La Crítica de Platón a la Democracia y el Ideal del Filósofo-Rey
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La Degeneración de los Regímenes Políticos
En general, aunque Platón admite la posibilidad de una regeneración (y que, por ejemplo, un hombre democrático pase a ser oligárquico, 559e), lo más usual es que haya una degeneración (y el hombre democrático acabe por ser tiránico).
El Rechazo de Platón a la Democracia
El rechazo de Platón por la democracia no estaría, como se ha apuntado a veces, en un supuesto clasismo debido a su origen acomodado. Más bien, este rechazo tendría dos fuentes: una vivencial y otra intelectual.
La Fuente Vivencial: La Condena de Sócrates
Respecto a la vivencial, él mismo reconoció en la Carta VII que lo que se separó definitivamente de los atenienses y de la democracia fue la condena injusta a su maestro Sócrates. La opinión de la mayoría quedó totalmente deslegitimada.
La Fuente Intelectual: El Argumento de la Técnica
La segunda razón, de tipo teórico y de raíz socrática, estaba relacionada con el argumento de la técnica: los ciudadanos atenienses, hombres libres que en su mayoría eran artesanos liberales, le daban gran importancia a la técnica; gracias a ella habían desarrollado un nivel tan alto en sus labores. Un ateniense no concebiría que un zapatero se dedicase a hacer muebles o esculturas; para ellos, el buen trabajo, el acierto y el éxito en sus artes requerían una larga enseñanza.
A ninguno de ellos se les ocurriría inmiscuirse en otra arte de la que no conocen nada, pero todos ellos se sienten capacitados para gobernar la ciudad sin tener ningún tipo de formación ni conocimientos de la condición humana y los asuntos de Estado.
El Ideal del Filósofo-Rey
Platón, siguiendo a Sócrates, considera que el conocimiento de la ciencia humana y ciudadana encuentra su mayor expresión en la filosofía. El filósofo es quien mejor conoce al hombre y, por tanto, es quien más capacitado está para dirigirlo a él y al Estado. De ahí surge el ideal del Filósofo-Rey.
División del Trabajo y la Clase de los Guardianes
Al igual que todos sus contemporáneos, Platón tenía muy clara la necesidad de la división del trabajo para el correcto funcionamiento de la ciudad. Los hombres se unen para proporcionarse aquello que necesitan de los demás, colaborando entre sí:
- Labradores y pastores
- Albañiles y carpinteros
- Ebanistas y zapateros
- Herreros y tejedores
Pero cuando la polis crece y entra en pugna con otras cercanas, surge la necesidad de defenderla de posibles ataques y, con ello, la necesidad de una nueva clase especializada: los guardianes. De entre ellos, se escogerán a los mejores, que tendrán la función de dirigir el Estado.
El Concepto de Comunismo Platónico
Es llamativo, y muy discutido, el comunismo platónico. Muchas veces se afirma que Platón exigía abolir la propiedad privada y separar a los hijos de sus padres, de modo que se rompieran las unidades familiares y todos fueran educados bajo la tutela del Estado.
Sin embargo, este comunismo difiere del comunismo clásico en finalidad y extensión, porque el comunismo platónico no es un fin, sino un medio: es un sacrificio, no una satisfacción; y porque la comunidad de la propiedad y familia no alcanza a toda la sociedad, sino solo a una pequeña parte de ella, las clases rectoras: gobernantes y guardianes. El proyecto platónico impedía a la mayoría acceder al poder.