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La iglesia románica es un edificio simbólico y funcional punto toma como modelo a Jesucristo. El prestiberio corresponde a la cabeza, el transepto a los brazos en Cruz , el crucero al corazón y las naves a los pies del Salvador.
La iglesia se orienta con la cabecera al este, el lugar por donde cada día nace el sol, porque Cristo es la luz que ilumina el mundo. En el crucero la luz purifica al hombre preparándolo para el encuentro con la manifestación de la presencia divina en el ábside, Desde donde el sacerdote oficia el ritual litúrgico. Es el espacio divino por excelencia y viene reforzado por sus pinturas: el Pantocrátor, Todopoderoso, señor del Tiempo y Juez Supremo, rodeado por la imagen de los cuatro evangelistas o Tetramorfos, símbolos de los cuatro puntos cardinales.
El espacio interior se concibe para el ceremonial. El esplendor de la liturgia y el culto a las reliquias motivaron la aparición de soluciones constructivas hasta entonces inéditas: la cabecera con absidiolos, el deambulatorio circunvalando el presbiterio, la tribuna cabalgando sobre el transepto y el pórtico
EL MONASTERIO
Tiene su origen en la labor de Roberto, deseoso de restablecer la primitiva regla de San Benito se retiró en 1098 a Citeaux, donde fundó una abadía que dio nombre a los benedictos reformados: el Cister. La pobreza , la austeridad y la severidad recogidas en la carta de la caridad tuvo su reflejo en dicha construcción. La desnudez y austeridad arquitectónica cristalizó en un prototipo de abadía uniforme, que se propagó por toda Europa.
Su distribución es siempre idéntica , con el propósito de que cualquier monje Forastero se sienta como en su propia casa, al reconocer la localización en todos y cada 1 de los edificios que integraban el complejo monástico. En consecuencia , el monasterio constituye una auténtica ciudad con fines materiales y espirituales a la vez.
El en núcleo germinal es la iglesia , cuya planta muestra las diferencias entre Cluny y el Cister. Los cluniacenses proyectaron cabeceras semicirculares con absidiolos y deambulatorios que comunicaban con las naves, a las que tenía acceso el pueblo