Debate sobre la Imputabilidad Penal Juvenil en Perú: ¿Tratamiento Adulto o Especializado?
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La Controversia de la Penalidad Juvenil en el Perú: ¿Juzgar a Menores como Adultos?
En la actualidad, la **delincuencia** que se vive en el Perú es muy cotidiana. Hoy en día, va aumentando considerablemente el número de crímenes, especialmente entre jóvenes de **13 y 18 años**. Ante esta situación, el Estado está tomando medidas drásticas respecto a la penalidad que se les debe otorgar. Esto se produce gracias al fácil acceso que estos menores tienen a las **pandillas**. Esto se da, en parte, por la escasez de personal policial para frenar a las pandillas y evitar que más jóvenes lleguen a ser delincuentes. Es por eso que actualmente existe una gran preocupación en la sociedad y surge la siguiente controversia: ¿Los jóvenes sicarios entre 13 y 18 años deberían ser juzgados como adultos?
Considero que no se debería juzgar a los sicarios entre 13 y 18 años en el Perú. A continuación, presentaré mis argumentos que sustentarán mi tesis.
Argumentos Contra la Juzgación de Menores como Adultos
1. El Grado de Inimputabilidad de los Menores
No es conveniente juzgar a los sicarios menores debido al grado de **inimputabilidad** que poseen. Por inimputabilidad podemos entender la incapacidad de un sujeto para comprender la ilicitud de sus actos y la capacidad para adecuar el comportamiento a esta comprensión. No debe confundirse inimputabilidad con ausencia de culpabilidad, irresponsabilidad o inexistencia de consecuencias jurídicas por el ilícito cometido.
Mis argumentos se centran en tres pilares fundamentales:
- Falta de Madurez Psicológica: Es la falta de madurez que estos menores tienen al momento de realizar estas acciones, ya que, según los psicólogos, el grado de madurez se alcanza a partir de los 21 años en adelante.
- Incapacidad Relativa Legal: Tenemos en cuenta que, según nuestro Código Civil (C.C.), los menores de edad son relativamente incapaces debido a su edad y a que no son legalmente responsables de sus acciones; lo son sus apoderados legales.
- Falta de Apoyo Familiar: Se evidencia la falta de apoyo familiar que reciben estos menores, ya que al no encontrar respaldo en casa caen en las redes de la delincuencia y fácilmente empiezan a matar por sentirse aceptados por un grupo.
2. Riesgos de la Inserción en Penales para Adultos
No se debe juzgar a un menor como adulto debido a la falta de implementación en las cárceles para adultos, lo cual impediría su rehabilitación.
Consecuencias de la Reclusión en Centros para Adultos
En primer lugar, tenemos la falta de implementación en las cárceles para adultos, como:
- La carencia de útiles de aseo.
- La insuficiencia de psicólogos.
- La escasez de policías dedicados al cuidado específico de los menores de edad frente a los adultos.
En segundo lugar, tenemos la mala influencia que sería juntar a los menores con delincuentes mayormente rankeados. Porque en vez de rehabilitarlos para que puedan reinsertarse a la sociedad, es todo lo contrario: al juntarlos con un delincuente de mayor experiencia, aprenderán más delitos y saldrán a las calles a seguir infringiendo la ley.
Y por último, tenemos el rencor que desarrollarían los menores. Ya que, a lo ya mencionado anteriormente, al no tener una calidad de vida aceptable dentro del penal, saldrían a la calle con resentimiento hacia la sociedad y con deseos de seguir infringiendo la ley.
Conclusión
En conclusión, no se debería juzgar a un menor como adulto debido a su grado de inimputabilidad y por la falta de implementación adecuada en los centros penitenciarios. En mi opinión, considero que no se debería juzgar a un menor como adulto, porque le estaríamos haciendo un daño tremendo; pues, en vez de rehabilitarlos, los estamos hundiendo más en este abismo de delincuencia.