El Año Litúrgico y las Enseñanzas de Jesús: Fundamentos de la Fe Cristiana
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Competencia a evaluar
Identifica el año litúrgico como base de nuestras celebraciones religiosas.
¿Qué es el año litúrgico?
El año litúrgico, también denominado ciclo litúrgico, año cristiano o año del Señor, es el nombre que recibe la organización de los diversos tiempos y solemnidades durante el año en las Iglesias cristianas. Asimismo, nos llama a vivir un misterio en nuestras propias vidas.
Tiempos y celebraciones principales:
- Adviento: Las cuatro estaciones de preparación al nacimiento de Jesús.
- Navidad: Recordar el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo y su manifestación a todos los pueblos de la tierra.
- Cuaresma: Un periodo de seis semanas de penitencia antes de la Pascua.
- Tiempo Pascual: 50 días de celebración por la resurrección del Señor de entre los muertos y su envío del Espíritu Santo.
- Miércoles de Ceniza: Es el primer día de la Cuaresma en los calendarios litúrgicos católicos.
- Semana Santa: Es la conmemoración cristiana anual de la Pasión de Cristo; es decir, de la entrada a Jerusalén, la última cena, el viacrucis, la muerte y resurrección de Jesús de Nazaret.
- San Pedro y San Pablo: Es la conmemoración del martirio en Roma de los apóstoles Simón Pedro y Pablo de Tarso, celebrada el 29 de junio.
Religiones orientales
Reconoce las características de las religiones orientales:
- Influencias del budismo y tendencia al sincretismo.
- Carácter sagrado de la naturaleza.
- Respeto por los antepasados.
El mensaje del Evangelio de San Marcos 10, 17-22
Marcos 10:17-22: El joven rico
17 Cuando Jesús estaba ya para irse, un hombre llegó corriendo y se postró delante de él.
—Maestro bueno —le preguntó—, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?
18 —¿Por qué me llamas bueno? —respondió Jesús—. Nadie es bueno sino solo Dios. 19 Ya sabes los mandamientos: “No mates, no cometas adulterio, no robes, no presentes falso testimonio, no defraudes, honra a tu padre y a tu madre”.
20 —Maestro —dijo el hombre—, todo eso lo he cumplido desde que era joven.
21 Jesús lo miró con amor y añadió:
—Una sola cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo. Luego ven y sígueme.
22 Al oír esto, el hombre se desanimó y se fue triste, porque tenía muchas riquezas.
Conclusión
Ninguna religión ni las buenas obras pueden salvar al hombre por sí mismas. La vida eterna se hereda únicamente abandonando el pecado y siguiendo a Cristo.