Conceptos clave de Marx y Nietzsche: valor, alienación, plusvalía y nihilismo
Conceptos clave de economía y filosofía
Capital
El capital es el valor que se valoriza. La forma inicial del capital es una masa de dinero cuya utilización en el proceso productivo capitalista permite a su dueño obtener una cantidad mayor que la inicial. Las personas valen por el dinero que tienen y el trabajo vale por el dinero que genera.
Trabajo
El trabajo es la relación que mantiene el hombre con la naturaleza y la condición fundamental de la vida humana. El trabajo es siempre una tarea colectiva y, en consecuencia, organizada. Así, la historia humana es la historia del trabajo humano en su doble relación de transformación de la naturaleza y de actividad cooperativa entre personas.
Valor
El capitalismo es un sistema económico donde las cosas tienen valor de cambio más que valor de uso. Que un objeto tenga valor de cambio significa que equivale a dinero, que se compra y se vende, que se cambia por dinero. El valor de cambio o precio de un objeto depende de dos variables: la fuerza humana o fuerza de trabajo empleada para producirlo y el tiempo de trabajo que requiere su producción.
Alienación
De modo primario y principal, la alienación significa desposesión, pérdida de algo que nos pertenece, y por extensión, falsa conciencia o conciencia errónea respecto a la realidad en que nos encontramos. En la economía capitalista, la alienación significa, de modo primario y fundamental, que el obrero está desposeído del fruto de su trabajo: el objeto que el trabajador produce no le pertenece a él, sino que pertenece al propietario de los medios de producción, al dueño de la fábrica o de la tierra.
Plusvalía
La plusvalía es el beneficio que obtiene el capitalista con la venta de las mercancías producidas por el trabajador. Marx distingue en toda mercancía su valor de uso y su valor de cambio. El valor de uso es el valor que un objeto tiene para satisfacer una necesidad. El valor de cambio es el valor que un objeto tiene en el mercado, y se expresa en términos cuantitativos, medido con el dinero.
Conceptos clave de la filosofía de Nietzsche
Dionisiaco
Dionisos y Apolo representan dos facetas distintas del espíritu humano. Dionisos es el dios del vino y simboliza la pasión, la sensualidad, es decir, el caos. Nietzsche piensa que debemos recuperar lo dionisiaco que hay en nosotros, dignificarlo y vivirlo.
Transmutación de valores
Nietzsche expone que existen dos tipos de moral que se encuentran mezcladas en toda cultura y que, a veces incluso, pueden darse en un mismo individuo:
- La moral de los señores: corresponde a los seres sanos, que tienden a aumentar su fuerza y su poder, enfrentándose afirmativamente a las resistencias de la vida.
- La moral de los esclavos: es la propia de los seres enfermos. Se trata de una enfermedad del espíritu que se concreta en el miedo a la vida.
Mundo aparente
El mundo aparente o devenir es la realidad que percibimos con los sentidos, el mundo que fluye y cambia, donde las cosas son múltiples, plurales, perecederas e incluso contradictorias. Este mundo se opone al mundo verdadero o ser.
Inocencia del devenir
En opinión de Nietzsche, la filosofía tradicional siempre ha sentido rechazo al devenir, al carácter cambiante y fluyente de las cosas, persiguiendo ilusoriamente el ideal de una realidad superior que poseyera los caracteres contrarios a los de este mundo cambiante en el que habitamos.
Nihilismo
El nihilismo es la negación de toda creencia en la existencia de una realidad absoluta: ausencia de sentido. Para Nietzsche, toda cultura que cree en la existencia de una realidad absoluta, realidad en la que se sitúan los valores objetivos de la verdad y el bien, es una cultura nihilista.
- Nihilismo pasivo: se produce cuando los valores tradicionales pierden arraigo en el hombre.
- Nihilismo activo: propone la destrucción completa de los valores vigentes y su sustitución por otros radicalmente nuevos.
Moral contranatural
La moral platónico-cristiana enseñada hasta ahora se dirige contra los instintos de la vida, es la condena, a veces encubierta, de esos instintos. Para Nietzsche, es necesaria la exaltación de la vida en su completo desarrollo, en su creatividad y destrucción naturales.