El Bienio Conservador y la Revolución de 1934 en la Segunda República
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Primera etapa (1933-1934)
Elecciones de 1933
En las elecciones de 1933, los partidos de centro-derecha obtuvieron la mayoría. Niceto Alcalá-Zamora encomendó la formación de gobierno a Alejandro Lerroux, quien contó con el apoyo parlamentario de la CEDA.
El Gobierno de Lerroux
El nuevo ejecutivo desarrolló una política contraria a la del Bienio republicano-socialista, caracterizada por las siguientes medidas:
- Paralización de la reforma agraria.
- Restablecimiento de la asignación al clero en los presupuestos del Estado.
- Aprobación de una Ley de Amnistía que favoreció a los militares encarcelados por el fallido golpe de Estado.
- Bloqueo de los Estatutos de Autonomía.
Radicalización de derechas e izquierdas
- Derechas: El aumento de la conflictividad social en el campo y en las áreas obreras consolidó a la CEDA. Por su parte, Falange Española se fortaleció tras fusionarse con las JONS, adoptando la violencia como método para alcanzar sus objetivos políticos.
- Izquierdas: Los republicanos se aglutinaron en un nuevo partido: Izquierda Republicana. La UGT y el PSOE, ante el temor al fascismo, también se radicalizaron, dando comienzo a un movimiento revolucionario que fue especialmente grave en Asturias y Cataluña.
Revolución de 1934
Alejandro Lerroux formó un nuevo gobierno dando cabida en él a tres ministros de la CEDA, lo que desencadenó la insurrección.
La huelga general
La UGT convocó una huelga general que fracasó en la mayor parte de España por dos motivos: la falta de seguimiento popular esperado por las fuerzas revolucionarias y la contundente represión del Ejército y la Guardia Civil.
La insurrección en Cataluña
En Cataluña, la huelga tuvo un marcado carácter independentista. Lluís Companys proclamó el Estat Català dentro de la República Federal Española e invitó a luchar contra el gobierno, al que calificó de fascista, solicitando para Barcelona la sede del gobierno provisional de la Segunda República. Sin embargo, un día más tarde, el Ejército acabó con la insurrección, se suspendió la autonomía catalana y todo su gobierno fue acusado de rebeldía.
La Revolución de Asturias
La insurrección contra el gobierno solo triunfó en Asturias, donde socialistas, anarquistas y comunistas firmaron la Alianza Obrera. Miles de obreros armados consiguieron ocupar toda la región y proclamaron la Revolución Socialista de los Consejos Obreros. Para sofocar la revuelta, el Gobierno envió unidades de la Legión y de los Regulares estacionadas en Marruecos, bajo el mando del general Francisco Franco. La insurrección fue definitivamente controlada, dejando un saldo de más de mil muertos, miles de encarcelados y numerosas sentencias a la pena de muerte, aunque finalmente el Gobierno indultó a muchos de los detenidos.