Arquitectura, Pintura y Escultura del Barroco Europeo y Español: Características y Maestros

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El Arte Barroco en Europa: Arquitectura, Pintura y Escultura

Arquitectura Barroca Europea

El Barroco surge en Italia como expresión artística y propagandística de la Contrarreforma, siguiendo las directrices del Concilio de Trento (1545-1563). Desde allí, se expande primero por los países católicos y luego también por los protestantes, adoptando diferentes características según el contexto.

Italia: Dinamismo y Teatralidad

La arquitectura barroca italiana tiene como antecedentes a Miguel Ángel y a Vignola, autor de la iglesia de Il Gesù en Roma, ejemplo fundamental de la arquitectura contrarreformista.

  • A comienzos del siglo XVII, Carlo Maderno introduce dinamismo y escenografía en la fachada de San Pedro del Vaticano, marcando el inicio del gran desarrollo del estilo.
Bernini y Borromini: Los Pilares Italianos

Dos arquitectos fundamentales son Bernini y Borromini.

Bernini, favorito de los papas, combina clasicismo con grandiosidad y teatralidad:

  • Destaca el Baldaquino de San Pedro, una imponente estructura de bronce con columnas salomónicas sobre la tumba del apóstol.
  • La plaza de San Pedro, con un diseño que simboliza los brazos de la Iglesia acogiendo a los fieles.
  • La iglesia de San Andrés del Quirinal, de planta elíptica, es otro ejemplo de su talento para crear espacios escenográficos.

Borromini, en cambio, rompe con el clasicismo y apuesta por formas dinámicas e ilusionistas:

  • La iglesia de San Carlo alle Quattro Fontane destaca por sus muros ondulantes y la combinación de líneas cóncavas y convexas.
  • En San Ivo della Sapienza, el ciborio culmina en una linterna en forma de hélice cónica, mostrando su inventiva desbordante.

Francia: El Clasicismo Monárquico

En Francia, el Barroco adopta una orientación más clasicista, promovida por las Academias Reales.

El mayor ejemplo es el Palacio de Versalles, encargado por Luis XIV como símbolo de la monarquía absoluta. Los arquitectos Louis Le Vau y Jules Hardouin Mansart crearon un palacio de estética clásica, pero con una ornamentación barroca exuberante. El paisajista André Le Nôtre diseñó sus vastos jardines, donde la naturaleza es ordenada geométricamente para formar parte de la monumentalidad del conjunto.

Pintura Barroca

La pintura barroca fue el principal vehículo de expansión de las ideas de la Contrarreforma, con un arte basado en el naturalismo y en la representación de un mundo efímero pero verosímil, donde los milagres parecían posibles. Este interés por lo real llevó al desarrollo de nuevos géneros, como las escenas de género y los bodegones, aunque también se mantuvieron la pintura profana y el retrato político, muy demandados por los mecenas refinados y las monarquías absolutas.

Características Generales

La pintura barroca se caracterizó por:

  • El predominio del color sobre el dibujo.
  • La profundidad continua.
  • Las composiciones asimétricas.
  • La importancia de la luz, que, en corrientes como el tenebrismo, adquiría un protagonismo inédito.

Tendencias en Italia

En Italia, la pintura barroca tuvo tres grandes tendencias:

  1. Corriente clasicista: Representada por Annibale Carracci, reaccionó contra los excesos del Manierismo, recuperando la ordenación del Cinquecento y la importancia del dibujo, como se aprecia en los frescos del Palacio Farnese, que influyeron en Rubens.
  2. Pintura decorativa: De carácter teatral e ilusionista, destacó por los engaños perspectivos, como se ve en la Veneración del Santo Nombre de Jesús de Giovanni Battista Gaulli en la iglesia de Il Gesù en Roma. Otros maestros de esta tendencia fueron Andrea Pozzo y Tiépolo.
  3. Corriente naturalista: Encabezada por Caravaggio, rompió con el idealismo y representó escenas religiosas con figuras vulgares y realistas. Su estilo, conocido como tenebrismo, usaba fuertes contrastes de luz y sombra para acentuar la dramatización, como se ve en La vocación de San Mateo, El Entierro de Cristo o La crucifixión de San Pedro. El tenebrismo influyó en artistas de toda Europa, incluida Artemisia Gentileschi, autora de Judith decapitando a Holofernes.

El Barroco en los Países Bajos

La Reforma protestante dividió la pintura en dos modelos distintos: el flamenco y el holandés.

  • Flandes (Católico): Predominaban las pinturas religiosas de gran formato y los retratos solemnes. Su principal representante fue Rubens, influido por Miguel Ángel y Tiziano, que destacó por su dinamismo y cromatismo en obras como El rapto de las hijas de Leucipo, Las Tres Gracias y El descendimiento de la cruz.
  • Holanda (Protestante y Burguesa): La pintura estuvo dominada por los encargos privados. Ganaron importancia los retratos individuales y colectivos, los paisajes y las escenas de género. El mayor exponente fue Rembrandt, que partió del tenebrismo de Caravaggio pero lo suavizó con claroscuros más graduados, creando una luz espiritual y envolvente, como en La lección de anatomía del doctor Tulp y La ronda de noche. Otros pintores destacados fueron Frans Hals y Vermeer.

Escultura Barroca

La escultura barroca nace en Italia y se integra en fachadas, retablos y monumentos públicos, dotando a las escenografías barrocas de un sentido simbólico y cortesano. Predominan materiales como el mármol, el alabastro y el bronce, y las temáticas abarcan lo religioso, lo funerario y lo mitológico. Su teatralidad se manifiesta en la relación con el espacio arquitectónico y con el espectador, ya que cada obra está concebida para ser vista desde un punto específico.

Gian Lorenzo Bernini: El Maestro Escultor

Gian Lorenzo Bernini es el máximo exponente de la escultura barroca. Su obra destaca por el naturalismo, la perfección técnica y la integración de escultura, arquitectura y luz.

  • Entre sus creaciones iniciales destacan Apolo y Dafne, que captura el instante de la metamorfosis de la ninfa, y David, donde refleja la tensión del lanzamiento de la piedra.
  • En San Pedro del Vaticano realiza la Tumba de Urbano VIII, donde un esqueleto arranca los títulos del difunto, simbolizando la fugacidad de la vida.
  • Su máximo logro es La transverberación de Santa Teresa, que crea una escena teatral donde la santa, en éxtasis místico, parece flotar.

Su rival, Alessandro Algardi, cultivó un estilo más clasicista. Destacan la Tumba del papa León XI y el altorrelieve El papa San León deteniendo a Atila. La escultura barroca transformó el arte en espectáculo, fusionando arquitectura y escultura para generar emoción y dinamismo.

El Barroco en España: Arquitectura, Pintura y Escultura

Arquitectura Barroca Española

La arquitectura barroca en España estuvo marcada por la crisis económica del siglo XVII, lo que limitó la cantidad de grandes proyectos. En contraste con la monumentalidad barroca italiana, en España se buscó una decoración más ilusoria y teatral, donde se ocultaban las estructuras con complicados adornos, yeserías y retablos.

Evolución Estilística

Estilísticamente, el barroco español pasó por dos etapas:

  1. Primera mitad del s. XVII: Influida por el estilo escurialense, se caracterizó por la simplicidad geométrica y fachadas sobrias. La Iglesia de Il Gesú de Vignola sirve de ejemplo para la mayoría de los templos de este período. En arquitectura civil, el Palacio de Santa Cruz en Madrid, de Juan Gómez de Mora, ejemplifica esta fase, con ladrillo como material predominante.
  2. Siglo XVIII: Vio el emerger de la arquitectura churrigueresca, caracterizada por una exuberante decoración interna y fachadas llenas de columnas salomónicas, estípites, molduras… José Benito Churriguera fue uno de los principales exponentes de esta corriente, destacando el retablo del Convento de Santo Estevo en Salamanca.

Urbanismo y Barroco Gallego

Una gran contribución del barroco hispano al urbanismo fueron las plazas mayores, como las de Madrid (Juan Gómez) y Salamanca (Alberto Churriguera), con soportales y edificios de igual altura.

En Galicia, la Iglesia jugó un papel clave en el patrocinio de obras, promoviendo renovaciones arquitectónicas en las catedrales, como la de Santiago de Compostela. Esta etapa de renovación arquitectónica también promovió un importante desarrollo urbano en la ciudad; las plazas del Obradoiro, de la Quintana y de las Praterías serán los tres grandes escenarios desde los que se articule el espacio exterior de la catedral compostelana.

Arquitectos Compostelanos Destacados
  • Domingo Antonio de Andrade fue uno de los mayores arquitectos compostelanos, responsable de la Torre do Reloxo, introduciendo un tipo de ornamentación de frutas y vegetales, propia del trabajo de madera mezclada con motivos jacobeos y trofeos militares; y de la remodelación del Pórtico Real de la catedral, la fachada de San Domingos de Bonaval, su triple escalera y las casas de la Parra y de la Conga en la plaza da Quintana.
  • Fernando de Casas Novoa sucedió a Andrade como maestro de obras de la catedral de Santiago en 1711. Su obra más importante fue la fachada del Obradoiro, en la que logró ocultar el pórtico románico detrás de una estructura piramidal y mejorar la iluminación interior con grandes ventanas.
  • Otro importante representante del barroco de placas fue Simón Rodríguez, que en la fachada del Convento de Santa Clara usó grandes placas en altorrelieve y cilindros en el coronamiento para generar inestabilidad visual. Su obra sigue el estilo típico del Barroco, donde la fachada no se corresponde con la distribución interna del edificio.
  • Lo mismo ocurre en la Casa do Cabido, diseñada por Clemente Fernández Sarela, que tiene como propósito embellecer la plaza de Praterías, a pesar de su reducida profundidad.

Pintura Barroca Española

La pintura barroca española del siglo XVII destacó por su realismo y por la influencia del tenebrismo de Caravaggio, aunque algunos artistas, como Velázquez, se apartaron de esta estética. Su producción estuvo muy vinculada a las ideas de la Contrarreforma, por lo que predominan los temas religiosos, junto con pintura de género y mitológica.

José de Ribera

José de Ribera, de origen valenciano, inició su carrera siguiendo el estilo de Caravaggio, pero evolucionó hacia composiciones de gran dramatismo y complejidad. Su obra incluye importantes representaciones religiosas, como el Martirio de San Felipe, así como escenas de género que muestran deformidades anatómicas (La mujer barbuda, El patizambo). También abordó temas mitológicos, como en Apolo desollando a Marsias.

Francisco de Zurbarán

Francisco de Zurbarán, nacido en Extremadura, desarrolló un estilo influido por el tenebrismo y destacó por su representación del misticismo. Trabajó principalmente para órdenes religiosas, creando obras como San Serapio y San Hugo en el refectorio. Durante su estancia en Madrid, participó en la decoración del Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro con obras como Defensa de Cádiz frente a los ingleses y Trabajos de Hércules. También pintó naturalezas muertas de gran austeridad, conocidas como “bodegones místicos”, entre las que sobresale Agnus Dei.

Diego Velázquez: El Genio de la Corte

Diego Velázquez, considerado uno de los grandes genios de la pintura, cultivó múltiples géneros. Su obra se divide en varias etapas:

  • Etapa sevillana (hasta 1623): Influenciado por su maestro Francisco Pacheco, empleó el tenebrismo y una paleta oscura en obras como Vieja friendo huevos y El aguador de Sevilla.
  • Etapa madrileña y viajes a Italia (1623-1651): Nombrado pintor de la Corte por Felipe IV, se dedicó al retrato de la familia real. Tras viajar a Italia por recomendación de Rubens, abandonó el tenebrismo y estudió la perspectiva y la anatomía, como se aprecia en La fragua de Vulcano. Ya en Madrid, pintó Cristo en la cruz y realizó la emblemática La rendición de Breda (Las lanzas) para el Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro. En su segundo viaje a Italia, pintó el Retrato del papa Inocencio X, las Vistas de la Villa Medici y La Venus del espejo, su único desnudo.
  • Período final (1651-1660): En esta etapa, empleó una paleta más luminosa y una pincelada suelta y fluida. Destacan Las Meninas y Las Hilanderas (Fábula de Aracne), obras maestras de la historia de la pintura.

Bartolomé Esteban Murillo

Bartolomé Esteban Murillo, perteneciente a la segunda generación de pintores barrocos españoles, desarrolló un arte grácil e idealizada, buscando acercar las escenas religiosas al pueblo. Representó figuras infantiles y femeninas con dulzura en obras como El Buen Pastor y las Inmaculadas. También cultivó la pintura de género con escenas como Niños comiendo melón y uvas. Su estilo evolucionó del tenebrismo inicial (La Sagrada Familia del Pajarito) hacia una pintura más luminosa, con un claroscuro que recuerda a Rembrandt.

Escultura Barroca Española

La escultura barroca española se caracteriza por su realismo y la temática religiosa, debido a la influencia de la Iglesia católica y la piedad popular. Predominaron los retablos, pasos procesionales e imágenes de bulto redondo para iglesias y cofradías, mientras que la estatuaria oficial fue escasa (ejemplos son las estatuas en bronce de Felipe III en la Plaza Mayor de Madrid y Felipe IV en la Plaza de Oriente).

La monarquía hispánica, como defensora de la Contrarreforma, fomentó una escultura religiosa teatral e impactante. La técnica más utilizada fue la talla en madera policromada, lo que permitía dotar a las imágenes de un fuerte realismo. Para intensificar esta veracidad, se añadían elementos postizos como pelucas de pelo natural, ojos de vidrio, lágrimas de resina, joyas y vestiduras de tela. El objetivo era conmover al espectador y fomentar la identificación del pueblo con las imágenes.

Escuelas Escultóricas del Siglo XVII

En el siglo XVII destacan dos escuelas escultóricas principales:

  • Escola castellá: Caracterizada por el dramatismo y la expresión intensa del dolor.
  • Escola andaluza: Más sosegada y enfocada en la belleza de la imagen.

En el siglo XVIII surgió una nueva escuela en Valencia y Murcia, llamada escuela levantina, cuyo principal escultor fue Francisco Salzillo.

Escultura Barroca Castellana

El mayor representante de esta escuela fue Gregorio Fernández, cuyas esculturas destacan por su expresividad, patetismo y dramatismo. Sus figuras presentan ropajes pesados con pliegues angulosos que acentúan los contrastes lumínicos. Creó modelos icónicos para los pasos procesionales, con Cristos y Vírgenes de profundo dolor, muy imitados posteriormente. Entre sus obras más destacadas están: La Piedad, Ecce Homo y varias versiones de Cristo yacente.

Escultura Barroca Andaluza

La escultura andaluza se dividió en dos grandes centros: Sevilla y Granada. Su producción muestra una influencia clara del clasicismo italiano y un fuerte gusto por el decorativismo. Esto se ve especialmente en las vestimentas bordadas de las Dolorosas y en los palios que las acompañan, llenos de candelabros y flores.

  • Un ejemplo de imagen de maniquí es el Jesús del Gran Poder, obra de Juan de Mesa, donde solo se ven las manos y el rostro, mientras que el cuerpo está cubierto con vestiduras.
  • Otros escultores destacados de esta escuela son:
    • Juan Martínez Montañés, considerado modelo para los escultores andaluces. Su obra combina clasicismo y realismo, como se ve en el Cristo de la Clemencia de la catedral de Sevilla.
    • Alonso Cano, escultor granadino que destacó por su delicadeza y clasicismo, visible en la Inmaculada del facistol de la catedral de Granada.
    • Pedro de Mena, discípulo de Cano, adoptó el dramatismo de la escuela castellana y logró una intensa expresividad con recursos sencillos, como en Magdalena penitente.
    • Luisa Roldán (“La Roldana”), formada en el taller de su padre Pedro Roldán, fue autora de varias imágenes procesionales, como La Virgen de la Estrella. Se le atribuye la Virgen de la Macarena, aunque no hay pruebas definitivas de que sea suya, sino del taller de su padre.

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