Alienación religiosa en Marx: origen, efectos y vínculo con la alienación del trabajo

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Alienación religiosa en Marx

Concepto y relación con la alienación del trabajo

Para Marx, la alienación religiosa es el modelo de toda forma de alienación del hombre. Por medio del concepto de alienación se designa la situación del individuo que ha perdido algo que le es propio, convirtiéndose en un ser extraño para sí mismo. En opinión de Marx, la alienación más importante es, sin duda, la del trabajo, de la que se derivan después muchas otras alienaciones con raíces igualmente económicas. La sociedad dividida en opresores y oprimidos —la sociedad de clases— es estructuralmente injusta y explotadora y impide el desarrollo pleno del hombre. Esa situación es la que lleva al hombre a buscar su realización en un mundo ideal, irreal e imaginario. Por tanto, la religión es un efecto de la injusta estructura social; el hombre se aliena en un plano ideal porque se halla alienado en su existencia real.

La religión como instrumento de opresión

Según Marx, la clase social dominante creó la religión para someter a las clases más bajas de la sociedad. La religión se transforma en causa que refuerza la injusticia, al dotarla de una aparente sacralidad. Al consolar al hombre del sufrimiento que en este mundo le toca vivir y al sugerir que en el otro mundo le corresponderá la justicia y la felicidad plena, la religión le resta capacidad, energía y determinación para cambiar las situaciones sociales, políticas y económicas que son las realmente culpables de su sufrimiento. En este sentido, Marx afirma que la religión es el "opio del pueblo", pues, en definitiva, adormece el espíritu revolucionario que de otro modo tendría el ser humano: le ofrece consuelo y felicidad en el otro mundo y lo narcotiza o paraliza para cambiar este. Canalizando sus energías hacia un más allá inexistente, la religión imposibilita la transformación de la realidad, que solo será posible si el pueblo oprimido aúna sus fuerzas y se organiza para revolucionar la estructura social del mundo real.

Consecuencias y propuesta de superación

Por todo esto, Marx consideró que era necesaria la superación de la religión, y al ser ésta una ilusión de raíz sociológica —producto de una sociedad injusta e irracional— su superación pasa realmente por la superación del sistema de clases sociales. En un mundo justo y racional, en la sociedad comunista no existirá la religión, pues en esa sociedad no habrá alienación.

Puntos clave

  • Origen: la religión se interpreta como efecto de una estructura social injusta.
  • Vínculo con el trabajo: la alienación del trabajo es la forma primaria de alienación de la que derivan otras, incluida la religiosa.
  • Función social: como instrumento de la clase dominante, la religión refuerza la explotación y la pasividad.
  • Consecuencia práctica: la religión adormece la capacidad de transformación social del pueblo.
  • Solución propuesta: la superación de la religión requiere la abolición del sistema de clases; en la sociedad comunista la alienación desaparecería.
Observaciones finales

El planteamiento de Marx sobre la religión articula conceptos económicos, sociológicos y filosóficos: la crítica apunta a una explicación materialista de por qué existen las creencias religiosas y cómo estas pueden funcionar como dispositivo de legitimación de desigualdades. Comprender esta relación ayuda a analizar las interacciones entre creencias, poder y condiciones materiales de vida en contextos históricos concretos.

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