Apetitos, tendencias y conocimiento racional en el ser humano: entendimiento y verdad
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Apetitos y tendencias en el hombre
• En el hombre pueden ser también fruto del aprendizaje: serán tendencias adquiridas (habilidades adquiridas).
Apetitos sensitivos y pasiones
• Hablar de apetitos sensitivos es hablar también de pasiones; es decir, de amor, odio, temor, audacia, aversión, cólera, tristeza.
Intelectuales
– Intelectuales:
- La tendencia hacia un bien intelectual se lleva a cabo mediante:
- La razón práctica
- La voluntad
- La libertad
- Se caracterizan por su plasticidad:
- El número de percepciones que pueden tener interés es infinito.
- Captación del valor objetivo de la realidad.
- La respuesta a un estímulo interesante no tiene por qué ser inmediata (reflexión, análisis, voluntad, libertad).
- La cultura es el resultado de satisfacer necesidades.
- Estas tendencias pueden convertirse en hábitos. Aquí encontramos el aprendizaje libremente asumido.
3.3.- El conocimiento racional: el entendimiento y la verdad
• El hombre puede alcanzar distintos tipos de conocimiento que le conducen a la verdad:
- Conocimiento espontáneo: recoge verdades de sentido común. Puede ser poco riguroso. Se vincula con una función sensible; no es de reflexión. Nos permite “situarnos”.
- Conocimiento científico-experimental: al conocimiento sensible le añadimos técnicas e hipótesis. Tiene más seguridad “metodológica”.
- Conocimiento por testimonio: conocimiento a partir de la relación con los otros hombres. Seguimos modelos.
- Conocimiento afectivo: es una forma de conocimiento vinculada con lo afectivo; incluye valores y puede acompañar al conocimiento intelectual o racional, incluso al sensible. Puede servir para considerar cuestiones morales/empáticas.
• Estos conocimientos permiten superar el conocimiento sensible y llegar al conocimiento propio del hombre: conocimiento racional o intelectual.
– Conocimiento intelectual: conocimiento racional, propio del hombre. Su objeto es lo esencial de la realidad. Es el que hace al hombre libre y le permite llegar al planteamiento de la verdad.
• Tiene dos vertientes, una receptiva y descriptiva en la que sólo recoge información y otra constructiva en la que se da sentido a esta información y se buscan relaciones.