La vegetación flora es el conjunto de especies vegetales de un territorio. La Península Ibérica forma parte del reino holártico, que comprende las tierras continentales al norte de trópico de cáncer y consta de tres regiones florales: la región boreoalpina, la eurosiberiana y la región mediterránea. .la vegetación está integrada por formaciones vegetales. Los tres tipos básicos son el bosque, el matorral y el prado. La vegetación española cuenta con una gran diversidad de especies entre las que destacan: factores físicos como la existencia de distintos climas, relieves y suelos: y la posición de puente de la Península; factores humanos como la introducción de especies interesantes por su valor económico, o la degradación de la vegetación existente. El paisaje vegetal del clima oceánico corresponde a la región floral eurosiberiana. Tiene como formaciones vegetales características el bosque caducifolio, la landa y el prado. El bosque caducifolio esta constituido por árboles altos, con tronco recto y liso y hoja grande que cae en otoño. El haya tolera mal el calor y muy bien el frío y exige gran humedad, por lo que es un árbol de montaña.El roble no soporta veranos calurosos, tiene menor tolerancia al frío y exige menos humedad que el haya por lo que se sitúa en alturas menores. El castaño es una formación vegetal secundaria que ha ganado terreno a costa del roble, pues permite el aprovechamiento de su fruto y de su made ra. En el área del clima oceánico aparece el bosque de rebollo y quejigo, con árboles menos altos Que mantienen sus hojas secas hasta el nacimiento del nuevo brote. A lo largo del tiempo ha desaparecido extensas áreas de bosque caducifolio. En la actualidad se han repoblado grandes extensiones con árboles de crecimiento rápido y buen aprovechamiento económico, como el pino o el eucalipto. La landa es una densa vegetación de matorral cuya altura puede ser baja o alcanzar los cuatro metros. Sus especies más abundantes son el brezo, el tojo y la retama. Los prados ocupan grandes extensiones de terreno en los paisajes oceá nicos. En ellos abunda la vegetación herbácea y los pastizales. El paisaje vegetal del clima mediterráneo tiene como características el bosque perennifolio y el matorral. Estas formaciones se han adoptado a la sequía estival mediante diversos sistemas. El bosque perennifolio está formado por árboles de mediana altura, con troncos no rectilíneos de corteza gruesa y rugosa, cuyas ramas crean capas globulares y amplias. La encina es el árbol más característico y extendido del clima mediterráneo. Es resistente a la sequía y se adapta a todo tipo de suelos. El alcornoque necesita inviernos suaves, cierta humedad y suelos silicios por esto se concentra en el sureste peninsular. El pino es una formación vegetal secundaria que se adapta a condicio nes extremas de frío, calor, humedad y aridez, así como a suelos diversos. El matorral mediterráneo no es una formación clímax,, sino el resultado de la degradación del bosque por la acción del ser humano. Presenta tres tipos característicos: La maquia es una formación arbustiva densa, La garriga formada por arbustos y matorrales de poca altura y la estepa se encuentra en la zona semiárida del sureste peninsular y del valle del Ebro. El paisaje vegetal de rivera, A lo largo de los ríos el suelo se impregna de humedad, de modo que este espacio queda al margen del carácter seco. Los bosques de ribera están formados por especies como el aliso, el sauce, el chopo y el álamo. El paisaje En la montaña, la vegetación se dispone en pisos que tienen formaciones vegetales distintas en función de la altura. La montaña alpina o pirenaica está representada por los Pirineos. Sobre el bosque de encinas o robles, pueden distinguir se tres pisos. el piso subalpino entre los 1200 y los 2400 m, reúne confieras naturales como el abeto. El piso alpino, entre los 2400 y 3000 m, es dominio del pasto.piso nival por encima de los 3000 m la vegetación es inexistente. El resto de las montañas peninsulares carece del piso subalpino de confieras