Arquitectura renacentista en España: plateresca, romanista y purista
Clasificado en Arte y Humanidades
Escrito el en
español con un tamaño de 4,26 KB
Arquitectura: tres etapas — plateresca, romanista y purista
La arquitectura renacentista en España se desarrolla en tres etapas principales: plateresca, romanista y purista. A continuación se describen las características y ejemplos más representativos de cada una, conservando la información esencial sobre los edificios y autores señalados.
Plateresca
La etapa plateresca corresponde al primer tercio del siglo XVI y se caracteriza por la abundante y minuciosa decoración de los edificios. Sus fachadas actúan a menudo como retablos escultóricos, con gran riqueza ornamental.
Ejemplos: Universidad de Salamanca y Ayuntamiento de Sevilla
Universidad de Salamanca
La fachada plateresca de la Universidad de Salamanca pertenece al primer tercio del siglo XVI. El autor es desconocido y los promotores fueron los Reyes Católicos (RRCC). Se intervino sobre un edificio gótico existente, ocultado en gran medida por una fachada-«telón» que enmascara el interior.
La fachada presenta un cuerpo rectangular, ordenado en pisos y calles como un retablo. La parte inferior muestra dos puertas separadas por un parteluz. Pilastras y entablamentos dividen la fachada en escenas.
- Primer piso: escena central con medallón que contiene los bustos de los Reyes Católicos; a ambos lados aparecen paneles con grutescos ordenados a modo de candelieri.
- Segundo piso: escudo de Carlos V en el centro, rodeado por dos escudos con águilas imperiales y dos medallones con las efigies de Don Felipe y Doña Juana.
- Tercer piso: escena papal.
El tratamiento de la decoración es vegetal y naturalista. Además, se tiene en cuenta la percepción del espectador mediante una escala gradual de la ornamentación: más menuda en el piso inferior y más abultada en los pisos superiores.
En cuanto a su significado y simbolismo, la fachada representaría el árbol genealógico de los Reyes Católicos y de los Austrias hasta Carlos V, lo que refuerza el valor de la universidad como un templo del saber, entendido como templo del vicio y la virtud.
Ayuntamiento de Sevilla
Las obras del Ayuntamiento de Sevilla se iniciaron con motivo de la boda de Carlos V. El edificio presenta planta rectangular y una decoración plateresca que contiene una iconografía interesante, la cual identifica el edificio como templo de la justicia y espejo de la historia de la ciudad.
Romanismo (periodo romanista)
El romanismo es el período de asimilación e implantación de las proporciones clásicas en España. Se introduce con la obra de Diego de Siloé, a quien se le encargó continuar las obras de la catedral de Granada.
Siloé permaneció al frente de las obras durante 35 años. Cuando murió, se había construido la cabecera y se había iniciado el crucero; las obras serían continuadas por otros maestros y posteriormente Alonso Cano proyectaría la fachada.
Planta y solución espacial
Siloé creó una planta mixta: una rotonda con deambulatorio en la cabecera, mientras que el resto responde a una planta basilical de cinco naves. La capilla mayor cuenta con una cúpula apoyada en gruesos pilares y rodeada de girola.
Innovaciones en el alzado
El alzado diseñado por Siloé presenta importantes innovaciones formales:
- Pilares con cuerpo central cuadrado que incorporan medias columnas corintias sobre un pedestal curvo.
- Sobre los capiteles se dispone un entablamento, sobre el que se instala otro pilar con pilastras lisas.
- Estas pilastras sostienen las bóvedas de crucería.
Estas soluciones combinan elementos clásicos con recursos propios de la tradición gótica, logrando un diálogo entre proporción clásica y técnicas estructurales heredadas.
Notas finales
La transición entre las etapas plateresca, romanista y purista refleja la evolución de la arquitectura renacentista española: desde la exuberante ornamentación hacia una mayor claridad de las formas y el equilibrio proporcional, manteniendo sin embargo respuestas estructurales y espaciales heredadas del pasado.