Descartes

Clasificado en Filosofía y ética

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Este fragmento pertenece al “Discurso del mé todo” de Descartes y trata sobre la duda. Este filosofo, se ve obligado a buscar un nuevo mé todo filosó fico que sea capaz de ofrecer un conocimiento real de las cosas.//Su mé todo, será modelo del mé todo matemá tico, influenciado por el matemá tico Galileo. Este mé todo propuesto tiene diferentes reglas que se deben seguir para alcanzar de manera correcta el conocimiento. La primera es la evidencia. Para que algo sea evidente se nos tiene que presentar de manera clara y distinta. La segunda regla es el aná lisis, que consiste en dividir cada una de las dificultades en tantas partes como se pueda ya que para alcanzar una certeza verdadera se debe partir de lo simple para proporcionar seguridad y evitar falsedades. La tercera, es sí ntesis, es decir conducir ordenadamente los pensamientos comenzando por los má s simples y fá ciles para ir ascendiendo hasta los má s complejos; este proceso se realiza mediante la deducció n, es decir, el mé todo por el cual se procede ló gicamente de lo universal a lo particular e implica una sucesió n de intuiciones. La cuarta regla del mé todo es la comprobació n del aná lisis y de la sí ntesis, que consiste en realizar una revisió n y recuento de las verdades obtenidas para asegurarse de que son verdad y no hay ningú n error.//La duda es un mecanismo que Descartes decide emplear, de forma voluntaria, para poder analizar desde cero todos los conocimientos que hasta ahora tení a como ciertos, y poder así ver si existe algo realmente verdadero. Descartes duda del conocimiento que nos proporcionan nuestros sentidos; Otro motivo de la duda es la dificultad de distinguir el sueñ o de la realidad “pensamientos que tenemos estando despiertos, pueden venirnos tambié n estando dormidos”; y tambié n, por ú ltimo, la hipó tesis de la existencia de un genio maligno que nos haga ver con evidencia algo que no lo es. Despué s, Descartes rechazará la posibilidad de la existencia de un ser maligno.//La duda de Descartes tiene las siguientes caracterí sticas: es una duda metó dica, es decir, su finalidad es alcanzar la certeza. La duda es universal, ya que somete a todo tipo de conocimiento, por evidente que sea su verdad. Es teoré tica, ya que pone en cuestió n los conocimientos y tiene como objetivo encontrar un conocimiento firme y no debe extenderse a la vida prá ctica. Es radical. Pone en duda los propios sentidos contradiciendo el sentido comú n. Es consecuencia de la primera regla del mé todo, ya que se debe admitir como verdadero solo aquello que se presente con absoluta claridad y distinció n, y por lo tanto con evidencia. Esta es una de las má ximas expresiones del racionalismo ya que para esta corriente filosó fica, solo se puede admitir como ciertas aquellas creencias que han sido revisadas por la razó n.//Ademá s esta duda es temporal, ya que se debe abandonar en el momento en que encontremos una proposició n evidente.//Con su mé todo rechaza todo aquello que el tení a como cierto, provenga de los sentidos o del conocimiento. Y al dudar de todo conocimiento descubre, que hay uno del que no puede dudar, de que el piensa, “Pienso, luego existo”.//De esta conclusió n deduce el Primer Principio de la filosofí a que buscaba, la filosofí a basada en el mé todo matemá tico. La proposició n hallada es totalmente verdadera ya que no puede dudarse su veracidad en absoluto, porque puede fingir que su cuerpo es una ilusió n, pero no puede fingir que no piensa. Por lo tanto de esto deduce que existimos como seres pensantes. Por ello afirma que hay una parte de nosotros cuya misió n es pensar, la sustancia pensante.//Para Descartes la sustancia es aquello que no necesita de ninguna otra cosa para existir y es la base de los atributos y modos; y segú n su concepció n, existen tres sustancias la sustancia pensante; sustancia extensa; y sustancia infinita. De la existencia de la sustancia pensante y la sustancia extensa se muestra el dualismo antropoló gico de Descartes, la sustancia pensante o alma, que es inmaterial, y la sustancia extensa, el cuerpo. Tambié n se deduce que es mucho mas fá cil de distinguir el alma que el cuerpo.//Otros filó sofos, dirá n que existen otros tipos de sustancia.//A la conclusió n de que somos como seres pensantes se ha llegado mediante la intuició n, es decir, a la percepció n í ntima e instantá nea de una idea o verdad que aparece como evidente a quien la tiene. Y emplearemos la deducció n para proceder de lo universal a lo particular, es decir, a partir de una verdad primera, extraer las demá s verdades. Esta forma de proceder es la que se emplea en el mé todo modelo escogido por Descartes, el matemá tico.//De la existencia del Primer Principio obtenemos el criterio de verdad de Descartes, algo es absolutamente verdadero si se nos presenta, como hemos dicho, con claridad y distinció n, es decir, con evidencia.//De la existencia de é ste, Descartes piensa que, si dudamos es que no somos perfectos, pues hay má s perfecció n en el conocimiento que en la duda. Si no somos perfectos, es porque tenemos una idea de perfecció n en nuestra mente que tiene que proceder de alguien má s perfecto que yo, y ese tiene que ser Dios, por lo tanto Dios existe.//Y se presenta a Dios como la sustancia infinita, la perfecció n y como garante de nuestros conocimientos, oponié ndose a la idea del genio maligno.//Descartes se presenta como un optimista epistemoló gico ya que busca la verdad absoluta, el conocimiento absoluto. Abandonando así la tesis del solipsismo, que afirma que solo se puede garantizar la existencia de uno mismo, y que la de otro es dudosa e infundada.

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