La conquista de Cajamarca: el encuentro entre Pizarro y Atahualpa
Resumen
El texto narra la llegada de los españoles al Tahuantinsuyo y el encuentro de Francisco Pizarro con el inca Atahualpa en Cajamarca en noviembre de 1532. Explica la situación política del imperio tras la guerra de sucesión y los preparativos de la emboscada que los españoles tendieron al inca.
Puntos clave
- Los españoles llegaron a Tumbes en 1531 y avanzaron hasta Cajamarca en 1532.
- Atahualpa disputaba el trono con su hermano Huáscar tras la guerra de sucesión.
- Pizarro entró en Cajamarca el 15 de noviembre de 1532, con la ciudad casi desierta.
- Atahualpa, con unos 30.000 hombres, aceptó la audiencia propuesta por los españoles, que se celebró el 16 de noviembre.
- Los españoles tenían 177 hombres y 60 caballos, y Pizarro había preparado una emboscada.
- El dominico Vicente de Valverde se acercó al inca con una biblia y un crucifijo, y Atahualpa arrojó el libro al suelo.
Marcha de Piura a Cajamarca
Fue en 1531 que la tripulación española llegó a las costas de Tumbes (el actual Perú) y desde ahí se internó en el territorio del Tahuantinsuyo, llegando hasta Cajamarca en 1532. Allí se encontraba el Inca Atahualpa, hijo de Huaina Cápac, que en esos momentos disputaba el trono con su hermano Huáscar que gobernaba desde el Cuzco.
La llegada de Francisco Pizarro
El 15 de noviembre de 1532, Francisco Pizarro (1478-1541), el gobernador nombrado por el rey de España para ultimar la conquista del Perú, entró con sus tropas en la ciudad de Cajamarca, que se encontraba prácticamente desierta. Buscaba un encuentro decisivo con el soberano inca Atahualpa, quien preparaba su entrada triunfal en Cuzco tras haber resultado vencedor de la cruenta guerra de sucesión que le había enfrentado a su hermano Huáscar.
El encuentro en Cajamarca
Atahualpa y su ejército, de unos 30.000 hombres, se habían concentrado a las afueras de Cajamarca con el fin de entrevistarse con los conquistadores españoles. Pizarro envió al campamento de Atahualpa una embajada compuesta por Hernando Pizarro, su hermano, y Hernando de Soto, que solicitaron al inca una audiencia con el gobernador. Atahualpa, infravalorando la fuerza de los españoles, aceptó, y el encuentro tuvo lugar el día siguiente, el 16 de noviembre.
La emboscada
Desde la plaza de Cajamarca, los españoles vieron avanzar la impresionante comitiva inca, de radiante colorido. Los españoles contaban con 177 hombres, 60 caballos (un animal desconocido para los incas) y armamento, con Pizarro al mando. Allí los barbados españoles, tensos, esperaban los acontecimientos. Atahualpa no se dio cuenta de que Pizarro había preparado una emboscada.
De repente y sin aviso previo hizo aparición un cura dominico llamado Vicente de Valverde con un crucifijo y una biblia.
El inca, tal vez un poco incómodo ante lo que le decía el sacerdote, preguntó que de donde salía toda esa conminación, la respuesta de Valverde fue mostrarle el breviario, se lo entregó a Atahualpa, examinándolo y llevándoselo al oído y al no encontrar una respuesta que le hiciera razonar, arroja el libro al suelo.
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PDF Word HTMLPreguntas frecuentes
¿Cuántos hombres tenían los españoles en Cajamarca?
Según el texto, los españoles contaban con 177 hombres y 60 caballos, además de armamento, bajo el mando de Pizarro.
¿Quién era Atahualpa y por qué estaba en Cajamarca?
Atahualpa era hijo de Huaina Cápac y había vencido a su hermano Huáscar en la guerra de sucesión. Se encontraba cerca de Cajamarca para entrevistarse con los conquistadores españoles.
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