Efectos tabaco

Clasificado en Deporte y Educación Física

Escrito el en español con un tamaño de 2,57 KB

 

EFECTOS DEL TABACO SOBRE EL ORGANISMO

El Sistema Respiratorio posee un mecanismo de limpieza, los cilios (vellosidades microscópicas) que se encargan de remover el polvo. El tabaco se encarga de detener total o parcialmente este mecanismo defensivo provocando la acumulación de sustancias. Si añadimos a este problema las más de 4000 sustancias irritantes y cancerígenas que el tabaco posee podemos deducir que los daños que provoca en este sistema son catastróficos.
Las lesiones que aparecen más frecuentemente son:

EL ENFISEMA PULMONAR: Enfermedad respiratoria caracterizada por la destrucción de los tabiques que separan los alvéolos. En consecuencia hay una pérdida evidente de superficie del alvéolo, es decir, de posibilidades de intercambio de gases. Las personas que presentan esta patología padecen insuficiencia respiratoria.

 



BRONQUITIS: Inflamación persistente de la mucosa de los bronquios caracterizada por un gran aumento de la producción de moco bronquial que produce tos y expectoración.

El sistema cardiovascular padece también los efectos del tabaco

Todas estas modificaciones incrementan las posibilidades
de sufrir un infarto de miocardio.
INFARTO: Muerte de un tejido por insuficiente irrigación sanguínea

Otros sistemas afectados: prácticamente todos están afectados puesto que en todas las zonas por donde pasa el humo del cigarrillo o sus componentes puede desarrollarse un cancer. Destacan por su frecuencia los de boca, laringe, bronquios, esófago, vejiga, páncreas…

BENEFICIOS AL DEJAR DE FUMAR
Aunque el dejar la adicción al tabaco trae los síntomas típicos de la abstinencia como son ansiedad, cambios de humor, y otros, los beneficios van aumentando día a día que pasamos sin fumar.
Conviene destacar que:
Después de 3 días sin fumar, los pulmones aumentan de volumen, lo que mejora la respiración y el sentido del gusto y del olfato.
En un periodo aproximado de 9 meses se reduce notablemente la tos, la congestión y la sensación de falta de oxígeno.
A los 5 años sin fumar, la persona reduce en un 50% el riesgo de desarrollar


 

Entradas relacionadas: