El Amor Prohibido de Maiza y Huayru: Leyenda de la Tragedia entre Charcas y Chayantas
Clasificado en Griego
Escrito el en
español con un tamaño de 2,84 KB
El Conflicto Ancestral entre Charcas y Chayantas
Al principio del tiempo, existían dos pueblos enemigos: los Charcas y los Chayantas. Ambos pueblos eran valientes y trabajadores, pero desgraciadamente también les gustaba mucho luchar. En todas las competiciones, estas dos tribus eran siempre grandes rivales que peleaban ferozmente.
Las Armas de la Rivalidad
En la competición de flechas, los Charcas destacaban por sus afiladas puntas, hechas de bambú. Cuando una de estas flechas alcanzaba a un enemigo, este podía despedirse de la vida. Por su parte, los Chayantas eran famosos por sus hondas poderosas; cualquier piedra que se lanzaba con ellas era un proyectil peligrosísimo y frecuentemente mortal.
El Encuentro Secreto de Huayru y Maiza
Ocurrió que Huayru, el joven Chayanta más valeroso y guapo, salió a cazar una mañana. Se acercó demasiado al campamento de los Charcas y se detuvo a beber agua en una laguna. Allí vio bañándose a una muchacha bellísima.
La Belleza de la Hija del Jefe
- Era alta y esbelta.
- Tenía largos cabellos finísimos que brillaban con los rayos del sol.
- Vestía ropas de color verde claro.
Huayru la observó fascinado. Se le acercó tímidamente y empezaron una bonita conversación. Supo que la chica se llamaba Maiza y era hija del jefe de los Charcas. Además de bella, tenía un carácter dulcísimo que cautivó al joven.
La Declaración de Guerra
Los dos jóvenes se enamoraron profundamente y continuaron viéndose a escondidas, sin el conocimiento de sus pueblos. Cuando ya no pudieron vivir sin verse, Maiza accedió a escaparse de su casa, casarse e irse a vivir con los Chayantas, la tribu de su esposo.
Los dos enamorados esposos no tuvieron paz por mucho tiempo. El padre de Maiza se enfureció y decidió inmediatamente pelear contra los Chayantas para recuperar a su hija. La guerra estaba declarada.
El Dilema de Huayru y la Decisión de Maiza
Huayru tuvo que ir a pelear contra el pueblo de su esposa. Maiza estaba tristísima. Rogó a su esposo, con lágrimas en sus ojos, que no fuera a luchar contra los Charcas, su propio pueblo. Pero Huayru no tenía otra alternativa y empezó a preparar sus armas.
La joven decidió ir con él, y valientemente también se preparó para estar a su lado, pasara lo que pasara.
El Trágico Sacrificio
Pronto comenzó la batalla. Maiza se sentía culpable de las muertes que tendrían lugar y pedía que ocurriera un milagro.
Una de las flechas de los Charcas cruzó el aire y se clavó en el pecho de Maiza. Todos se quedaron pasmados por este triste acontecimiento. El padre de la muchacha se acercó trastornado para ver a su hija, que estaba muriendo en los brazos de su esposo.