Crisis Financiera y Reformas Fiscales en España: Del Retorno de Fernando VII a Mendizábal

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La Crítica Situación de la Hacienda Española en el Siglo XIX

Al retornar el orden monárquico, la situación de la hacienda se presentaba crítica. Los principales factores que evidenciaban esta precariedad eran:

  • Descenso de la renta de aduanas.
  • Profunda crisis colonial.

Necesidades para Resolver la Crisis de las Finanzas Públicas

Para solventar la grave crisis de las finanzas públicas se hubiese precisado implementar dos acciones fundamentales:

  1. Una profunda reforma del obsoleto sistema fiscal que eliminase los privilegios tributarios de la nobleza y del clero, y que gravase adecuadamente las actividades económicas generadoras de renta.
  2. Un crecimiento económico sostenido que posibilitase un incremento sustancial de las recaudaciones.

Intentos de Reforma Fiscal Tras la Guerra de la Independencia

Después de la Guerra de la Independencia, la monarquía arrastraba un déficit considerable. En 1816 se aprobó una reforma fiscal que introdujo las siguientes novedades:

Novedades de la Reforma Fiscal de 1816

  • Sustitución de las rentas provinciales por una contribución general, distribuida a escala local según la renta estimada de los contribuyentes.
  • Establecimiento de un derecho de puertas en las puertas habilitadas para el comercio exterior y en las principales ciudades.

Este sistema se configuraba como un modelo mixto de contribuciones donde, teóricamente, se recortaban los privilegios de la nobleza y el clero. Sin embargo, es crucial notar que esta reforma fiscal no llegó a ponerse en práctica.

Agravamiento de la Crisis y la Llegada de Fernando VII

El déficit continuó aumentando, y la situación se tornó muy grave hacia 1830. El Estado se vio obligado a reconocer sus deudas para poder obtener financiación en el extranjero.

Tras la muerte de Fernando VII en 1834, los liberales enfrentaron serios obstáculos para llevar a cabo la necesaria reforma del sistema tributario. Los problemas más acuciantes eran:

  • Fondos insuficientes para financiar la guerra carlista.
  • La urgente necesidad de arreglar la deuda para evitar el desplome de la confianza pública.

La Intervención de Mendizábal (1834)

Fue Mendizábal, como ministro de Economía, quien en 1834 recurrió a dos medidas drásticas:

  1. La “Desamortización eclesiástica”.
  2. Operaciones de conversión de deuda para reducirla y, consecuentemente, mejorar la situación del crédito público.

La financiación de la guerra carlista se gestionó principalmente mediante anticipos de acaudalados particulares y del Banco de San Fernando.

Balance Hacendístico hasta 1840

En definitiva, el periodo hasta 1840 fue desastroso hacendísticamente:

  • Deudas y cargas financieras del Estado extremadamente elevadas.
  • La monarquía gozaba de una pésima reputación en los mercados financieros internacionales.
  • Persistencia de un sistema fiscal obsoleto e ineficaz.

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