El liberalismo aspira a la eliminación de las características propias

Clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 3,81 KB

 
TEMA 1: LA CRISIS DEL Antiguo Régimen (1788-1833): LIBERALISMO FRENTE A ABSOLUTISMO
El liberalismo aspira a la eliminación de las características propias del Antiguo Régimen, a la vez que pretende construir otra sociedad basada en los principios liberales. Se rechaza la monarquía absoluta y se apuesta por la monarquía constitucional. Se eliminan los privilegios de la nobleza y el régimen señorial. Se proclaman los derechos del individuo, se establece la división de poderes y el sufragio universal (masculino). Se formula la nación como conjunto de los españoles, con igualdad de derechos políticos y la soberanía nacional. El liberalismo apoya un estado unitario y centralizado. En lo económico defiende la propiedad privada libre y plena, se rechazan los bienes , se aspira a la libertad de comercio e industria, a la libertad de contratación de los trabajadores y a la fiscalidad común. No se rechaza la religión, pero se tiende a limitar el poder económico de la Iglesia .La crisis del Antiguo Régimen se inicia en España durante el reinado de Carlos IV (1788-1808) y finaliza tras la muerte de Fernando VII en 1833. Durante este período España  se debatió entre dos tendencias opuestas, los intentos por implantar una revolución liberal burguesa, por un lado, y la resistencia de los partidarios del Antiguo Régimen, por otro.
Durante la guerra de la Independencia (1808-1814) se llevó a cabo el primer episodio de la revolución liberal burguesa en España, las Cortes de Cádiz (1810). Se diferenciaban  dos grupos: los liberales y los reformistas. La labor más importante de estas Cortes fue  la Constitución de 19 de Marzo de 1812 (La Pepa),  en cuyo articulado quedaron reflejados los principios básicos del liberalismo: soberanía nacional, constitucionalismo y libertades sociales. La llegada de Fernando , supuso el retorno al absolutismo, iniciándose el Sexenio absolutista (1814-1820) que supuso  una dura represión contra los liberales. Riego conseguirá por este medio iniciar una nueva etapa liberal,  el Trienio Liberal (1820-1823). Los liberales pronto se dividen en dos grupos , los doceañistas y los exaltados.  La última etapa del reinado de Fernando VII es conocida como la década ominosa (1823 y 1833), donde  se suprime toda la legislación del trienio liberal, restaura las instituciones de la monarquía absoluta y ejerce una fuerte represión contra los liberales. La oposición al liberalismo vendrá de la mano de Fernando VII , los absolutistas y del carlismo. El carlismo se caracteriza por su antiliberalismo, niega la soberanía nacional y defiende el sistema foral frente a la centralización liberal. Desde el punto de vista geográfico, el carlismo se extendió por Vascongadas, Navarra, Cataluña, Aragón, Valencia, Galicia y Castilla la Vieja. Como conclusión podemos decir que este momento es clave en la Historia de España porque representa las bases en las que se asienta el liberalismo en nuestro país, y que darán lugar a la configuración del Estado Liberal a lo largo del Siglo XIX.

Entradas relacionadas: