Cuidado del recién nacido: limpieza del cordón umbilical, baño y cambio de pañal

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Limpieza del cordón umbilical

Limpieza del cordón. Se desprenderá durante los primeros 7–14 días; mientras tanto debemos mantenerlo limpio. Baño: no inmersión. Limpiar el cuerpo con una esponja humedecida desde el cuello hasta los genitales, de arriba abajo. Limpiar con gasas empapadas de agua templada o alcohol al 70% la zona que rodea el cordón. Sujetaremos la pinza del cordón con una gasa e impregnaremos la herida con gasas estériles empapadas en la solución desinfectante. Por último, cubrir la zona colocando una gasa enrollada alrededor del cordón y secar bien la piel, insistiendo en los pliegues. Se hará después del baño, mientras la herida esté sucia, hasta que cicatrice.

Materiales recomendados

  • Gasas estériles.
  • Alcohol al 70% o solución desinfectante indicada por el profesional sanitario.
  • Gasa para sujetar la pinza.
  • Esponja o paño suave para el baño.

Baño

Baño

Nunca dejar al bebé solo. Preparar las cosas antes de comenzar: toalla, pañal limpio, ropa y productos suaves. Baño diario desde el nacimiento; utilizar jabón o gel suave y neutro en pequeñas cantidades para no eliminar el vernix. La temperatura del agua debe ser de 36 °C; comprobarla antes. Temperatura ambiente: 22–25 °C, evitando corrientes de aire. La profundidad de la bañera debe ser de 10–15 cm. En las primeras semanas de vida, limitar el baño a 5–7 minutos para evitar que el niño se resfríe. Es recomendable bañar por la tarde-noche, ya que facilita la relajación previa al sueño. Tras el baño, secar con suavidad, con especial atención en los pliegues; posteriormente se aplicará crema hidratante o aceite si procede.

Consejos prácticos

  • Comprobar siempre la temperatura del agua con el codo o un termómetro específico.
  • Mantener la mano sobre el bebé durante todo el baño para sujetarlo de forma segura.
  • No utilizar productos perfumados o agresivos.
  • Sekar y cuidar especialmente los pliegues para evitar irritaciones.

Cambio de pañal

Cambio de pañal

Nunca dejar al bebé solo. Primero, preparar lo necesario: pañal limpio, toallitas o gasas, crema si se usa y bolsa para el pañal sucio. Colocar al bebé sobre una superficie horizontal y cómoda para la persona que lo atiende. Desabrochar el pañal, pero no retirarlo de inmediato si hay orina para evitar salpicaduras.

Pasos para cambiar el pañal

  1. Comprobar si está sucio y, si procede, levantar las piernas tomando al bebé de los pies y colocando un dedo entre los tobillos.
  2. Con una toallita o gasa retiraremos los restos de deposición de delante hacia atrás, arrastrando las deposiciones hacia el pañal usado.
  3. Cerrar el pañal sucio y limpiarse. Una vez limpia la zona, abrir el pañal limpio.
  4. Levantar al bebé por las piernas y deslizar por debajo de su cuerpo la parte del pañal que tiene las cintas adhesivas hasta la cintura.
  5. Separar las piernas y pasar entre ellas la parte delantera del pañal. Extender bien el pañal a la altura de la cintura, asegurándose de que quede centrado.
  6. Pegar la cintura de un lado y, después, manteniendo el borde tenso, pegar la del otro lado.
  7. Finalmente, asegurarse de que no quede muy apretado; debe quedar cómodo y seguro.

Precauciones

  • Mantener siempre una mano sobre el bebé cuando esté en una superficie elevada.
  • Comprobar la sujeción del pañal para evitar fugas y rozaduras.
  • Si aparecen enrojecimientos persistentes o irritaciones, consultar con el profesional sanitario.

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