La Crisis del 98 y la Transformación Industrial y Social de la España del Siglo XIX
La Crisis del 98
En 1865 estalló una nueva insurrección en Cuba debido a la incapacidad de la administración española para realizar reformas políticas en la isla. Además, los Estados Unidos apoyaban a los insurrectos. El fin del conflicto llegó en 1898, cuando Estados Unidos le declaró la guerra a España. Tras una corta guerra, España fue derrotada y perdió sus últimas colonias: Cuba, Puerto Rico y Filipinas.
Problemas de la industrialización española
En España, la industrialización se produjo con retraso respecto a los demás países europeos más avanzados. España seguía siendo un país agrícola y tan solo algunas regiones se habían industrializado. Los factores que influyeron negativamente fueron:
- 1. La escasa capacidad de compra de la población española, debida a la pobreza de la mayoría del campesinado.
- 2. La falta de inversiones y capital: el poco capital que se tenía se invirtió en la desamortización.
- 3. Los problemas de transporte: el mercado nacional no estaba articulado.
- 4. La escasez de fuentes de energía.
- 5. La posición alejada de España respecto de los núcleos más industrializados de Europa, que dificultó la adquisición de materias primas y la venta de la producción.
- 6. La inestabilidad política de todo el siglo XIX.
Movimientos obreros: Anarquismo y Socialismo
Anarquismo
El anarquismo arraigó fuertemente entre los obreros de Cataluña y el campesinado andaluz. El anarquismo defendía la formación de grupos autónomos que atentaban contra la sociedad burguesa y capitalista. La proliferación de atentados impulsó a que grupos de anarquistas, contrarios a la violencia, fundaran sindicatos obreros. Esta corriente fundó la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), que llegó a ser el sindicato más importante de España.
Socialismo
El marxismo tuvo mayor influencia entre el proletariado y cierta clase media de Madrid, el País Vasco y Asturias. Bajo el impulso de Pablo Iglesias, los marxistas fundaron el Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Años más tarde se fundó la Unión General de Trabajadores (UGT). A diferencia de los anarquistas, los socialistas defendían la participación en las elecciones.