Claves de la Planificación en Intervención Social y Educativa: De la Estrategia al Proyecto
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Procesos y Principios Fundamentales de la Planificación
Niveles de Planificación: Plan, Programa y Proyecto
La planificación de una intervención se estructura en diferentes niveles jerárquicos, cada uno con un alcance y propósito definidos.
- Plan: Representa el nivel máximo de organización y estructuración. Define los objetivos generales de una futura intervención. Corresponde al Nivel Estratégico.
- Programa: Es el instrumento que permite concretar la planificación a un nivel intermedio. Se centra en los objetivos específicos. Corresponde al Nivel Táctico.
- Proyecto: Constituye el nivel más concreto y de acción directa. Es el instrumento más frecuente en la intervención social, ya que detalla un conjunto de actividades interrelacionadas y coordinadas para alcanzar los objetivos operativos. Corresponde al Nivel Operativo.
La relación entre estos niveles es secuencial y dependiente: un Plan se desarrolla a través de diferentes Programas (simultáneos o sucesivos), y cada Programa se materializa mediante uno o varios Proyectos.
Principios Básicos de la Planificación
Toda planificación rigurosa debe regirse por los siguientes principios:
- Condicionantes institucionales y políticos: Considerar el marco normativo y contextual en el que se actúa.
- Rigurosidad: Basarse en datos objetivos y evidencias contrastadas.
- Definición detallada del problema: Identificar y acotar claramente la situación o necesidad a abordar.
- Sistematicidad: Seguir un proceso ordenado y coherente en todas sus fases.
- Proceso dinámico y circular: Entender la planificación como un ciclo de mejora continua, flexible y adaptable.
- Experiencia: Aprovechar el conocimiento y las lecciones aprendidas de intervenciones previas.
- Trabajo en equipo: Fomentar la colaboración entre todos los profesionales implicados.
- Participación de los colaboradores: Involucrar a todos los agentes y entidades que forman parte del proceso.
- Carácter participativo: Implicar activamente a la población destinataria en el diseño y desarrollo de la intervención.
- Realismo: Ajustar los objetivos y actividades a los recursos (humanos, materiales y económicos) disponibles.
- Innovación: Buscar nuevas soluciones y enfoques para abordar los problemas.
- Creatividad: Aplicar el ingenio para optimizar los recursos y generar propuestas originales.
- I+I+SC: Integrar la perspectiva de la Institución, el Ingenio y el Sentido Común.
Las 5 Fases del Programa de Detección de Necesidades según McKillip
El modelo de McKillip propone un proceso estructurado en cinco fases para llevar a cabo un estudio de necesidades de manera eficaz.
Fase 1: Identificación de los usuarios y usos del estudio de necesidades
Este primer paso consiste en identificar a los usuarios del estudio, es decir, aquellas personas o instituciones que se encargan de su realización y que deberían actuar sobre la base del informe final.
Fase 2: Descripción de la población objetivo y del servicio
Se realiza una caracterización detallada del grupo al que se dirige la intervención y del contexto. Esto incluye:
- Características demográficas.
- Inventario de recursos de la comunidad.
- Capacidad del servicio existente.
- Estudio de los beneficiarios actuales.
Fase 3: Identificación de necesidades
En esta fase se describen los problemas de la población objetivo y se exploran sus posibles soluciones. Se pueden distinguir diferentes tipos de problemas y necesidades:
Tipos de Problemas
- De discrepancia: Surgen al comparar las expectativas con los resultados obtenidos.
- Que afectan a grupos de riesgo: Los grupos de riesgo presentan características que, de manera directa o indirecta, predicen peores resultados que la población general, lo que implica una mayor necesidad de servicios.
- De mantenimiento: Afectan a aquellos grupos cuya calidad de vida empeora si se retiran o modifican los servicios que se les prestan en un momento dado.
Tipos de Necesidades
Se identifican cuatro categorías principales de necesidades:
- Normativa
- Percibida (o sentida)
- Expresada
- Comparativa
Fase 4: Evaluación de las necesidades
Una vez identificados los problemas y sus posibles soluciones, se procede a evaluar las necesidades detectadas. Esto implica priorizarlas respondiendo a preguntas como: ¿cuáles son más importantes?, ¿cuáles son más relevantes teniendo en cuenta los objetivos y la experiencia previa? La evaluación solo será útil si las necesidades se valoran conforme a criterios explícitos y apropiados.
Fase 5: Comunicación de resultados
Finalmente, se comunicarán los resultados de la evaluación de necesidades a los usuarios del estudio, a las personas responsables de tomar las decisiones adecuadas y, si cabe, a otros grupos de interés.