Cuidados perioperatorios en pacientes quirúrgicos: fases, tipos de cirugía y riesgo infeccioso
Clasificado en Medicina y Ciencias de la salud
Escrito el en
español con un tamaño de 4,04 KB
Cuidados perioperatorios en pacientes quirúrgicos
Tiene tres fases: preoperatoria, operatoria y posoperatorio.
Fases perioperatorias
- Cuidados preoperatorios: son aquellos desde el momento en que se decide que se va a operar al paciente hasta que entra en quirófano.
- Operatorio: periodo que comprende la intervención quirúrgica y la anestesia.
- Posoperatorio: desde que el paciente sale de quirófano hasta que se le da el alta por parte del médico que lo ha visto una vez intervenido.
Clasificación
Según el tiempo
Se considera el tiempo en que se tardará o el momento en que se debe realizar la intervención:
- Electiva (opcional): no es urgente; se decide realizarse y se programa en el tiempo que sea conveniente.
- Necesaria: el médico indica que hay que operar; se programará según la prioridad clínica.
- Urgente: aquella que debe realizarse en un corto espacio de tiempo porque de ello depende la salud del paciente y para evitar que su condición empeore.
Dentro de las urgencias se distinguen:
- Urgencia mediata: la intervención puede realizarse en 1, 2 o 3 días; el paciente puede esperar ese corto periodo sin riesgo inmediato de muerte.
- Urgencia inmediata: el paciente debe entrar en quirófano de forma inminente, ya que corre peligro su vida si no se actúa de inmediato.
Según su finalidad (por qué se opera a esa persona)
- Cirugía diagnóstica: intervención para obtener una muestra que permita el diagnóstico (por ejemplo, biopsia).
- Cirugía exploratoria: para visualizar la extensión del problema y orientar el tratamiento.
- Cirugía curativa: se realiza con la finalidad de curar la enfermedad (ejemplo: apendicitis tratada mediante apendicectomía).
- Cirugía reparadora: cuando se busca reparar funciones del cuerpo o la apariencia de tejidos dañados.
- Cirugía paliativa: su objetivo es mejorar la calidad de vida del paciente frente a una enfermedad no curable (ejemplo: manejo de síntomas en pacientes con secuelas graves, como algunos casos de parálisis o enfermedades crónicas).
- Cirugía reconstructiva / constructiva: reparar malformaciones congénitas o reconstruir estructuras (por ejemplo, reparación de labio leporino).
- Trasplantes: intervención para reemplazar un órgano por otro procedente de donante.
Según el riesgo de infección
Clasificación en función del estado de los tejidos y del riesgo de contaminación durante la intervención:
- Cirugía limpia: los tejidos a intervenir no presentan inflamación ni infección previa.
- Cirugía limpia-contaminada: no hay infección previa, pero se opera sobre órganos que comunican con tractos potencialmente contaminados (por ejemplo, tracto digestivo), con riesgo de contaminar el campo quirúrgico.
- Cirugía contaminada: existe inflamación aguda o riesgo importante de contaminación (por ejemplo, contaminación por derrame intestinal o rotura tisular). En algunos contextos, la duración prolongada de la intervención (>4 horas) aumenta el riesgo de contaminación.
- Cirugía sucia o infectada: intervención en la que hay presencia de pus o infección preexistente en el sitio quirúrgico.
Notas finales
La adecuada clasificación y los cuidados en cada fase perioperatoria son fundamentales para optimizar los resultados quirúrgicos, reducir complicaciones y minimizar el riesgo de infecciones. El personal sanitario debe evaluar y planificar individualmente cada caso, teniendo en cuenta la finalidad de la cirugía, la urgencia y el estado infeccioso de los tejidos.