El Ascenso y Caída de Napoleón y las Revoluciones Europeas del Siglo XIX
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Francia Napoleónica
Política Interior
Napoleón instauró una Constitución en 1799 que consolidaba un régimen conservador, con él como cónsul vitalicio en 1803. Restableció el culto católico y promulgó reformas legales clave, como el Código Civil. En 1804, se proclamó Emperador, estableciendo el Imperio Napoleónico.
Política Exterior
Napoleón buscó dominar Europa. En la Batalla de Austerlitz (1805), derrotó a la Tercera Coalición y ocupó varios países, aunque sufrió una derrota naval en Trafalgar. Invadió España (1808) y Rusia (1812) con fracasos significativos. Tras ser derrotado en la Batalla de Leipzig (1813), fue exiliado a Elba. Regresó en 1815 para los Cien Días, pero fue derrotado en Waterloo y exiliado a Santa Elena.
La Restauración y el Congreso de Viena
Tras la caída de Napoleón, el Congreso de Viena de 1815 buscó restaurar las monarquías absolutas y mantener el equilibrio de poder en Europa. Sus objetivos fueron devolver al poder a los monarcas legítimos y reorganizar las fronteras para evitar que una sola potencia dominara.
Alianzas Clave
- Santa Alianza (Rusia, Austria y Prusia): para defender el absolutismo.
- Cuádruple Alianza (Austria, Rusia, Prusia y Reino Unido): para proteger el nuevo orden.
Cambios Territoriales
- Disolución del Sacro Imperio Romano Germánico.
- Creación de la Confederación Germánica.
- Francia volvió a sus fronteras de 1789.
- Austria ocupó el norte de Italia.
1820
Las revoluciones de 1820 comenzaron en España con el levantamiento de Riego contra Fernando VII, lo que dio paso al Trienio Liberal. En respuesta, el Congreso de Verona autorizó la intervención de los Cien Mil Hijos de San Luis para restaurar el absolutismo. Hubo también movimientos liberales en Alemania e Italia, y la mayoría de las colonias españolas en América se independizaron. Además, en los Balcanes, comenzó la guerra de independencia griega contra el imperio turco.
1830
Las revoluciones de 1830 empezaron en Francia con la Revolución de Julio contra Carlos X, llevando al poder a Luis Felipe de Orleans, quien instauró una monarquía constitucional pero se hizo cada vez más autoritario. En Bélgica, se independizó de Holanda (1831-39), mientras que en Polonia e Italia los movimientos liberales fracasaron, con Polonia derrotada por el zar y los carbonari en Italia siendo derrotados.
1848
Las revoluciones de 1848, conocidas como la Primavera de los Pueblos, fueron impulsadas por el liberalismo, el nacionalismo y las crisis sociales. Comenzaron en Francia con la abdicación de Luis Felipe y la proclamación de la Segunda República, pero el poder pasó a Luis Napoleón Bonaparte. Hubo levantamientos en Austria, los Estados alemanes e Italia, pero todos fueron sofocados. A pesar de las derrotas, el liberalismo emergió como una fuerza clave en Europa.