Un cuerpo sano

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Tener una vida feliz y gratificante resulta más fácil con un cuerpo y una mente sanos. Los dolores, el malestar y el cansancio son un obstáculo para nuestro bienestar. Sin embargo, para mantener una buena salud no es suficiente con confiar en los médicos. Tenemos que saber lo que nosotros mismos podemos hacer por mantener y mejorar nuestra salud.

Se puede analizar el tema de la salud desde varios puntos de vista. En primer lugar, podemos considerar la dieta. Los practicantes espirituales normalmente abandonan, o al menos reducen, la ingestión de proteína animal en forma de carne porque esta clase de comida implica el sufrimiento de otros seres sintientes. Aparte de las consideraciones éticas en las que se apoya esta decisión, la salud es otro factor a tener en cuenta. Numerosos estudios recientes han demostrado que comer carne es perjudicial para la salud, ya que incrementa el riesgo de enfermedades circulatorias, cáncer y otras enfermedades degenerativas.

Estadísticamente, las personas que siguen una dieta lácteo vegetariana tienen una esperanza de vida superior a la de aquellos que comen carne. La capacidad del cuerpo para digerir y metabolizar proteína animal es, en realidad, muy limitada, y el excedente de proteína es dividido en azúcares y ácidos tóxicos. Al ingerir proteína animal incrementamos la acidez de nuestros tejidos, lo cual ha sido reconocido como un factor que contribuye a la aparición de enfermedades degenerativas como la artrosis y el cáncer. Otras clases de comida que producen exceso de acidez en nuestro cuerpo son las grasas, los azúcares y las comidas procesadas. Por lo tanto, si queremos mantener y mejorar nuestra salud, debemos empezar a reducir nuestra ingestión de carbohidratos desnaturalizados y azúcares, así como de grasas saturadas y proteína animal.

Aunque la mejor dieta para cada uno de nosotros depende de la constitución y disposición de nuestro cuerpo, todos notaríamos un cambio favorable en nuestra salud si incrementáramos la ingestión de comida natural: frutas y verduras (tanto crudas como cocinadas), grasas no saturadas (aceites vegetales comprimidos en frío) y carbohidratos provenientes de granos enteros. Además, para personas con sistemas digestivos débiles, puede resultar útil o incluso necesario tomar suplementos de minerales, vitaminas o enzimas.

Para tener buena salud también debemos hacer ejercicio físico. De este modo mejorará nuestro sistema circulatorio y se regulará el funcionamiento de nuestro órganos y tejidos. A menudo, las personas comprometidas en un camino espiritual, junto con muchas otras, tienden a descuidar este aspecto del mantenimiento de su salud. Aquellos que hacen ejercicio, generalmente se dedican a nadar o a correr. Estas actividades nos ayudan a mantener nuestra salud, sobre todo si las practicamos con regularidad, y siempre y cuando no forcemos nuestro cuerpo más allá de su capacidad.

Para utilizar mejor su tiempo, los practicantes espirituales intentan realizar ejercicios físicos que mejoren su capacidad de retentiva mental y les ayuden a cultivar un mayor grado de conciencia interna. Prácticas como el Tai Chi o el Yoga son beneficiosas tanto para el cuerpo como para la mente. Otros ejercicios físicos, como la práctica budista de hacer postraciones, nos ayudan a mantener una mente más positiva y receptiva. Sea cual sea la forma de ejercicio que elijamos, es importante que la practiquemos de manera regular para mantener nuestra salud.

Otro aspecto relacionado con la salud es saber darle a nuestro cuerpo el tiempo necesario para descansar y restablecerse. Esto significa que hemos de evitar la actividad excesiva, que puede conducirnos a una reducción de nuestros recursos, energía y ganas de vivir. Debemos intentar tener cuidado a la hora de utilizar nuestros recursos físicos y mentales, y saber cuándo debemos desempeñar nuestras actividades y cuándo es más apropiado descansar y dormir. Por supuesto, no debemos tomar el descanso de nuestro cuerpo y mente como una escusa para la pereza, sino más bien como una forma de recuperar nuestra energía y vitalidad. Dormir demasiado no es más que una pérdida de tiempo.

El factor más importante en el estado de nuestra salud, y que a menudo pasa desapercibido para la medicina moderna, es nuestra mente. Todas las enfermedades, de una manera u otra, tienen su origen en la mente. Esto no es fácil de entender. El modo en que nuestra salud depende de la mente es un tema muy extenso, pero a continuación se presenta una breve explicación. Todas nuestras mentes van montadas sobre vientos de energía que circulan por canales sutiles que recorren el cuerpo. La idea de que nuestro cuerpo está atravesado por canales y energías es adoptada por la acupuntura china, por diferentes escuelas de yoga originarias de la India y por las enseñanzas budistas. Estos sistemas tienen en común la creencia de que el equilibrio de las energías sutiles en nuestro cuerpo es el principal responsable de la buena salud.

¿Por qué se desequilibran las energías internas? Los transtornos emocionales interrumpen el flujo de la energía interna. Cuando estos transtornos son prolongados o se convierten en pautas de comportamiento, causan alteraciones en las funciones de nuestro cuerpo y una salud enfermiza. Por lo tanto, el enfado, las frustaciones, la ansiedad, los deseos insatisfechos, etc., son las verdaderas causantes de las enfermedades. Nuestra salud también depende de las huellas impresas en nuestra mente o karma. El karma negativo son huellas perjudiciales causadas por acciones cometidas bajo la influencia de estados mentales incontrolados.

Por lo tanto, para disfrutar de buena salud es importante trabajar con la mente. Esto significa que de forma gradual hemos de: (1) identificar y abandonar los estados mentales perjudiciales, (2) purificar nuestra mente y (3) mejorar nuestra capacidad de ser felices. Esta es la verdadera esencia de la práctica espiritual.

Si es necesario, podemos utilizar las cada vez más conocidas terapias holísticas, como la homeopatía, la acupuntura, la naturopatía, las flores de Bach y de California, y las técnicas kinesiológicas, así como diferentes formas de masaje. Además, si los síntomas persisten o son graves, debemos acudir a los médicos convencionales. Sin embargo, con formas más naturales de promover la salud, como las que se mencionan en este artículo, debemos ser capaces de mantener nuestro bienestar físico y mental.
Comer adecuadamente mantiene el cuerpo sano
Las frutas, las verduras y los frutos secos son sólo algunos de los alimentos que forman parte de un grupo de compuestos químicos antioxidantes llamados flavonoides. Cada vez son más los indicios de que los flavonoides, parte del grupo de los polifenoles, mantienen a los humanos sanos y combaten el cáncer y las enfermedades cardiovasculares y degenerativas. FLORA, un proyecto de 3,3 millones de euros financiado con fondos comunitarios, está ayudando a las personas a entender el vínculo que existe entre la dieta y la salud, además de los efectos beneficiosos que los flavonoides tienen sobre los humanos. Los descubrimientos de un estudio de FLORA han sido publicados recientemente en la Journal of Nutrition.
15 Abr 2008 | CORDIS
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?Hasta ahora las actividades biológicas y protectoras de varios flavonoides se han estudiado a fondo in vitro, en ensayos basados en células», explicó la investigadora y autora principal del estudio, la Dra. Marie-Claire Toufektsian de la Universidad Joseph Fourier de Grenoble (Francia). «Sin embargo, este tipo de enfoque tiene una limitación importante: es extremadamente difícil evaluar con precisión la naturaleza de todos los flavonoides absorbidos tras la consumición de las plantas presentes en una comida determinada.»
En otras palabras, «las células cultivadas en el laboratorio por sí solas no son suficiente para estudiar el complejo mecanismo de absorción de los flavonoides presentes en los alimentos», comentó. Por esta razón, los investigadores decidieron estudiar los efectos que la ingesta de plantas ricas en polifenoles tiene sobre los animales. Se eligieron dos tipos de maíz para el estudio; uno que contenía antocianinas, un tipo de flavonoide, y el otro que era una variedad de maíz sin antocianinas.
Los granos de estas dos clases de maíz se les suministraron a ratas como parte de su dieta durante un par de meses. Los investigadores midieron los niveles de antocianina en la orina y el plasma de las ratas de los dos grupos y, a continuación, prestaron especial atención a si se producían cambios en el miocardio (corazón) y señales de infarto de miocardio o de ataque cardíaco.
«Hallamos que el consumo crónico y la absorción eficaz de las antocianinas hacía a las ratas más resistentes frente a los infartos de miocardio», comentó la Dra. Toufektsian. «Es decir, el tamaño del infarto se veía reducido considerablemente en las ratas que habían seguido la dieta rica en antocianinas.»
La Dra. indicó también que mientras que los resultados son prometedores, se debe llevar cuidado puesto que los mecanismos celulares de la protección todavía no están determinados de forma clara. «Puede haber diferencias entre los humanos y las ratas, por ejemplo, en términos del metabolismo y la absorción de los flavonoides», añadió.
También es importante tener en cuenta la cantidad de antocianinas ingerida por las ratas. «Las ratas que se alimentaban de flavonoides ricos en antocianinas recibieron alrededor de trece veces más antocianinas que la mayoría de las personas que siguen una dieta occidental normal, en la que el consumo diario de flavonoides es relativamente bajo y la ingesta media de antocianinas se calcula que es de 12 miligramos por día», explicó la coordinadora científica de FLORA, Maria Benedetta Donati de la Universidad Católica de Campobasso (Italia).
Los investigadores también examinaron la dieta mediterránea debido a su contenido rico en flavonoides. «El contenido de antocianinas de la dieta tradicional mediterránea es mucho mayor que el de la dieta occidental, lo que podría explicar por qué la dieta mediterránea ayuda a proteger al corazón», apuntó el Dr. Michel de Lorgeril, también de la Universidad Joseph Fourier.
El proyecto FLORA <http://www.flora-flavonoids.eu/cms/> espera ahora seguir el estudio mediante la investigación llevada a cabo con voluntarios humanos sobre los efectos beneficiosos de las antocianinas del zumo de las naranjas sanguinas, una de las fuentes de flavonoides más generosas
Ante la gran alarma sanitaria que provoca el tabaco en la época actual, los tratamientos naturales se erigen como una alternativa sana y efectiva para controlar el hábito, sin dejar efectos secundarios y al alcance de todos. Si se cuenta con una voluntad férrea, se puede vencer al tabaco de este modo, siempre teniendo en cuenta que los productos naturales no harán otra cosa que engañar al cuerpo, haciéndole creer que está recibiendo la dosis de nicotina necesaria para evitar el síndrome de abstinencia, lo que generará un estado de calma y relajación. Al igual que lo que ocurre con los parches de nicotina, las dosis se van reduciendo paulatinamente, pero en vez de utilizar elementos químicos se utilizan naturales, en su mayoría hierbas. Cuando los síntomas de abstinencia se hacen casi imperceptibles se puede abandonar el tratamiento.