La Constitución de 1869: Hitos y Características del Liberalismo Democrático en España
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Estándar 76: La Constitución de 1869
La Constitución española de 1869 fue aprobada durante el gobierno provisional que se formó tras el triunfo de la Revolución de 1868, la cual puso fin al reinado de Isabel II. Este gobierno estuvo liderado por los generales Serrano y Prim. En enero de 1869 se convocaron elecciones a Cortes y la Constitución fue finalmente aprobada el 6 de junio de ese mismo año.
Vigencia y Contexto Histórico
Este texto constitucional estuvo vigente durante el reinado de Amadeo de Saboya y durante la Primera República (aunque, en este último caso, sin aplicar los artículos referidos a la monarquía). Durante el gobierno-dictadura de Serrano, se reconoció la Constitución de 1869, pero quedó en suspenso hasta que el país «volviera a la normalidad».
Se considera la vanguardia de las constituciones europeas de su tiempo, con influencias claras de la Constitución de Estados Unidos de 1787 y de la belga de 1831.
Características Principales
- Soberanía Nacional: Se establece como principio fundamental del sistema.
- Monarquía Constitucional: El rey actúa como monarca constitucional con atribuciones como la disolución de las Cortes y la libre designación de ministros, pero siempre sujeto a la soberanía nacional.
- División de Poderes:
- Legislativo: Residente en las Cortes.
- Ejecutivo: En manos del rey.
- Judicial: Ejercido por los tribunales de justicia.
- Sistema Bicameral: Las Cortes se dividen en Senado y Congreso. Los miembros del Congreso se eligen por sufragio universal masculino (directo), mientras que los del Senado se eligen mediante sufragio indirecto.
- Derechos y Libertades: Se proclamó la libertad de cultos (lo que provocó tensiones con el carlismo), así como los derechos de asociación, reunión, residencia de extranjeros, enseñanza, expresión e inviolabilidad del domicilio.
- Administración Local: Se estableció la elección democrática de ayuntamientos y diputaciones provinciales.
Conclusión
Aunque esta Constitución consagraba los principios básicos de la revolución, no resultó satisfactoria para la mayoría de los sectores sociales: los republicanos se opusieron a la monarquía, los católicos rechazaron la libertad religiosa y los librepensadores criticaron el mantenimiento del culto. En definitiva, fue percibida como una norma demasiado avanzada para unos y demasiado tímida para otros.