Mío Cid: El cantar de gesta esencial de la literatura medieval española
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Mío Cid: el cantar de gesta más significativo
Mío Cid es el cantar de gesta más importante de nuestra literatura y el único que nos ha llegado casi completo, con sus cerca de cuatro mil versos. Es una obra fundamental para comprender la épica medieval castellana y la tradición oral que dio lugar a los cantares de gesta.
Estructura
El poema se organiza en tres cantares principales:
- Cantar del destierro: El Cid, injustamente desterrado por el rey Alfonso VI, tras despedirse de su familia sale de Castilla en compañía de sus leales y realiza sus primeras conquistas.
- Cantar de las bodas: Gana Valencia, adonde acuden su mujer, doña Jimena, y sus hijas, doña Elvira y doña Sol. Los infantes de Carrión, codiciosos, se casan con las hijas del héroe castellano.
- Cantar de la afrenta de Corpes: Los infantes de Carrión, debido a las burlas que sufren por su cobardía, deciden vengarse maltratando a sus esposas en el robledal de Corpes. Son vencidos por los hombres del Cid. Este queda vengado y sus hijas celebran sus bodas con los infantes de Navarra y Aragón.
Métrica
El poema está formado por series de versos de muy diferente número que presentan rima asonante. Los versos son irregulares y oscilan entre las 10 y las 20 sílabas, con predominio de los alejandrinos (catorce sílabas). Suelen estar divididos en dos hemistiquios mediante una pausa o cesura —por ejemplo: 7+7, 7+8, 6+7— lo que facilita la recitación oral.
Lenguaje
El lenguaje del poema presenta rasgos propios de la composición épica y de la transmisión oral:
- Aposiciones y fórmulas épicas que identifican personajes y acciones.
- Invocaciones a los oyentes o al público recitador.
- Variedad de tiempos verbales que refleja la narrativa oral y la alternancia de relatos.
- Pleonasmos y otras fórmulas retóricas que refuerzan el contenido.
- Ausencia del verbo introductor en muchas frases, rasgo típico de la oralidad épica.
Mester de clerecía
En contraposición al juglar, el mester de clerecía manifiesta una conciencia y voluntad de estética culta, con inspiración e influencia religiosa tanto en los temas como en la ideología. Tiene un carácter didáctico y suele estar escrito por escritores cultos —fundamentalmente clérigos y personas instruidas en la cultura clásica latina y religiosa—.
Algunas características del mester de clerecía:
- Elección de versos rimados con el mismo número de sílabas.
- Formación de estrofas fijas, como la cuaderna vía (estrofa de cuatro versos alejandrinos).
- Versos pensados para la recitación culta y la transmisión escrita.
Juglaría
La juglaría corresponde a la tradición oral y profesional de los juglares, cuya obra contrasta con la del clérigo:
- Sus composiciones no obedecen a reglas o patrones estéticos rígidos.
- Los juglares cantaban temas profanos y populares, y actuaban de plaza en plaza y de castillo en castillo.
- Suelen ser personas de buena memoria y con gran dominio del público, aunque con escasa formación académica.
- En la poesía juglaresca la medida de los versos no era regular y solían ser de rima asonante.
- Sus composiciones están hechas para ser cantadas y transmitidas oralmente.
Observación final
La convivencia entre las tradiciones del mester de clerecía y la juglaría contribuyó a la riqueza formal y temática de la literatura medieval española, y obras como Mío Cid son ejemplo vivo de esa fusión entre oralidad épica y elementos cultos.