Desarrollo geográfico en primaria: operaciones concretas para alumnos de 10-11 años
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Subestadio de las operaciones concretas propiamente dichas (quinto y sexto curso de primaria)
Se observan avances en el desarrollo de las nociones proyectivas y euclidianas, sobre todo en el razonamiento geográfico. Los niños ya son capaces de coordinar distintos puntos de vista de manera que se entiende que derecha e izquierda y arriba y abajo no son absolutos y que pueden invertirse en función de la posición del observador.
Percepción y representación espacial
También son capaces de imaginarse la superficie resultante de abrir algunas figuras, como el cilindro y el cono.
Hay una mejor representación de espacios familiares y una mejora en la elaboración de croquis y mapas. Las representaciones gráficas reproducen con bastante fidelidad; ya se puede hablar de mapas proyectivos o de dibujos parecidos a mapas que se caracterizan por reflejar una buena organización y coordinación de las calles. Pueden utilizarse como planos de barrio, con importantes mejoras en la disposición, la orientación, la escala y la perspectiva.
Avances y limitaciones en geografía física y humana
En el ámbito de la geografía física, junto a algunos avances, existen limitaciones importantes, como las cuestiones derivadas de la redondez de la Tierra y la repercusión de sus movimientos, así como la correcta comprensión de la noción de relieve o de cuenca fluvial.
En el campo de la geografía humana se observan avances más significativos: los conceptos de ciudad y pueblo están perfectamente asimilados, describiéndolos con criterios de pertenencia a una entidad más amplia, es decir, a una provincia o región. También en esta etapa quedan perfectamente consolidados los conceptos de país, nacionalidad y extranjero.
Modos de observación y lectura cartográfica
Por lo que se refiere a los modos de observación, los niños y niñas de 10-11 años reconocen los elementos más importantes de su ciudad a través de fotografías aéreas o de mapas a gran escala. Sus descripciones son más organizadas y menos personalizadas. Su apreciación de la escala está más ajustada; se orientan mejor dentro del mapa y comprenden mejor el lenguaje cartográfico.
No obstante, si no tienen ninguna experiencia directa o no están familiarizados con el sector representado en el mapa, presentan algunos errores de lectura. Esto ocurre porque, según Piaget, en el estadio de las operaciones concretas los niños no son capaces de manejar una situación hipotética, puesto que el mapa de un área desconocida se aproxima bastante a este tipo de situaciones hipotéticas.
Recomendación práctica
A la hora de comprender un mapa, éste tiene que ser de una zona que el niño conozca.
Resumen de competencias y limitaciones
- Competencias: coordinación de puntos de vista, mejora en croquis y planos de barrio, comprensión de orientación y escala, reconocimiento de elementos urbanos en imágenes aéreas.
- Limitaciones: dificultades con mapas de zonas desconocidas, comprensión incompleta de la redondez de la Tierra y de procesos físicos como el relieve o las cuencas fluviales.
Conclusión
En quinto y sexto de primaria se aprecia una evolución notable en las habilidades espaciales y cartográficas: las representaciones son más organizadas y funcionales, aunque aún es necesario apoyar la enseñanza con experiencias directas y mapas de entornos conocidos para evitar lecturas erróneas y facilitar la comprensión de conceptos físicos más abstractos.