La Condena de Jesús: Responsables Históricos y el Profundo Significado de su Muerte
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El Juicio y la Condena de Jesús
¿Quiénes fueron los responsables de la muerte de Jesús?
Con frecuencia hemos oído decir que «lo mataron los judíos», que «lo mataron entre todos», o «lo matamos entre todos». Son respuestas parciales e inexactas.
Jesús fue condenado por:
- La autoridad religiosa: Alegando razones religiosas (blasfemia, ataque a la Torá, al Templo...).
- La autoridad civil: Alegando razones de seguridad del Estado.
Pilato intuyó claramente la inocencia de Jesús, y, a pesar de ello, lo condenó. A lo largo de la historia, han sido muchos los inocentes condenados por diversos gobiernos por razones de seguridad.
El Significado Teológico de la Muerte
1. Para la gente (judíos, gentiles, discípulos y amigos de Jesús)
Todos ven que las máximas autoridades —religiosas y civiles— condenan a Jesús por delitos religiosos y civiles.
- Consecuencia: Quedan convencidos de que Jesús no tenía razón, que todo era falso y que Dios lo ha castigado, descalificando su vida y su mensaje. Por eso, muchos lo abandonaron.
2. Para Jesús: Cómo vive el trance de su muerte
Jesús sabe que él ha sido fiel a la misión que el Padre le confió (se podía haber escaqueado y no lo hizo). Pero, al mismo tiempo:
- Se da cuenta de que ha sido condenado por los representantes de Dios y del pueblo.
- Siente que está a las puertas de una muerte horrible.
- Se siente abandonado de Dios y de los suyos, y todo esto le parece absurdo. Este es el gran dolor de la muerte de Jesús.
Jesús, desconcertado, vive su muerte con una honda sensación de confianza-tragedia.
3. Hoy, para nosotros: La Redención
La muerte en cruz de Jesús nos redime del pecado. Pero no porque Jesús le pague a Dios «un rescate por nuestros pecados», sino porque:
La vida y la muerte de Jesús nos salva, es decir, Jesús, con su vida, su mensaje y su muerte, nos da las pistas necesarias para:
- Evitar, librarnos, salvarnos del pecado.
- Ser fieles a Dios, como él.
- Vivir como Dios quiere que vivamos (como él vivió).
- Ser plenamente personas y así comenzaremos a vivir la salvación en esta vida.
La muerte de Jesús es el gran sacrificio, pero no porque sea una muerte con mucho dolor, sino porque es una muerte como consecuencia de un amor total, hasta el fin. FÓRMULA