Analítico (procedimiento, enfoque): Modo de actuación didáctica centrado en la transmisión de significado, para lo cual presenta la lengua globalmente.
Aprendizaje verbal: El que se produce a través del uso del lenguaje, sin necesidad de recurrir a la experiencia directa de los sentidos.
Conocimiento esquemático: Conocimiento de la experiencia compartida y de la realidad sancionada convencionalmente; existen dos tipos de conocimiento esquemático, siendo uno de ellos el ideacional.
Conocimiento sistémico: Conocimiento del sistema lingüístico o interiorización de la función simbólica de los signos.
Contexto: Marco situacional, cultural o textual en el que se inscriben los mensajes que utilizamos en la comunicación.
Contextualización: Definir o presentar, lingüística o gráficamente, los elementos del contexto en los que se enmarca la actividad que se va a realizar.
Enfoque: Orientación general para la enseñanza-aprendizaje de lenguas que asume una serie de principios teóricos y metodológicos.
Gramática implícita: Control o dominio del sistema lingüístico que todo hablante tiene por el hecho de ser usuario de una lengua.
Gramática explícita: Conocimiento y control sobre el sistema lingüístico que se adquiere mediante la reflexión y la categorización metalingüística que hacemos sobre el mismo.
Necesidad comunicativa: Propósito o finalidad que perseguimos al comunicarnos.
Realia: Objetos de la realidad que se utilizan para la clase de lenguas.
Resolución de problemas: Proceso de toma de decisiones que, en trabajo grupal, deberán ser compartidas con los interlocutores.
Sintético (procedimiento, enfoque): En él, la atención se centra en los aspectos parciales del sistema lingüístico o de las habilidades para la comunicación; el alumno sintetizará mensajes.
Tarea: Actividad para cuya realización los alumnos habrán de utilizar la lengua que aprenden.
Vacío de información: Falta de información que tiene alguno de los interlocutores en la comunicación y que le genera una necesidad comunicativa.