Desarrollo integral de futbolistas juveniles (8–18 años): aspectos intelectual, social, afectivo y ético
Clasificado en Psicología y Sociología
Escrito el en
español con un tamaño de 3,19 KB
8–11 años
Componente intelectual
- Estimular la curiosidad
- Capacidad de observación
- Sentido del juego
Componente social
- Relación sincera
- Seguridad
- Aceptación de normas
- Liderazgo
Componente afectivo
- Sentirse reconocidos
- Mitigar efectos negativos
- Del error se aprende
- Miedo al ridículo
Componente ético
- Distinguir el bien del mal
- Justificación de los medios
- Respeto al árbitro
- Respeto al entrenador
12–15 años
Componente intelectual
- El porqué de las cosas
- Relaciones comunicativas entre niño y entrenador
- Egoísmo
- Preocupación obsesiva
Componente social
- Robustecer la unión del equipo
- Fijar autoridad
- Potenciar ayudas mutuas
Componente afectivo
- Maduración sexual
- Los sentimientos se agudizan
- Desconcierto ante nuevas vivencias
Componente ético
- Generosidad
- Sentido de justicia
- Copian a sus modelos
16–18 años
Componente intelectual
- Responsabilidad
- Capacidad de autocrítica
- Soluciones nuevas y creativas
- Máxima intensidad de aprendizaje
Componente social
- Comunicación
Componente afectivo
- Serenidad
- Seguridad afectiva
Componente ético
- Éxitos
Los entrenadores deben
- Permanecer abiertos a cambios
- Comprender a sus jugadores
- Responder preguntas, dudas e inseguridades de sus jugadores
- Anular las relaciones humanas entre sus jugadores
Los entrenadores como directivos de equipos
- Competencia
- Autoconocimiento
- Autoafirmación
- Autoridad
Tareas del entrenador
- Tarea educativa
- Tarea transformadora
- Tarea normalizadora
- Tarea adaptadora
- Tarea comunicativa
Dificultades en la tarea directiva
- Masificación
- Premura de tiempo
- Urgencia de resultados
- Desgaste progresivo
Grupos humanos no deportivos
- La familia
- El centro escolar
- Los amigos
El fútbol como juego
- Iniciación al fútbol
- La espontaneidad
- La generosidad
- La imaginación
- La creatividad
- La solidaridad
Juego limpio y la violencia
Aceptar iniciarse en el mundo del fútbol sin marrullería, sin trampas, sin el recurso a la violencia que destruye al contrario. El entrenador debe reprimir ese juego violento y estimular positivamente la práctica del juego limpio como forma de hacer ético el deporte.
Árbitros
Es necesario que se les admita como seres humanos y que se reconozca que son sancionadores de conductas deportivas y antideportivas.
Comunicación humana
El entrenador atiende por igual a los individuos que integran su equipo y al equipo como grupo humano.