El Desastre del 98: Contexto y Consecuencias de la Guerra de Cuba y Filipinas
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El Desastre del 98: La Guerra de Cuba y Filipinas
El Contexto Histórico Internacional de la España de la Restauración
La España de la Restauración viene a coincidir con un largo período de paz en Europa. Alemania ejerce un verdadero liderazgo en el continente europeo y Bismarck, su canciller, lo plasmará a través de un inteligente sistema de alianzas con Austria, Rusia e Italia. Mientras tanto, Francia vive los años de la Tercera República y Gran Bretaña, los gloriosos años de la era victoriana. Europa se lanzó a la conquista de África y de Asia, y los Estados Unidos, superada su Guerra de Secesión, pusieron sus ojos en las últimas piezas del imperio español: las islas de Cuba y Puerto Rico en el Caribe, y las Filipinas en el Pacífico.
El Imperio Colonial Ultramarino Español
Los restos del imperio colonial español consistían en las dos grandes islas del Caribe: Cuba y Puerto Rico; y las islas Filipinas en el Pacífico Occidental. En la segunda mitad del siglo XIX, comenzó el proceso de separación de estos territorios. Cuba y Puerto Rico basaban toda su economía en una agricultura de exportación del azúcar de caña y el tabaco. España les prohibía comerciar con Europa y Estados Unidos. Obligadas a comprar las carísimas harinas castellanas y los textiles catalanes, aportaban a la economía española un flujo constante de beneficios. En las Islas Filipinas, la población española era escasa y los capitales invertidos no eran importantes. El control español se basaba en una fuerza militar y en la presencia de varias órdenes religiosas.
Los Factores de la Insurrección
En 1868 comenzaron en Cuba los primeros movimientos autonomistas. En la insurrección influyó el ejemplo tan cercano de Norteamérica, donde, tras la Guerra de Secesión, había sido abolida la esclavitud. El proyecto hegemónico de Estados Unidos sobre el Caribe implicaba el desplazamiento de España del área como potencia de segundo orden. La Guerra de los Diez Años duró hasta 1878 y concluyó con la Paz de Zanjón, donde España se comprometió a conceder un autogobierno. Los resultados fueron escasos. Únicamente se consiguió la abolición formal de la esclavitud en 1873. Otro factor destacado fue la incapacidad económica española para absorber plenamente la producción de azúcar y de otros productos cubanos. Los criollos consideraban que el atraso económico de España estaba bloqueando la expansión económica de la isla.
El Final del Conflicto
En el año 1892, José Martí fundó el Partido Revolucionario Cubano. La insurrección se inició en la parte oriental de la isla y se extendió a la parte occidental. España envió un ejército al mando del general Martínez Campos. La insurrección de Filipinas comenzó por el descontento de ciertos grupos indígenas con la administración española. El dirigente que encabezó la insurrección, José Rizal, fundó la Liga Filipina con un programa simple: expulsión de los españoles, de las órdenes religiosas y la expropiación de los latifundios. Emilio Aguinaldo continuó la insurrección. En 1897, tras el asesinato de Cánovas, el gobierno liberal de Sagasta decidió, a la desesperada, implementar reformas políticas y económicas. Los independentistas cubanos y filipinos, que contaban con el apoyo de Estados Unidos, se negaron a aceptar el fin de la guerra.
Final de la Presencia Española
En 1898, la guerra se desarrolló en el Caribe y en Filipinas. Los norteamericanos intervinieron en Cuba y en Filipinas al mismo tiempo. Se firmó la Paz de París (1898), en la que España perdía Cuba y cedía Puerto Rico, Filipinas y la isla de Guam a los Estados Unidos. El resto de las posesiones, las islas Marianas, Palaos y Carolinas, fueron vendidas a Alemania al año siguiente por 25 millones de marcos.