Cuidados de enfermería para pacientes psicóticos en fase aguda: medicación, conducta y seguridad
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Atención de enfermería al paciente psicótico
En fase aguda
Cuidados físicos
- Mantenimiento de hidratación.
- Mantenimiento de nutrición.
- Mantenimiento de higiene.
Administración de medicación
A) Observar posible aparición de efectos secundarios
- Tranquilizar al paciente.
- Valorar:
- somnolencia excesiva
- inquietud
- temblor
- sequedad de boca
- visión borrosa
- estreñimiento
- hipotensión arterial
- contracturas
- distonías agudas
- Administrar medicación si procede:
- neurolépticos para esquizofrenia
- neuroléptico atípico: risperidona
- ansiolíticos para ansiedad
- hipnóticos para dormir
- antidepresivos (algunos con propiedades psicoestimulantes)
B) Asegurar la toma
- Observar actitud y reticencias.
- Explicar sus efectos.
- Explorar cavidad bucal.
- Observar gestos o movimientos extraños tras la administración.
Ante la presencia de ideas delirantes y/o alucinaciones
- Valorar niveles de angustia.
- Orientación temporoespacial.
Escuchar sus ideas delirantes:
- orientarlo a la realidad
- no provocar sus ideas
- disminuir estímulos sensoriales (TV, radio...)
- no entrar en discusiones ideológicas
- evitar la confusión
- aislarlo en un lugar tranquilo
- animarle a realizar actividades poco complicadas
- animarle a contactar con otros pacientes
- integrarle en rutinas del servicio
Ante el paciente agitado
- Dar sensación de seguridad.
- Hablarle de manera firme y calmada.
- Mirarle a los ojos y llamarle por su nombre.
- Utilizar contacto físico en la medida de lo posible.
-
Controlar la situación:
- no acudir solo ante el paciente
- sujeción física si procede (para tranquilizar al paciente, para evitar daño físico a sí mismo y a los demás, para evitar administración de más medicación)
- atender sus demandas
- mantener hidratación
- Animarle a expresar verbalmente.
- Darle confianza para que acuda a nosotros ante la misma situación de pérdida de control.
Ante el paciente inhibido
- Acompañarle en periodos regulares.
- No abrumarle, utilizar contacto visual y claves no verbales.
- Fomentar su comunicación.
- Aumentar estímulos sensoriales.
- Favorecer su integración en terapias, grupos, juegos, ejercicio; animarle a contactar con otros pacientes; integrarle en actividades poco complicadas.
- Hacerle adquirir hábitos y horarios regulares.