Desequilibrios Regionales en España: Causas y Consecuencias
Desequilibrios Regionales en España
Factores de la Diversidad Regional
España presenta una serie de desequilibrios regionales debido a su diversidad, que es consecuencia de varios factores:
- El medio físico: Las fachadas marítimas y los valles de los grandes ríos concentran el poblamiento y la actividad económica. El relieve dificultó, hasta el siglo XIX, la comunicación entre el centro del país y la periferia.
- El proceso de industrialización: Iniciado en el siglo XIX, favoreció el desarrollo económico del País Vasco, Cataluña y Madrid, y es causa de numerosos contrastes socioeconómicos entre las regiones.
- El éxodo rural y las migraciones: Provocan diferencias en el tamaño y la estructura demográfica de las distintas regiones españolas.
- El Estado de las Autonomías: Con 17 comunidades autónomas, aumenta la diversidad regional debido a la distinta extensión superficial, la población y el desarrollo económico de estas comunidades.
Desequilibrios Regionales
En España, el modelo de crecimiento de los últimos 50 años ha favorecido la concentración de la población y de la actividad económica en determinadas regiones. El crecimiento industrial y el éxodo rural han provocado un fuerte contraste entre las ciudades y el medio rural. En el medio rural, la población ha emigrado, la que ha quedado está muy envejecida y las actividades económicas están en declive. Por el contrario, las ciudades concentran y atraen a la población y las actividades económicas.
También, las zonas periféricas (salvo el caso de Madrid) han experimentado un mayor desarrollo demográfico y económico que las regiones del interior, debido a su expansión industrial y terciaria.
Así, la población española está desequilibrada, pues el 45,1% reside en cuatro comunidades: Madrid, Cataluña, País Vasco y Comunidad Valenciana. Estas comunidades atraen a mucha población debido a su desarrollo industrial y terciario. Salvo el caso de Madrid, las regiones del interior están muy despobladas en contraposición a las regiones periféricas. Otro aspecto es el del crecimiento vegetativo, pues la mitad norte tiene una baja natalidad frente a la mitad sur (aquí es mayor la población joven).
La aportación de las distintas comunidades al Producto Interior Bruto (PIB) es muy variada. Cuatro comunidades concentran el 60% del PIB: Cataluña, Comunidad de Madrid, Andalucía y Comunidad Valenciana. Las comunidades con rentas por habitante más altas son el País Vasco, Madrid, Navarra, Cataluña y Aragón; mientras que las rentas más bajas están en Extremadura, Andalucía y Castilla-La Mancha.