El Arte Griego: Características Esenciales y su Evolución Histórica

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El arte griego refleja una visión del mundo basada en el equilibrio, la proporción y la idealización del ser humano, así como en el respeto al orden racional del universo. Sus principales manifestaciones se dan en la arquitectura y la escultura, con aportaciones clave también en la cerámica.

La Etapa Arcaica (Siglos VII–VI a.C.)

Durante este periodo, el mundo griego se organiza en polis independientes, con una creciente expansión comercial y cultural por el Mediterráneo. El arte de esta etapa muestra influencias orientales y egipcias.

  • Arquitectura: Se construyen los primeros templos en piedra, como el Templo de Hera en Olimpia, y se introduce el orden dórico, de carácter sobrio y monumental.
  • Escultura: Aparecen los kouroi y korai, figuras frontales, simétricas y hieráticas. Un buen ejemplo es el Kouros de Anavysos, que ya muestra avances en el modelado anatómico, aunque mantiene rasgos arcaicos como la sonrisa convencional.

La Etapa Clásica (Siglos V–IV a.C.)

Grecia alcanza su máximo esplendor con el liderazgo de Atenas tras las Guerras Médicas. Se consolida la democracia ateniense y se desarrolla una intensa actividad artística. El arte clásico se basa en la proporción, la serenidad y la búsqueda del ideal de belleza humana.

  • Arquitectura: Destacan obras como el Partenón en la Acrópolis de Atenas, que combina armoniosamente el orden dórico y jónico.
  • Escultura: Se introduce el canon de Policleto y el contrapposto, que permiten una representación más natural del cuerpo humano, como en el Doríforo, símbolo del ideal ciudadano masculino.

El Periodo Helenístico (Desde finales del Siglo IV a.C.)

Tras las conquistas de Alejandro Magno, el mundo griego se expande y se mezcla con otras culturas. Este contexto genera un arte más diverso, individualista y emocional.

  • Arquitectura: Se impone la monumentalidad decorativa, como en el Altar de Pérgamo o el Faro de Alejandría.
  • Escultura: Las figuras se representan con mayor movimiento, expresividad y complejidad espacial. Ejemplos notables son el Apoxiomenos de Lisipo, el Laocoonte y la Victoria de Samotracia, que reflejan dramatismo y dinamismo alejados del equilibrio clásico.

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