaterra entre los vítores del pueblo, las autoridades y los grandes comerciantes. Lo que se considera como forzoso la entrega de los fondos por parte de Sobremonte, los ingleses lo consideran un pago del Virreinato del Río de la Plata por el derecho de la implementación del libre comercio. Evidentemente hay un doble mensaje en la historia de las Invasiones Inglesas, que es necesario esclarecer.

[editar]Intento de una tercera intervención militar

Los comerciantes británicos continuaron desesperados por el bloqueo de Bonaparte y aunque el fracaso del ataque de Whitelocke a Buenos Aires desanimó a los dirigentes británicos, el gobierno de Londres reinició la idea de una intervención militar a América. Esta vez planeaba presentarse como libertador y no como conquistador, para así obtener el beneplácito de los criollos.

El generalArthur Wellesleytomó a su cargo esta nueva acción, asesorado por Francisco Miranda. Wellesley tuvo la idea de crear en América una monarquía constitucional, con dos cámaras como en Gran Bretaña, donde los integrantes de la Cámara Baja serían elegidos por los Cabildos y terratenientes. Las demás instituciones coloniales españolas serían en principio conservadas.

Las tropas destinadas a América se comenzaron a preparar en el puerto irlandés deCork, a fines de 1807. El plan consistía en enviar al Río de La Plata, con fecha de desembarco en junio de 1808, una fuerza con 10.077 soldados y llevar armamento tanto para las tropas británicas como para un ejército criollo que se pensaba constituir al llegar. También se enviaría una expedición militar a México.

Pero alproducirse el levantamiento del pueblo de Madridcontra los franceses el 2 de mayo de 1808, Wellesley ordena a las tropas en Cork, ser conducidas a Portugal con el objetivo de ir a brindar apoyo a la insurrección, desembarcando en ese país el 1 de agosto de ese año.

De esta manera se diluyó el nuevo intento de una intervención militar.