Claves de la Argumentación: Lógica, Falacias y Paradojas
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La lógica de la argumentación
Entiende que el rigor de la lógica formal no es aplicable al discurso cotidiano y trata de hacer una serie de aportaciones que sí lo sean. Un argumento es un razonamiento que intenta probar o refutar una tesis (idea), convenciendo a un interlocutor de la verdad o falsedad de dicha tesis. Si en la lógica formal se trataba de demostrar la validez formal del razonamiento a través del cálculo, en la lógica de argumentos se trata de convencer a alguien de la veracidad o falsedad de las ideas que se exponen (por eso, para algunos, estos análisis forman más parte de la retórica que de la lógica).
La lógica informal
Es la que utilizamos en la vida cotidiana y consiste en dar razones que apoyen las opiniones que queremos defender. Argumentar es demostrar algo, y un argumento es un razonamiento que se emplea para probar o demostrar una proposición.
Argumentos válidos
Los argumentos válidos pueden ser:
- Deductivos (formales): cuando la verdad de la conclusión se sigue necesariamente de la verdad de las premisas. Son los argumentos propios de la lógica, es decir, argumentos formales, por ejemplo, el modus ponens o el modus tollens.
- Inductivos (informales): cuando la conclusión no se sigue necesariamente de las premisas, sino solo con un cierto grado de probabilidad. Estos están presentes a la hora de razonar según la experiencia y hay dos tipos:
- Argumentos por generalización: se obtiene la conclusión general a partir de premisas sobre casos particulares que se consideran similares. Es el caso más típico de la inducción, se utiliza en las ciencias experimentales y se apoya en la probabilidad matemática.
- Argumentos por analogía: se pasa de un caso o ejemplo a otro y se argumenta que, como ambos son semejantes en muchos aspectos, también lo son en el que nos interesa.
Falacias
Un argumento falaz es un argumento engañoso, un razonamiento aparentemente válido pero que encierra algún error. Se pueden encontrar en cualquier tipo de argumento. La falta de validez en los argumentos se puede clasificar en dos grupos:
Tipos de falacias
- Falacias por ambigüedad: se basan en expresiones con varios significados. Cuando se trata de una palabra que cambia el sentido en el argumento, es una ambigüedad léxica. Si se trata de una ambigüedad sintáctica que afecta a toda la estructura de la proposición y no solo a una palabra, se llama anfibología.
- Falacias materiales:
- De datos insuficientes: no se aportan datos suficientes para apoyar la conclusión (generalización inadecuada) o se omiten datos desfavorables (falta de pruebas).
- De pertinencia: aportan una información que no es adecuada para la conclusión que se pretende, pero que puede parecer correcta. Por ejemplo: falacia ad hominem (se ataca a la persona y no al argumento), ad ignorantiam (apelar a la ignorancia), ad baculum (apelar a la fuerza), ad populum (apelar a la opinión de la mayoría), ad verecundiam (apelar a la autoridad) y petitio principii (círculo vicioso, p. ej., "El Corán es verdadero porque lo escribió Mahoma, el cual es el profeta de Dios porque lo pone en el Corán").
Paradojas
Significa "contrario a lo que se piensa". Suele referirse a razonamientos o argumentos que parecen verdaderos y, sin embargo, implican alguna contradicción.
- Paradoja de Aquiles y la tortuga: si el espacio es divisible, entonces es infinitamente divisible.
- La paradoja de Epiménides el cretense: verdad, mentira.
- La paradoja de Jourdain: texto 1 y 2, falso-falso.