Arquitectura Gótica en España: Características y Contexto Histórico

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Características Generales de la Arquitectura Gótica

La arquitectura gótica emplea sillares de piedra bien labrados. Sus elementos esenciales son el arco apuntado y la bóveda de crucería, que concentra los esfuerzos en cuatro puntos determinados en que apoyan los nervios cruzados. Esto permite prescindir de los muros macizos del Románico, sustituidos por amplios ventanales con vidrieras, de mayor luminosidad. Es más ligera, al completarse los espacios entre nervios con plementería, lo que permite elevar el conjunto. Los empujes son trasladados por medio de arbotantes a los contrafuertes exteriores, que rematan en pináculos. La bóveda descansa sobre altísimos pilares fasciculados, con columnas o baquetones adosados.

Elementos Decorativos Góticos

Los elementos decorativos son muy variados, incluyendo:

  • Pináculos
  • Tracerías
  • Rosetones
  • Gabletes
  • Esculturas
  • Vidrieras
  • Claves
  • Florones
  • Gárgolas

Disposición y Estructura de la Catedral Gótica

La planta de la catedral gótica sigue la disposición románica, aunque aumentan las naves (3, 5 o 7), con cabecera de girola, simple o doble, a la que se abren las capillas poligonales. El coro es mayor que en el Románico y es el centro de toda la luz y las miradas. El crucero está casi en el centro y apenas marcado. En alzado destaca la nave central, más alta que las laterales, y se sigue marcando el crucero, aunque en el exterior el pesado cimborrio es sustituido por una airosa aguja o flecha.

La fachada se divide en tantas zonas verticales como naves (generalmente tres) y en tres fajas horizontales. Los ventanales con vidrieras distribuyen y gradúan la luz en el interior de las catedrales, terminando con la penumbra románica y creando un espacio transfigurado e idealizado.

Arquitectura Gótica en España: Contexto Espacio-Temporal

El arte gótico se desarrolla en España desde la segunda mitad del siglo XII hasta el primer tercio del siglo XVI. Sus orígenes se encuentran en Francia.

Contexto Político y Económico

En esta época, los dos reinos principales eran la Corona de Castilla y la Corona de Aragón (el pequeño Reino de Navarra estaba al margen y el Nazarí de Granada era musulmán).

La Corona de Castilla

La Corona de Castilla conoció una época de esplendor político y económico en el siglo XIII. La Batalla de las Navas de Tolosa (1212) y la reconquista de Córdoba y Sevilla por Fernando III el Santo aseguraron el dominio de Andalucía. El reparto de los nuevos territorios aumentó la prosperidad de los nobles y el alto clero castellanos, quienes dedicaron sus grandes propiedades a la ganadería, dando origen a una riqueza lanera que fue la base de la potencia castellana en la Baja Edad Media. La nobleza guerrera y los cabildos catedralicios fueron los principales mecenas del arte: el monopolio de la explotación de la lana, junto con los diezmos y tributos, les permitió levantar grandes catedrales para deslumbrar con su suntuosidad a los fieles y manifestar su poder. La ruta del gótico coincidió con la de la lana. Tras los conflictos civiles y la crisis general del siglo XIV en Castilla y León, el siglo XV conoció un gran esplendor gracias a los intercambios económicos con Flandes.

La Corona de Aragón

La Corona de Aragón, tras la toma de Mallorca y Valencia por Jaime I el Conquistador en el siglo XIII, inició una política de expansión por el Mediterráneo (Cerdeña, Nápoles, Sicilia, incluso hasta Atenas) durante el siglo XIV, lo que desarrolló extraordinariamente el comercio catalanoaragonés. La burguesía formó el sector más activo de la sociedad. Esta actividad comercial llevó a un mayor pragmatismo y menor suntuosidad decorativa en el arte.

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