Lenguajes Artisticos Comunicacionales

Clasificado en Filosofía y ética

Escrito el en español con un tamaño de 16,15 KB

 

 El término arte hace referencia a un conjunto de actividades a través de las cuales el hombre se expresa y comunica.
Expresar es hacer perceptible algo íntimo.
Hacer perceptible significa que pueda ser captado por los sentidos externos (visión, audición, tacto, olfato y gusto).
Íntimo es todo aquello que si no lo expresamos, nadie puede conocer. Se trata de nuestros contenidos mentales, de aquello que guarda nuestra alma: ideas, valoraciones, sentimientos, estados de ánimo, recuerdos, deseos, intensiones, fantasías.
Comunicar es trasmitir información; es hacer partícipe a otro de algo que se tiene.
Eso que se tiene y que forma parte de nuestra intimidad, debe ser comunicado para que otra persona advierta su existencia.
Ambos términos (expresión y comunicación) hacen referencia a dos instancias de una misma acción. Toda comunicación se origina con algo o alguien que se manifiesta a nuestros sentidos, por lo que no hay comunicación sin previa expresión, pero encontramos expresiones que no generan comunicación, cuando no hay nadie que las reciba. Sin embargo, en la naturaleza de toda expresión está implícita su función comunicacional, función necesaria para la interacción, tanto de los seres vivos entre sí, como con su medio ambiente.
Al hablar de expresión, estaremos refiriéndonos al artista y su manera particular de producir obras. Al hablar de comunicación, estaremos ocupados en aquellos que contemplan las producciones del artista: el espectador.
Arte y Lenguaje
Llamamos lenguajes a los medios que vamos construyendo para permitirnos expresar contenidos íntimos y comunicar todo tipo de información.
En un sentido restringido se llama lenguaje a los diferentes idiomas y lenguas natales, íntimamente vinculados al desarrollo del pensamiento racional. Ellos nos permiten pensar y dar a conocer objetos y sucesos reales tanto actuales como pasados, posibles situaciones futuras e incluso fantasías.
En un sentido amplio lenguajes son todos los códigos que creamos para poder comunicar lo que pensamos. En este sentido encontramos otros tantos lenguajes específicos de las diversas disciplinas desarrolladas por el hombre, como el lenguaje matemático.
Cada disciplina artística tiene su propio lenguaje.
Arte y comunicación
El término arte hace referencia a un conjunto de actividades humanas que utilizan lenguajes específicos, denominados genéricamente artísticos. Aclararemos esta distinción utilizando algunos de los elementos que constituyen la comunicación, agregándole los que involucran a la actividad artística:
EXPERIENCIA ARTÍSTICA O ESTÉTICA
El emisor, quien se expresa, es el artista.
El mensaje no codificado es la idea, aquello íntimo que quiere o necesita expresar.
El código es el lenguaje artístico que utiliza, específico para cada disciplina (pictórico, cinematográfico, musical, etc.). Cuando el artista codifica el mensaje se está expresando a través de la realización de la obra de arte. Realizar la obra es componer, o sea, dar nueva forma y significado a un material, a través de instrumentos y técnicas específicos de cada lenguaje artístico.
La obra de arte es el mensaje codificado en su medio o soporte. Los medios o soportes utilizados alteran la expresividad de la obra, por lo que no es posible prescindir de ellos al considerarla.
El receptor, quien recibe la información codificada en el mensaje que expresó el emisor, es el espectador. Es toda persona que se dispone voluntariamente a contemplar la obra, valorándola.
Tomemos como ejemplo un recital de música popular. Se trata de una experiencia artística que va mucho más allá de la audición de las diferentes canciones que allí se interpreten. Esta experiencia incluye, además de las canciones, la disposición del o los intérpretes y del espectador, el modo de presentarse en escena (incluyendo el vestuario y maquillaje, la coreografía, soporte sonoro, iluminación y demás elementos escenográficos), el lugar donde se realice (un teatro, un estadio cerrado o abierto, un parque) y las conductas del público que pueden ir desde la contemplación serena y silenciosa, hasta la participación activa en la obra con cantos, gritos, saltos y bailes. Todos estos elementos modifican las canciones, transformando el recital en una experiencia artística singular.
Si tomamos un ejemplo mucho más simple como la contemplación de un dibujo, influyen directamente en su valoración tanto las condiciones de exposición (características del lugar donde se encuentre, elementos visuales presentes a su alrededor, posición y ubicación en el espacio e iluminación) como la disposición a la contemplación del espectador y las condiciones para realizarla (tiempo, espacio y comodidades).
Mientras los lenguajes artísticos son los códigos que utilizan los artistas para realizar sus obras, el término arte hace referencia al conjunto de experiencias que suceden en torno a una obra de arte, desde su concepción hasta su contemplación, donde los lenguajes artísticos utilizados son sólo uno de los elementos involucrados.
Sobre los Lenguajes Artísticos
Recordemos algunos conceptos de la comunicación:
Indicio es toda manifestación, natural o realizada por el hombre, portadora de información.
Señal es todo indicio provocado voluntariamente para transmitir información.
Signo es toda señal portadora de un significado preestablecido.
Código es un conjunto de signos articulados entre sí a través de normas convencionales.
Los lenguajes son códigos. Dijimos que los lenguajes artísticos son códigos específicos de cada disciplina. Las actividades artísticas que los hombres han utilizado preferentemente para expresarse pueden agruparse, más allá de sus especificidades, en tres lenguajes: Visual, Musical y Literario.
Se expresan a través del lenguaje visual:
Las artes plásticas: dibujo, pintura, grabado (o impresión), diversas artesanías, escultura y arquitectura y las artes visuales: fotografía y cine (con todos sus derivados)

El lenguaje musical se desarrolla a través de la música vocal y la música instrumental (desde un simple tronco hueco para golpear, pasando por todos los instrumentos populares, clásicos, orquestales, hasta los sintetizadores electroacústicos)
No todos los géneros literarios se han utilizado en las actividades artísticas. Los principales son: la poesía, el teatro, el cuento y la novela.
En esta clasificación nos queda fuera la danza.
El bailarín, como el actor, utiliza su cuerpo para expresarse, a través del lenguaje gestual y el del cuerpo en movimiento (el control del cuerpo en movimiento se desarrolla a través del sentido kinestésico en el que interviene el equilibrio, la tensión muscular y el espacio concreto: el espacio que ocupa nuestro cuerpo y el espacio por donde nos desplazamos)
Tendríamos entonces un cuarto lenguaje artístico, pero solamente en cuanto a la expresión. Mientras recibimos las artes visuales por la visión y las artes musicales por la audición, la danza no la captamos a través de nuestro cuerpo, sólo utilizado por el artista para expresarse. En la danza vemos los cuerpos moverse y desplazarse al compás de la música que escuchamos. La danza sería la imagen visible del lenguaje musical.
Nuestra clasificación nos sirve para reconocer los tres lenguajes que la humanidad ha desarrollado preferentemente para comunicarse a través del arte. Si nos detenemos en ellos podremos clasificarlos según los órganos o funciones utilizados. Los lenguajes visual y musical utilizan los sentidos correspondientes, mientras que la literatura utiliza los idiomas: producciones abstractas, sólo comprendidas por la razón. Es por esto que generalmente se habla de artes y letras, diferenciando a la literatura de las demás artes como si no lo fuera, aunque, paradójicamente, los intelectuales que se han detenido en pensar sobre las artes utilizaron preferentemente a la poesía como máximo exponente de la creación artística.
También nos expresamos utilizando el gusto, el olfato y el tacto. Hay numerosas producciones estéticas de este tipo, solo pensemos en el buen comer y en la producción de perfumes. Sin embargo nunca se las consideró como obras de arte. La diferencia radica en que el hombre no ha desarrollado lenguajes simbólicos con los contenidos percibidos a través de estos sentidos. No sabemos expresar ideas con ellos.
A través de los sentidos del gusto, el olfato y el tacto, nos comunicamos con nuestro medio inmediato (más próximo) en tanto que la visión y la audición nos permiten percibir a distancia, desenvolviéndonos fácilmente en sociedad.
El lenguaje visual se desarrolla en el espacio y el musical en el tiempo. Tiempo y espacio son magnitudes a través de las cuales conocemos la realidad. Esta cualidad cognoscitiva es la que nos permite decir de estos que son lenguajes al igual que los idiomas. Con ellos podemos expresar y comunicar acontecimientos reales, imaginarios y fantásticos.
Los multimedios. Algunas actividades artísticas utilizan más de un lenguaje, por lo que se consideran multimedios. Tanto el teatro como el cine incluyen especialidades que se desarrollan a través de los tres lenguajes artísticos, como escenografía, musicalización, guión, vestuario, maquillaje, efectos especiales, efectos sonoros, fotografía, iluminación, actuación y pueden incluir la danza. La arquitectura no es en sí multimedia, pero incluye a las otras artes plásticas junto a una gran cantidad de oficios, por lo que ha sido considerada el arte plástico por excelencia.



CARACTERÍSTICAS DISTINTIVAS
DE LA COMUNICACIÓN ARTÍSTICA
El requisito básico para lograr cualquier comunicación es que el código utilizado por el emisor sea conocido también por el receptor. Por esta razón los códigos que utilizamos son convencionales. El ser convencional quiere decir que la sociedad ha convenido previamente el significado de cada signo y su modo de articulación o sintaxis. El ejemplo más característico de lenguaje o código es el de los idiomas. Desde pequeños vamos aprendiendo qué palabra significa cada objeto y vamos construyendo nuestras primeras frases imitando el modo de hablar de los mayores, de acuerdo a nuestro entendimiento. Este aprendizaje inicial irá perfeccionándose paulatinamente con la enseñanza programada en la escuela, aprendiendo a expresarnos por medio de un idioma dado, común para todos. Cuando suceden nuevos descubrimientos o nuevas producciones culturales, el hombre les asigna un nombre, acordando su significación.
Los lenguajes artísticos no utilizan necesariamente códigos convencionales (a excepción de la literatura).
Los signos que utilizan las artes visuales y musicales no son conceptuales sino presenciales, o sea que poseen una materia perceptible, cuyo significado es ella misma. (Un sonido, un color o un gesto, significan lo que vemos o escuchamos: a sí mismos)
En cuanto a su composición (darle forma y significado) hay ciertas formas, producto del modo de pensar de un período determinado, que se difunden entre los artistas de esa época, generando estilos artísticos característicos de la misma. Estas formas compositivas se van haciendo convencionales espontáneamente por su uso, pero lo que distingue a la actividad creativa en las artes es su permanente tendencia a romper tales códigos, con el fin de procurar una más adecuada expresión (también en literatura).
La no convencionalidad de sus códigos dan a las creaciones artísticas un carácter polisémico, o sea con varios significados posibles. La obra se presenta al espectador como un objeto atractivo cuyo significado, velado, se presenta misterioso, invitando a ser descubierto. El grado de polisemia que presenta una obra dependerá por un lado, de qué tan explícito o determinado presente el autor lo que quiere significar, y por otro lado, del nivel de conocimiento que tenga el contemplador de la cultura, personalidad, modo de pensar y de componer del artista.
Estas características antes mencionadas llevan al contemplador a interpretar la obra, recurriendo a conocimientos, experiencias, recuerdos, sentimientos y fantasías que ésta le evoque, transformando a la misma en un objeto estético subjetivo (personal) con un significado y valor particulares, que pueden coincidir o no, en mayor o menor medida, con el significado y valor que le haya adjudicado su creador. De esta manera el contemplador resignifica la obra.
La no convencionalidad de los lenguajes artísticos, su carácter polisémico y la resignificación del contemplador, parecieran demostrarnos que la comunicación artística es muy deficiente en la transmisión de información, sin embargo estos lenguajes son utilizados por especialistas en comunicación como es el caso de los publicistas. ¿Cuál es la razón? ¿Qué trasmiten los lenguajes artísticos?
Tanto los signos presenciales como su articulación en la composición tienen un carácter expresivo que, aunque no sea convencional, es común y más o menos reconocible por todos. Proviene de su analogía con procesos físicos, fisiológicos o psicológicos propios del hombre, en gran medida naturales y otros culturales. Esta expresión nos es trasmitida directamente en la percepción, afectándonos.
Aclaremos un poco más este punto. Analogía es la correlación entre distintos sistemas u órdenes, de manera tal que siendo diferentes, cada uno de sus términos mantiene similares proporciones entre sí. Veámoslo en un ejemplo específico de los lenguajes artísticos: la elección de grandes contrastes de claros y oscuros o luz y sombra en las artes visuales (dibujo, pintura, escultura, fotografía, cine) provocan perfiles muy marcados, duros, aumentando la tensión de la imagen, a diferencia de las semejanzas entre claros y oscuros por medio de tonalidades intermedias o penumbras entre zonas de luz y sombra, las que ablandan los perfiles, dando a las imágenes un carácter más suave, disminuyendo la tensión. Las cualidades duro, fuerte, blando o suave que atribuimos a las imágenes (proceso psicológico) son análogas a los cambios de tensión experimentados en el sistema nervioso durante su percepción (proceso fisiológico) los que, a su vez, son análogos a las intensidades con que los objetos reflejan la luz (proceso físico).
La literatura artística, más allá de la convencionalidad del idioma que utilice, en procura de una mayor expresividad afectiva, recurre permanentemente a recursos como las connotaciones psicológicas de la palabra, la alegoría y la metáfora, muy semejantes a los procesos analógicos de los otros lenguajes artísticos.
La afección (o afecto) que nos provoca la expresividad de los lenguajes artísticos, son el resultado de un proceso de identificación entre la obra y los contenidos de nuestra intimidad reconocidos en las connotaciones (propio de la resignificación)
Al darle forma a la obra, el artista trasmite, junto al significado, el valor y los sentimientos, emociones o estados de ánimo que vincula al mismo. De manera similar sucede con el contemplador al interpretar su significado, recreando la obra en un objeto estético personal.
La comunicación artística es, por lo tanto, más o menos vaga en la trasmisión de significados conceptuales, pero sumamente eficaz para comunicar valores y estados afectivos. Esta es la razón por la que es tan utilizada como medio de comunicación: genera vínculos afectivos entre el producto estético y su contemplador.