Estado, democracia y división de poderes: elementos esenciales y la cultura de masas
El Estado y sus elementos
El Estado es una organización política formada por una población y un territorio, bajo un poder que le permite dictar y cumplir las leyes y gobernar.
Elementos de los Estados democráticos
Un Estado democrático es aquel en el que los ciudadanos y ciudadanas participan en las tareas de gobierno.
Tipos de democracia
- Democracia directa: los ciudadanos, en la asamblea o mediante referéndum, toman decisiones.
- Democracia representativa: es la más habitual. Los ciudadanos eligen mediante elecciones a quienes ejercerán la soberanía en su nombre. Las personas elegidas forman parte del Parlamento, que elabora y aprueba las leyes, y eligen al presidente del Gobierno y a los titulares de otras instituciones.
Características de las elecciones
Las elecciones deben ser libres, plurales, realizarse por sufragio universal y ser periódicas.
Los partidos políticos
A través de los partidos políticos, los ciudadanos suelen participar en la vida política. Estos presentan a los ciudadanos sus programas electorales, en los que recogen los objetivos que se proponen alcanzar si acceden al poder, y los candidatos y candidatas que concurren en las elecciones. Con su voto, los ciudadanos eligen entre las distintas opciones políticas o votan en blanco.
División de poderes
Para evitar que una sola institución acapare todo el poder, este se divide en tres:
- Poder legislativo: el Parlamento elabora y vota las leyes. Desempeña la función legislativa y controla la acción del Gobierno.
- Poder ejecutivo: el Gobierno determina la política a seguir en el Estado y la aplica a través de la Administración. Desempeña la función ejecutiva.
- Poder judicial: aplica las leyes, juzga los conflictos entre ciudadanos y castiga a quienes no cumplen la ley. Desempeña la función judicial.
La cultura de masas y el consumo
La cultura de masas y de consumo predomina en determinadas regiones del mundo, pero en la actualidad se impone en prácticamente todo el planeta. Una de sus principales características es la generalización de las mismas pautas de consumo. A través de ellas, un número cada vez mayor de personas consume productos idénticos, de manera que sus formas culturales son cada vez más similares y se abandonan las peculiaridades locales.
A esta homogeneización contribuyen tanto los medios de comunicación, como el aumento en el número y la facilidad de los transportes. El turismo mundial es también una fuente de difusión de productos.
Frente a las culturas locales o tradicionales, sus valores se ven sometidos a rápidos cambios que no siempre son capaces de asimilar, de manera que muchas veces estos procesos conducen a su marginación o desaparición.