Consolidación del Reino Visigodo: Atanagildo, Liuva y Leovigildo
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La Situación Política y la Intervención Bizantina
Algo parecido se propuso en la Península, y la situación fue puesta en bandeja por Atanagildo. Encontró el apoyo de aquellos sectores que mantuvieron el sistema económico tardorromano. La petición de ayuda de Atanagildo permitió que los esfuerzos de Justiniano por conquistar la fachada mediterránea de la Península Ibérica tuvieran éxito. Si bien, esta ocupación fue un tanto tenue, ya que los bizantinos no tenían la intención de conquistar el resto de Hispania, estableciendo por tanto solo una serie de puntos clave.
El Reinado de Atanagildo
Gracias al apoyo de los bizantinos, Atanagildo consiguió el poder desde el 552 al 557 del reino visigodo.
El Interregno y la Llegada de Liuva
A la muerte de Atanagildo, volvió a haber una especie de interregno en el que nadie gobernó de manera definitiva. Surgió o fue elegido como rey de los visigodos un nuevo rey, Liuva, un ostrogodo. Ante esta situación complicada, se buscó un gobierno más sólido, decidiendo para dar solidez asociar al trono a Leovigildo.
La División del Poder y la Ascensión de Leovigildo
Los dos se dividieron el poder en dos zonas de influencias: una zona nororiental donde estaría radicado Liuva, y el resto de la Península, sobre todo la parte central, la ocuparía Leovigildo. El gobierno se mantuvo de manera respetuosa, pero tras la muerte de Liuva, fue Leovigildo el que asumió el poder de todo el territorio.
La Consolidación de la Monarquía Visigoda bajo Leovigildo
Leovigildo se propuso consolidar la monarquía visigoda. La integración tenía que ser de dos tipos:
- Acabar con la disociación de las comunidades religiosas que habitaban en el reino: arrianos y católicos.
- Llevar a cabo una integración de la sociedad civil mediante la fusión de ambas comunidades.
El reinado de Leovigildo fue el más estable, buscando completar un proyecto de consolidación territorial y monárquica. El territorio que no controlaba efectivamente Leovigildo se puede dividir en tres partes:
- Zonas autónomas: que son parte del Guadalquivir y el territorio bizantino.
- Zonas independientes: que no pertenecían al reino visigodo y que en periodo romano tampoco habían estado controladas por estos.
- El Reino Suevo: que era otra entidad completamente diferenciada.
Intervenciones de Leovigildo
Intervención contra los Territorios Autónomos del Sur
Leovigildo se propuso acabar con estas entidades. Intervino contra los territorios autónomos del sur. Hermenegildo protagonizó una rebelión. Aunque Leovigildo consiguió controlar esta rebelión, esta aristocracia siempre sería refractaria a su poder.
Intervención en los Territorios Independientes de la Zona Septentrional
La expansión de estos pueblos se debió sobre todo a la zona de la aristocracia allí radicada y altamente romanizada.
Intervención en el Reino Suevo
La intervención en el Reino Suevo se saldó con un claro éxito. Los suevos cometieron un error al apoyar la rebelión de Hermenegildo.
Frente Interno: Integración y Legislación
El otro frente sobre el que actuó Leovigildo fue un frente de carácter interno, buscando integrar a la población. Para ello tenía dos instrumentos:
- Leyes: Desde el punto de vista jurídico, Leovigildo promulgó el Codex Revisux, una realidad jurídica revisada de validez nacional, que levantó la prohibición de los matrimonios mixtos.
- Religión: Desde el punto de vista religioso, consideró que no tenía sentido mantener la diferencia entre las dos iglesias.