Tipos de vegetación

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La Vegetación atlántica también conocida por Región Eurosi-beriana, Aestilignosa (Formación vegetal constituida por especies leñosas de hoja caduca – Roble-): Es una formación vegetal exuberante por su clima templado y húmedo. El bosque clímax es de caducifolio, pero también aparece un bosque perennifolio. El bosque caducifolio está compuesto por una gran variedad de formaciones arbóreas de las que destacan el Haya (Fagus silvatica) y el Roble (Quercus). Como sotobosque o árboles acompañantes aparecen el Serbal, el Fresno, el Sauce, el Tejo… Entre los arbustos sobresalen el Acebo, el Boj y el Avellano.Hayedo. Es una especie que no aparece asociada se da en masas monoespecíficas. Necesita menos calor y más humedad que el roble, de ahí que suela desarrollarse en las vertientes de umbría. Se adapta a suelos calizos y silíceos desde Galicia hasta el Pirineo. también se localiza en residualmente en enclaves del Sistema Ibérico y el Sistema Central. Robledal. Es un árbol que necesita temperaturas suaves -no tolera el frío- Se extiende principalmente por casi toda Galicia, cornisa cantábrica y zona oriental de Pirineos. El roble Albar tolera mejor el frío y la sequía estival, soporta bien los suelos calizos y ha sido muy utilizado por la buena calidad de su madera.La vegetación mediterránea mediterránea del interior o seca. Encontramos dos grandes formaciones la esclerófila formada por la Encina y el Alcornoque, y la de las coníferas:Encina (Quercus Ilex y Rotundifolia). Es la formación climácica más extensa de España. es un árbol que crece lentamente, las hojas son oscuras, pequeñas y coriáceas para evitar la evaporación. Por su adaptación a las prolongadas sequías presentan un sistema de raíces muy potente. Su capacidad de adaptación es grande y va desde las isotermas de 5 a 18 grados, así como de los 300 a 2.000 mm. de precipitación La variedad Ilex se adapta mejor a la orla mediterránea, mientras que la Rotundifolia se desarrolla ampliamente en el interior peninsular, demostrando que se adapta bien a la continentalidad. Alcornoque. es un árbol que no resiste las heladas y mal las bajas temperaturas, por lo que se sitúa en zonas con temperaturas medias de 14 a 17 grados. Tampoco soporta una prolongada sequía. Sus hojas son parecidas a las de la encina, el tronco es grueso y se ramifica a pocos metros del suelo. Se da sobre suelos silíceos. Por el alto aprovechamiento de la corteza está en expansión. El sotobosque o matorral está protagonizado por la Jara, el acebuche, y el Olivo silvestre que se adaptan muy bien tanto a la sequía estival como a abundantes precipitaciones. La Coscoja, Lentisco y Romero siempre aparecen sobre suelos calizos y con aridez estival muy acusada. Algunos autores hablan de dos formaciones tradicionales: el maquis rico en especies y bastante denso y alto, y la garriga más baja y densa.



 Formaciones coníferas: Las coníferas se pueden adaptar a dominios climáticos extremos de frío, calor, humedad y aridez. Su morfología es definida por su copa cónica, las pequeñas hojas o acículas, y el escaso sotobosque. En el dominio mediterráneo o seco destacan por su extensión el pino carrasco, pino carrasco y el pino rodeno.

Vegetación semiárida (sureste) La vegetación debe adaptarse a las altas temperaturas y a la escasez de agua a lo largo de casi todo el año. Además debe adaptarse a suelos, en general, pobres y poco profundos. Dominan las plantas xerófilas y termófilas. la formación clímax es el matorral espinoso, con especies como el cambrón, palmito, esparto o el albardín. Vegetación de montaña La altitud genera una estratificación vegetal en pisos. Esta estratificación se explica por: Precipitación: efecto Föhen o niebla-rocio; descenso de la temperatura; Orientación de las vertientes: solana orientada al sol y umbría orientada al norte recibe los vientos húmedos: Cordillera cantábrica. En el piso subalpino bosque caducifolio integrado por hayas. A partir de los 1.800 m. se instala una franja arbustiva (brezos y arándanos) y la pradera alpina. Carece de piso nival. Cordillera pirenaica. El piso subalpino entre 1.200 y 2.400 m. En él se desarrolla el bosques de abetos y pino negro, necesitan más de 1.000 mm/my un verano muy húmedo, lo encontramos en Ordesa y el Valle de Arán, mezclado con el haya y pino silvestre. El pino negro no supera los 2000 m. Soporta suelos muy pobres y bajísimas temperaturas. Su sotobosque formado por rododendros y enebros. Se extiende por Huesca, Lérida, Gerona. Cordillera ibérica. El hayedo aparece en el Moncayo. En el resto de la Cordillera Ibérica la vegetación se estratifica desde la base con encinas, quejigos y rebollos, hayas, pinos silvestres y landa subalpina. Cuando dominan las influencias mediterráneas desaparecen las caducifolias y ascienden la encina y el quejigo y remata en las máximas alturas el pino silvestre. Este pino aparece ampliamente en las serranías sorianas. Sistema Central. Presenta alcornocales y encinares en las vertientes de solana llegando hasta los 1.500 m. En la umbría serán el acebo, arces y tejos. Sobre éstos se desarrollan la landa. En las sierras de Guadarrama y Gredos hasta los 2.000 m. aparece el pino silvestre. Sobre él aparece el matorral y la pradera. Sierra Nevada. El piso montano presenta los árboles típicos del dominio mediterráneo, como la encina y el quejigo, mientras que el piso sublapino está dominado por las caníferas. El piso supraforestal o pradera alpina cobija un matorral bajo almohadillado espinoso. Abundan superficies de roca desnuda.