Claude Monet: La Revolución de la Luz y el Concepto de Serie en el Impresionismo
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Impresión, sol naciente: El origen del movimiento
El cuadro que nos ocupa, que acabó por dar nombre al movimiento, pretendía reflejar lo cambiante de un mundo carente de estabilidad por estar inmerso en una atmósfera sometida a perpetuo cambio. La marina aparece iluminada por una luz naranja que se filtra a través de las nubes, difuminando los perfiles de las cosas, y se refleja en las aguas de la bahía.
Barcos y grúas apenas se distinguen, ya que lo importante no son los objetos, sino la luz y la armonía cromática de naranjas, rosas, grises y azules. El cuadro deja de ser la "ventana abierta a la realidad" que pretendían los renacentistas y se convierte en un ente autónomo en el que la naturaleza es solo un pretexto con el que pretende captar los efectos ópticos creados por la luz natural sobre un paisaje o una panorámica urbana, sin consagrarse a los detalles casuales, sino procurando captar la escena con rapidez, para lo cual se valía de pinceladas visibles y poco definidas.
Ficha técnica: La Catedral de Rouen
- Autor: Claude Monet
- Fecha: 1892 en adelante
- Estilo: Impresionismo
- Material: Óleo sobre lienzo
- Localización: Museo Marmottan, París
El concepto de serie y la obsesión por la luz
El concepto de "serie", es decir, un grupo de cuadros en los que se representa lo mismo con ligeras variantes, fue elaborado por Monet como un modo de experimentar sobre la naturaleza cambiante de la realidad. En 1877 pinta la serie de la Estación de San Lázaro y en 1892 inicia una serie sistemática sobre la Catedral de Rouen.
Sentado ante ella, Monet iniciaba una nueva tela cada vez que cambiaba la luz y así recogía las transformaciones que sufría el monumento por efecto de la iluminación, con un concepto de "instantánea" tomado de la fotografía.
El pintor como cazador
En una ocasión, el escritor Guy de Maupassant coincidió con Monet en la costa de Étretat y se refirió después a la obsesión del pintor por captar los efectos de las diversas intensidades lumínicas. Según Maupassant, Monet no parecía un pintor, sino un cazador.
Cuenta el escritor que Monet partía con varios lienzos y pintaba uno detrás de otro, dejando a un lado el primero para ocuparse del siguiente en la medida en que variaba el celaje. Como sus contemporáneos, Monet trabajaba directamente con la naturaleza, y su sensibilidad para percibir los cambios y transformaciones de la luz queda reflejada en muchas de sus obras. En esta serie, examinó el mismo tema expuesto a distintas condiciones meteorológicas, en diferentes horas del día o atendiendo a los efectos del cambio de estación.