Arquitectura del Renacimiento Italiano: De Brunelleschi a San Pedro

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Filippo Brunelleschi: El Pionero del Renacimiento

Brunelleschi definió el tipo de iglesia renacentista de planta centralizada, en forma de T, en la que destaca su escala humana, la perfecta armonía entre los elementos y el equilibrio de las proporciones.

Obras destacadas de Brunelleschi

  • Cúpula de Santa María del Fiore
  • Basílica de San Lorenzo
  • Capilla Pazzi

León Battista Alberti: El Teórico Humanista

Fue un importante teórico sobre las disciplinas artísticas y el primero en describir la construcción de la perspectiva. Alberti manifiesta la importancia del orden racional y de una utilización científica de las reglas del equilibrio y de las proporciones.

Obras destacadas de Alberti

  • San Andrés de Mantua
  • Templo de Rímini
  • Palacio Rucellai
  • Fachada de Santa María de Novella

La Arquitectura del Cinquecento: Racionalismo y Monumentalidad

Esta etapa sacrifica el sentido decorativo por la búsqueda del racionalismo en las formas arquitectónicas. Concibe construcciones donde la armonía triunfa sobre el ornamento.

Donato Bramante

Bramante prefiere destacar la monumentalidad en las construcciones y huye de lo decorativo y ornamental. Su obra se divide en dos etapas, que corresponden a sus estancias en la Lombardía y en Roma.

Obras destacadas de Bramante

  • Templete en San Pietro in Montorio
  • Claustro de la iglesia de Santa Maria della Pace

Miguel Ángel Buonarroti

En Florencia, diseñó la fachada de la iglesia de San Lorenzo y la capilla de los Médicis. También realizó la Biblioteca Laurentina. Su obra cumbre en arquitectura sería su intervención en la Basílica de San Pedro del Vaticano.

El Proyecto Monumental: La Basílica de San Pedro del Vaticano y los Palacios

Al ser elegido Papa Julio II, se le hacen a Bramante varios encargos: la ampliación del Palacio Vaticano, la construcción del nuevo templo de San Pedro y el trazado de las avenidas que bordean el Tíber.

El empeño por demoler la basílica paleocristiana de San Pedro se debe al deseo del Papa de reconstruirla de acuerdo con la grandiosidad de los nuevos tiempos. El pontífice quiere asociar su mausoleo con el del Apóstol San Pedro, y el 18 de abril de 1506 se ponía la primera piedra de la que iba a ser la construcción más importante del siglo XVI.

Previamente, el Papa había confiado su sepulcro a Miguel Ángel, quien lo disuade de la idea de la tumba a fuerza de repetirle que es de mal augurio pensar en ella cuando se está todavía vivo. Cuando muere Bramante, solo había levantado los gigantescos pilares y, en los años sucesivos, varias innovaciones rompen el plan previsto. Eso explica que en la construcción de San Pedro se distingan distintas fases constructivas dirigidas por Rafael Sangallo, el propio Miguel Ángel y Carlo Maderno. La culminación de todo el conjunto la hará Bernini en el siglo XVIII.

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