Comercio exterior y transición demográfica en el siglo XIX: características y consecuencias

Clasificado en Geografía

Escrito el en español con un tamaño de 2,67 KB

Características del comercio exterior en el s. XIX

... Las principales características del comercio exterior en el s. XIX son:

  1. Un crecimiento mucho mayor en términos absolutos y en renta per cápita. El crecimiento del comercio fue muy superior tanto al aumento de la población como al crecimiento de la producción.
  2. Un crecimiento desigual en la participación en el comercio internacional tanto entre los diferentes países como entre los diferentes productos.
  3. Un claro predominio de Europa sobre el comercio mundial.
  4. Una mayor separación entre las áreas que ofrecen productos primarios y las que ofrecen productos industriales y, por tanto, una mayor división del trabajo.

El incremento del comercio se debió al impulso de los países más avanzados, cuyas economías producían básicamente para vender y aportaban los medios de transporte, así como la organización comercial y financiera necesaria. Requerían, a su vez, materias primas y alimentos para sostener la producción y mercados para sus manufacturas.

La transición demográfica

El paso del ciclo demográfico antiguo al moderno configura una etapa de características especiales que se conoce como la transición demográfica. La revolución demográfica es un fenómeno general que afecta a todos los países y que tiende a producirse más tarde o más temprano según el grado de desarrollo económico del país. El ciclo demográfico antiguo se caracteriza por altas tasas de mortalidad y natalidad y el moderno por tasas bajas de natalidad y mortalidad. En cambio, la etapa de transición demográfica es un momento de máxima separación de las tasas. En una

1ª fase

La natalidad se mantiene alta (régimen antiguo), mientras la mortalidad baja (régimen moderno), lo cual implica un crecimiento de la población en este periodo.

2ª fase

La natalidad también desciende y la mortalidad se mantiene baja, y por consiguiente disminuye la tasa de crecimiento. La transición demográfica se da por terminada cuando ambas tasas se han estabilizado en niveles poco diferentes entre sí, pero inferiores respecto a las anteriores. Estos hechos caracterizan el ciclo demográfico moderno. Ni la transición demográfica ni el ciclo demográfico moderno se producen en el mismo momento en todos los países; tanto es así que la transición comenzó en el s. XIX en Gran Bretaña por primera vez y hoy en día aún existen regiones que están en el ciclo demográfico antiguo o aún están en transición.

Entradas relacionadas: