La crisis agraria finisecular en España y el auge del proteccionismo
Resumen
El texto explica la crisis agraria de finales del siglo XIX en España, provocada por la revolución de los transportes y la competencia de las importaciones, y sus efectos sobre precios, empleo y emigración. Después analiza la respuesta política: el arancel de 1891 y el de 1906, junto con las ayudas a la industria de 1907. Al final se menciona la pérdida de los mercados coloniales, aunque el documento queda cortado en ese punto.
Puntos clave
- La revolución de los transportes (ferrocarril y barco de vapor) abarató las importaciones agrícolas y provocó un exceso de oferta de productos agrarios en España.
- En 1879 los precios del trigo bajaron tanto que se redujeron al mínimo los beneficios agrícolas, con cierres de explotaciones, abandono de tierras y aumento del paro.
- La crisis se suavizó en la década de 1880 por la demanda de vino de Francia, afectada por la filoxera, pero en 1890 la plaga llegó a España y la situación empeoró.
- Entre 1885 y 1913 emigraron de España más de 2 millones de personas, en buena parte cultivadores de cereales.
- El arancel de 1891 protegió la agricultura y la industria, manteniendo precios altos pero también una agricultura ineficiente y atrasada.
- La Ley de Fomento de la Industria de 1907 concedió exenciones, primas y subvenciones a los industriales, lo que favoreció carteles y no una industria competitiva.
La Revolución de los Transportes y la Crisis Agraria Finisecular
El desarrollo a lo largo del siglo XIX de nuevos medios de transporte, entre los cuales destacaron los ferrocarriles y los barcos de vapor, permitió un abaratamiento de las exportaciones de bienes. En el ámbito de los productos agrícolas, España sufrió un exceso de oferta debido a la gran cantidad de importaciones provenientes de países extranjeros.
En 1879, los precios del trigo eran tan bajos que esto conllevó a una reducción al mínimo de los beneficios agrícolas, repercutiendo en cierres de explotaciones, hundimiento de la renta de la tierra, abandono de las tierras cultivadas y aumento del desempleo. Esta crisis fue más leve a lo largo de la década de 1880 porque aumentó considerablemente la demanda de vinos a Francia (donde la filoxera había devastado los cultivos). Esto generó en Cataluña la febre d'or, en referencia a la cantidad de monedas de oro de origen francés. Pero en 1890, la filoxera atacó a España, Francia volvió a la normalidad, y la situación se volvió más deprimida.
A lo largo de esta década, Europa se vio afectada por el gran fenómeno de la emigración: entre 1885 y 1913, solo de España emigraron más de 2 millones de personas (buena parte de ellos cultivadores de cereales). Las razones eran los bajos precios, que se traducían en bajos salarios, y las oportunidades en el extranjero.
A pesar de esto, España logró contener el efecto: a partir de 1890 se instauró el sufragio universal masculino, y con esto los políticos tenían necesariamente que tomar decisiones con una aguda sensibilidad hacia las voluntades de los españoles.
Proteccionismo Agrario e Industrial
El arancel de 1891 era claramente apoyado por los trigueros y campesinos, pero también por las industrias textiles catalanas y las siderúrgicas de Bilbao. El principal efecto de este cierre del mercado internacional fue que los precios agrícolas se mantuvieron altos, junto a las retribuciones, respecto al resto del mercado internacional. Al mismo tiempo, esto mantuvo la agricultura ineficiente y atrasada.
Paralelamente, en el ámbito económico, la peseta sufrió una devaluación (al haber menos demanda de bienes españoles por sus mayores precios, también había menos demanda de la moneda en el mercado). Los agricultores, industriales y asalariados tendrían una importante influencia restrictiva sobre el nuevo arancel industrial de 1906. Esto conllevó una tendencia al alza de estas tarifas para el mantenimiento de un equilibrio interindustrial, y los industriales desarrollaron una actitud viciosa, presionando a los gobiernos para expandir la producción forzosamente. Esto también significó una pérdida de competitividad internacional.
Con la excusa de mantener aceptables los beneficios frente a una demanda menor, los industriales lograron obtener por parte del gobierno una cantidad notable de beneficios fiscales, como exenciones, primas y subvenciones (Ley de Fomento de la Industria de 1907). Esto realmente no fomentó el desarrollo de una industria competitiva, sino que llegó incluso a permitir carteles, que fijando precios alteraban el libre desarrollo del mercado.
Pérdida de Mercados Coloniales y Hacienda Pública
Cuba fue la última colonia de España: su mercado, extremadamente lejano...
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¿Qué causó la crisis agraria finisecular en España?
La crisis fue provocada por la llegada de grandes cantidades de productos agrícolas extranjeros más baratos, facilitada por los nuevos medios de transporte como el ferrocarril y el barco de vapor. Esto generó un exceso de oferta que hundió los precios del trigo.
¿Qué fue el arancel de 1891?
Fue una medida proteccionista que cerró parcialmente el mercado a las importaciones. Contó con el apoyo de los trigueros, los campesinos, las industrias textiles catalanas y las siderúrgicas de Bilbao.
¿Por qué emigraron tantos españoles a finales del siglo XIX?
Los bajos precios agrícolas se traducían en bajos salarios y en falta de oportunidades, lo que llevó a emigrar a más de 2 millones de personas entre 1885 y 1913.
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