La Crítica de Marx al Capitalismo: Plusvalía, Revolución y el Camino al Comunismo
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La Revolución Industrial y el Contexto del Conflicto Social
Durante la Revolución Industrial, Europa experimentó cambios trascendentales que transformaron por completo la economía y la sociedad. La aparición de las fábricas provocó que muchos campesinos abandonaran el campo y se mudaran a las ciudades en busca de trabajo. Sin embargo, las condiciones laborales eran extremadamente duras:
- Las jornadas laborales eran larguísimas.
- Los niños trabajaban en las fábricas.
- No existía ningún tipo de protección social para los trabajadores, ni ante accidentes ni en materia de salud.
Ante esta situación de explotación, los obreros comenzaron a organizarse, formando sindicatos y utilizando la huelga como principal forma de protesta para conseguir mejores condiciones laborales.
El Nacimiento de las Corrientes Socialistas
En ese contexto de efervescencia social nacieron dos tipos principales de socialismo:
Socialismo Utópico vs. Socialismo Científico
El Socialismo Utópico, defendido por pensadores como Saint-Simon, Owen o Fourier, proponía reformas sociales para mejorar las condiciones de vida de los trabajadores, pero sin un estudio riguroso sobre cómo funcionaba realmente el sistema capitalista.
En cambio, el Socialismo Científico de Karl Marx criticaba a estos socialistas utópicos, argumentando que no entendían cómo se desarrollaba la historia ni cómo operaba el sistema capitalista. Marx consideraba que el capitalismo no era un sistema natural, sino un sistema inherentemente explotador.
La Teoría de la Plusvalía
Según Marx, los capitalistas se enriquecen a costa del trabajo de los obreros. El valor que el trabajador genera no se paga en su totalidad, y la diferencia entre el valor generado y el salario pagado es lo que se conoce como plusvalía. Esta plusvalía es la ganancia que se queda el dueño de la fábrica. Marx pensaba que el capitalismo acabaría colapsando por sus propias contradicciones, dando paso a un sistema nuevo: el comunismo.
La Dinámica del Capitalismo y la Transición al Comunismo
El capitalismo, según Marx, no es un sistema estable. Entrará en crisis porque produce más de lo que realmente necesita la gente, lo que lleva a una crisis de sobreproducción. En esta fase, las empresas no venden lo que producen, lo que conduce al colapso económico.
Marx creía que esta crisis era solo una fase necesaria, y que el comunismo sería el siguiente paso en la evolución de la historia. En el comunismo:
- Los medios de producción serían comunes.
- No habría clases sociales.
- La organización de la sociedad se basaría en la satisfacción de las necesidades de la gente, no en el beneficio de unos pocos.
La Necesidad de la Conciencia de Clase y la Revolución
Marx también sostenía que, para que esta transformación ocurriera, los obreros tenían que tomar conciencia de su situación. Para ello, necesitaban adquirir lo que él denominaba conciencia de clase, que era entender que su situación de explotación no era un hecho natural, sino una condición que podía y debía cambiarse.
Según Marx, solo a través de una revolución proletaria podría cambiarse el sistema. Para lograrlo, la clase obrera tendría que tomar el poder en una etapa de transición, lo que él llamó la dictadura del proletariado. Esta sería una fase breve en la que el Estado desaparecería y la sociedad se organizaría de forma libre, sin las estructuras de explotación.
Influencias Filosóficas: Hegel y Feuerbach
El pensamiento de Marx se basó también en las ideas de filósofos como Hegel y Feuerbach. Hegel pensaba que la historia era un proceso de desarrollo de la razón que se plasmaba en el Estado, pero Marx criticó esta visión, argumentando que la historia no era un proceso idealista, sino materialista. Para Marx, eran las condiciones materiales las que determinaban cómo se organizaba la sociedad.
Además, Feuerbach influyó en Marx al criticar el idealismo hegeliano y centrarse más en el ser humano concreto. Marx adoptó esa crítica y afirmó que lo que debía cambiar no eran solo las ideas, sino las condiciones materiales y las relaciones de producción que dominaban la vida de los trabajadores.
Conclusión
En resumen, Karl Marx no solo veía el capitalismo como un sistema injusto, sino como un sistema condenado a caer por sus propias contradicciones internas, dando paso al comunismo: un sistema sin clases sociales y basado en la satisfacción plena de las necesidades humanas.