Conflicto Dinástico y Evolución de las Guerras Carlistas en España
Alzamiento y Orígenes de la Primera Guerra Carlista
Se intenta que todos los alzamientos sean generalizados, pero como fracasa, surge la Primera Guerra Carlista o Guerra de los Siete Años. El 29 de septiembre muere Fernando VII. Dos días más tarde se publica el Manifiesto de Abrantes, una autoproclamación de Carlos María Isidro (Carlos V) como pretendiente al trono. Inicialmente, solo controla el Norte y el Maestrazgo. El alzamiento fracasa y comienza formalmente la guerra.
Fase I: Liderazgo de Zumalacárregui (1833-1835)
Hasta 1835 todo son victorias carlistas. Incluso se plantea ir a conquistar Madrid, pero Carlos V impone su criterio: es prioritario conquistar Bilbao para asegurar el control del País Vasco y proyectar una imagen de fuerza al exterior. Durante el asedio de Bilbao, Zumalacárregui es herido y muere, y, además, no logran conquistar la ciudad.
Fase II: Expediciones y Liderazgo de Nazario Eguía (1836-1837)
Durante este periodo se organizan varias expediciones importantes:
- La Expedición de Gómez: Es la más relevante. Parte de Amunio (País Vasco) y recorre 24 provincias. Inicia con 3000 hombres y regresa con 8000 tras recorrer más de 4000 Km.
- La Expedición Real.
Detalles de la Expedición de Gómez
El objetivo principal de Gómez era conseguir adeptos o el apoyo de las ciudades, pero no lo consigue. Es sometido a juicio y degradado políticamente. Tras conquistar Córdoba, el siguiente objetivo era Sevilla. Los sevillanos se refugiaron en la fábrica de tabacos, llevándose consigo toda la riqueza, incluida la de la Iglesia, la cual tardó en ser devuelta, y parte de ella se “perdió”.
Detalles de la Expedición Real
Esta expedición fue liderada por el propio Carlos V y se basó en un acuerdo secreto con María Cristina para casar a los hijos de ambos, buscando así unir a liberales y carlistas en una misma dinastía. Carlos V se dirige a Madrid para firmar el acuerdo. Tras varios días de viaje, se encuentra con que no le abren las puertas de la ciudad, pues María Cristina se había arrepentido. Espartero la convence de que es una tontería, argumentando que la guerra ya está ganada. El ejército carlista debe retroceder sin alcanzar su objetivo, lo que provoca que muchos abandonen el carlismo.
Fase Final y Consecuencias
Muchos carlistas interpretan los hechos como una traición: “la traición de Vergara”. El sector liderado por Cabrera continúa la guerra un año más en el Maestrazgo hasta 1840. Los carlistas restantes se niegan a firmar un documento que admita su derrota y su error, optando como único camino el exilio a Francia.