La Deconstrucción Nietzscheana de los Conceptos Supremos y la Muerte de Dios

Clasificado en Filosofía y ética

Escrito el en español con un tamaño de 2,85 KB

N2: La Crítica Nietzscheana a la Razón y los Conceptos

Para Nietzsche, los conceptos son un producto del lenguaje y de la razón. Son esquemas mentales y lingüísticos impuestos a la realidad cambiante. Los conceptos supremos se refieren a las nociones metafísicas y filosóficas fundamentales, siendo el concepto de Dios el ejemplo paradigmático del concepto supremo.

El Error de la Inversión Filosófica

Nietzsche critica el hecho de que los filósofos establecen estos conceptos abstractos y generales —que aparecen al final en nuestro proceso de conocimiento por abstracción racional— como si fueran lo primero y lo más real. Lo primero para Nietzsche es lo particular, lo cambiante, aquello que se muestra a través de la sensibilidad.

Confundir lo último con lo primero es uno de los rasgos idiosincrásicos de los filósofos. Los conceptos se consideran superiores. Si lo superior no puede provenir de lo inferior, entonces lo sensible no puede causar los conceptos, sino que son ellos los que producen la realidad sensible, una copia imperfecta hecha a su imagen y semejanza. Este es el error que cometen los filósofos al razonar así, vengándose de la vida al someterla a sus conceptos.

Conocimiento, Voluntad de Poder y Ficción

El conocimiento, para Nietzsche, es otra manifestación de la voluntad de poder, un impulso humano. Es un proceso de interpretación basado en nuestras necesidades vitales. Es útil, pero el problema surge cuando otorgamos realidad a los conceptos estáticos del conocimiento racional y el lenguaje, que momifican una realidad que es dinámica, compleja, diferente y en constante cambio.

La verdad es una ficción creada por la filosofía y, para Nietzsche, es lo más alejado de lo real.

La Naturaleza de los Conceptos Metafísicos

Los conceptos supremos son, en esencia, categorías gramaticales. Los conceptos metafísicos poseen propiedades contrarias a la realidad sensible:

  • Son universales.
  • Son eternos.

Es decir, no son la realidad; son la negación de la realidad, son vacíos. Los filósofos los reúnen en un concepto: el concepto de Dios, el que contiene todas las perfecciones de los grandes conceptos metafísicos.

El Concepto de Dios: Causa de Sí Mismo

La causa de Dios no puede ser nada, porque si no, Dios sería dependiente de otra cosa y, por tanto, inferior. Por ello, se postula que es causa de sí mismo.

El concepto de Dios, el más vacío, ha dado sentido y cobijo a la humanidad. Sin embargo, vivimos la época de la muerte de Dios, la muerte de todo sentido transmundano. Es «el crepúsculo de los ídolos».

Entradas relacionadas: